sábado, 18 de septiembre de 2010

LAS FIESTAS DEL BICENTENARIO.



Hace cien años, el Presidente Porfirio Díaz Morí celebró el primer centenario del inicio del estallido social que la historia oficial ha llamado pomposamente “Guerra de Independencia”. En el cual los criollos iniciaron una lucha por el poder económico y político en contra de sus parientes los gachupines.



Se dispusieron grandes y costosos festejos con los que la clase gobernante y beneficiada del estallido social de 1810 querían proyectar al mundo europeo de su época, los avances “civilizatorios y modernizantes” (entiéndase la europeización) que gozaba México.



Por supuesto que las fiestas estaban totalmente “afrancesadas” en su fondo y en su forma. Se invitaron a autoridades, personajes, representaciones militares de otros países al gran fasto que fue diseñado para la elite económica y política del porfiriato. Se inauguraron magnas obras para embellecer a la ciudad de México. Todo esto con un gran dispendio y derroche de dinero que el pueblo empobrecido y hambriento necesitaba con urgencia. Días después se inicia otro estallido social nacido esencialmente de las mismas causas del de 1810.



Un pueblo que no conoce su historia esta condenado a repetirla. Asombrosamente con la misma intensión aunque sin el liderazgo y la capacidad política y económica del General Díaz, el Presidente Felipe de Jesús Calderón Hinojosa realizó los festejos del bicentenario del estallido social de 1810. Una gran cena de gala en el que la vajilla especialmente manda a hacer para tan “importante” acontecimiento de la vida nacional, costó casi dos millones de pesos. También se invitaron a los poderosos y beneficiarios del sistema: empresarios blanqueadores de narcodólares, dueños de la multimedia que somete y enajena al pueblo, lo más selecto de la fauna política y sus carteles, etc.



No se logró, ni remotamente realizar las obras que Don Porfirio nos legó. Ni siquiera se pudo terminar un “luminoso monumento” que no encendió. Pero si se invitó a contingentes militares representantes de otros países, incluido por supuesto el de Estados Unidos, quien después de tres invasiones, “pareciera y solo pareciera”, como que empieza a realizar el “reconocimiento” del terreno de la cuarta invasión.


Pero lo que fue brutal y descabellado, producto de una dirigencia panista inculta, apátrida e inepta, fue el “espectáculo” millonario que organizó el 15 de septiembre en el zócalo de la ciudad de México. Si hace cien años trataron “los científicos” de “parecer franceses”. Los tecnócratas neoliberales educados en las universidades norteamericanas pretendieron hacer un festejo totalmente gringo, es decir, literalmente un schou.



En efecto, lo que vimos los mexicanos a través de la televisión comercial, fue un schow igual al de un juego de campeonato de fútbol americano profesional de Estados Unidos. Circo sin pan para la gran familia mexicana de frontera a frontera y de costa a costa a todo color. El banquete millonario solo fue para los excelentísimos y selectos invitados del presidente y de su gobierno.



El espectáculo, que tuvo comerciales subliminales de un gran almacén norteamericanos, estuvo a punto de presentarnos al pato Donal, superman y al hombre araña, para beneplácito de la infancia y la juventud mexicana. Creíamos que después del mamotreto del “coloso”, por cierto, mala copia como siempre de las asombrosas y monumentales marionetas hechas en madera y perfectamente articuladas que los franceses desde hace tiempo exponen en verano en Paris. Aparecerían en grandes muñecos de plástico inflados con gas y guiados por cientos de niños disfrazados de nopales tricolores los amados super héroes de nuestros dirigentes, con anuncios de empresas trasnacionales de refrescos, pizzas y hamburguesas. Como se ve nada nuevo en estos dos siglos de festejos y explotación colonial.


viernes, 3 de septiembre de 2010

EL SÍMBOLO DE LA TOLTECÁYOTL

                A Ruth con el deseo que lo que es materia efímera, trascienda en luminoso espíritu.



Sí se pudiera definir con una sola palabra la Toltecáyotl, diríamos que la palabra que puede sintetizar un complejo y profundo sistema de pensamiento/acción sería EQUILIBRIO.



En efecto, los viejos abuelos toltecas buscaron por diferentes caminos “el arte de vivir en armonía”. La armonía se logra a través del equilibrio. Lo que es equilibrado y/o armónico es bello. Por ello, las armas del “guerrero de la muerte florecida” por excelencia fueron simbólicamente “flor y canto”. Metáfora que alude a la flor, como belleza y al canto como sabiduría.



Con “flor y canto” los guerreros buscaban equilibrar “los cuatro rumbos de la existencia”. Porque los toltecas simbólicamente dividían al cuerpo humano en cuatro partes. De la cintura a la cabeza simbolizaba el cielo, que estaba a su vez representado con el ave de más bello plumaje, el quetzal. En conjunto estos símbolos se asociaban al Espíritu.




De la cintura a los pies simbolizaba la tierra, que estaba a su vez representado con la serpiente que repta sobre la Madre Tierra y que en lengua náhuatl se nombraba cóatl. En conjunto estos símbolos se asociaban a la materia. De aquí parte el principio filosófico del “Quetzal-cóatl”. Es decir, un principio de EQUILIBRIO entre el aspecto espiritual y material del mundo y la vida. El “Quetzalcóatl” es un símbolo de conocimiento que se encarna a través de la “Batalla Florida”, entendida como la lucha interior por encontrar el equilibrio y vivir en armonía.



Pero el ser humano al mismo tiempo era subdividido en dos mitas longitudinales. La parte derecha llamada “tonal”, que estaba asociada a la parte solar, masculina, activa, seca y sobre todo al uso de la “razón” para percibir el mundo. La parte derecha llamada “nahual”, que estaba asociada a la parte lunar, pasiva, húmeda y sobre todo al uso de la “intuición”. El mundo y la vida se perciben como un doble par de opuestos complementarios. Quetzal-cóatl y tonal-nahual que requieren de un poderoso “intento” para equilibrar la cuádruple dualidad divina que se resuelve con el equilibrio.



El resultado de la “Batalla florida” es el máximo logro de encontrar el difícil equilibrio. El campo de batalla es la vida cotidiana. Un complicado juego dialéctico de las fortalezas y las debilidades de cada individuo en el terreno de las fuerzas gravitatorias que “arrastran a la materia” hacia los abismos de la estupidez humana. De esta manera, “La Batalla florida” le da sentido y significado a la vida.



El logro del equilibrio de estos “cuatro rumbos de la existencia” se resuelve en un “quinta dirección”. De manera positiva, es decir, logrando el justo equilibro entre los “los dos pares de opuestos complementarios” (quetzal/cóatl y tonal/nahual), el resultado es la ansiada elevación o trascendencia existencial. En forma negativa, es decir, cuando no existe coherencia y equilibrio por darle prevalencia a cualquiera de “las direcciones”, se precipita la caída del individuo en los abyectos abismos de la degradación humana y la intrascendencia existencial.



Esta “quinta dirección” los Viejos Abuelos le llamaron simbólicamente de diversas formas; macuilxochitl (cinco flor) o “La Cruz de Quetzalcóatl” y la maestra Laurrete Séjurne le llamó en su célebre obra “Pensamiento y religión en el México antiguo”, el quincunce.



El símbolo en síntesis es una cruz con un centro equilibrador. Puede estar representado con un círculo y cuatro pétalos figurando una flor. Puede encontrarse como una cruz bordeada de una cruz mayor con cuatro segmentos por lado, o un cuadrado anexando en cada cara un trapecio. La iconografía anahuaca es múltiple y diversa para representar este símbolo filosófico, eje y fundamente del pensamiento tolteca. Ha quedado en códices, estelas y sobre todo en su arquitectura, que guarda un perfecto equilibrio entre esta sabiduría humana y la mecánica celeste.



Sin embargo, existe el símbolo por excelencia de esta metáfora filosófica. La base de la idea parte de que el “alma” de los guerreros de la muerte florecida se representaba por excelencia con una mariposa, que todos los guerreros llevaban en el pecho. Se puede apreciar este clásico símbolo de los guerreros justamente en las formidables esculturas conocidas cono “los atlantes”, que se encuentran en la pirámide principal de Tula, Hidalgo o en las diversas esculturas conocidas como “Chac mol”.



La mariposa eleva su vuelo en busca de las luminosas alturas cuando el espíritu del guerrero se desprende de su envoltura terrenal. La mariposa vuela en dirección del principio generador, en busca de la Luz. La materia ha cumplido su misión y se reintegra a la Madre y la mariposa busca al Padre, al Sol.



Con este pensamiento poético-filosófico, los Viejos Abuelos toltecas simbolizaron la Toltecáyotl con cuatro mariposas viendo hacia los cuatro puntos cardinales o rumbos de la existencia. Sí una mariposa negra mira al Norte se delinea en fondo blanco; su contraparte blanca mira al Sur delineada en fondo negro. De la misma manera la mariposa negra que ve hacia el Este se delinea en fondo blanco y su contraparte, la mariposa blanca que mira hacia el Oeste se delinea en fondo negro.



Lo asombroso de este símbolo filosófico tolteca, es que en el centro, de donde parten las cuatro mariposas hacia los cuatro puntos cardinales, se forma un quinto símbolo con un profundo sentido espiritual. En efecto, el “encuentro armónico” en el centro de las cuatro mariposas produce, gracias a la sabiduría de los toltecas y al talento y creatividad de los tlacuilos anahuacas, un estilizado caracol cortado de manera longitudinal, emblema de Quetzalcóatl y de su “soplo divino” que le da conciencia a la materia.



El símbolo de la aspiración superior de los guerreros de la muerte florecida será representado estética y sencillamente en la alegoría de las mariposas, el caracol y la Cruz de Quetzalcóatl. Un menaje espiritual de profunda trascendencia y vigencia humana. Como sabemos, la civilización del Anáhuac fue una sola, por múltiples y diversas culturas diferentes en tiempo y espacio en que se manifestó. Por lo que este símbolo estará presente en todas las culturas del Anáhuac, con sus variantes culturales que dependen del lenguaje estético, especialmente entre las culturas del Altiplano y Oaxaca, con la cultura maya ubicada en la Península de Yucatán y parte de Centro América.


El símbolo de la Toltecáyotl, como apreciará el amable lector, resulta muy parecido al símbolo del Ying Yang de la civilización de Oriente. Los dos nos hablan de cuatro opuestos complementarios, solo que el nuestro es más profundo y complejo, pues incluye al caracol y la Cruz de Quetzalcóatl. Sin embargo, Descartes decía que “la luz es una sola, por múltiples objetos que ilumine”. La sabiduría humana es en consecuencia una sola, por múltiples formas que las culturas la expresen.



El problema de los “mexicanos” es que hemos sido educados “como extranjeros incultos en nuestra propia tierra”. Conocemos los “clichés” de la cultura grecolatina y un poco de otras civilizaciones, pero desconocemos totalmente la riqueza de la sabiduría humana que posee nuestra milenaria Cultura Madre, que es una de las seis más antiguas y con origen autónomo en el mundo.



En consecuencia, nuestra pobreza deviene de nuestra ignorancia y nuestra desolación de estar perdidos desde hace quinientos años en el “laberinto de la soledad”. Copiando y exaltando lo ajeno y sistemáticamente despreciando e ignorando lo propio. Explotando ferozmente al débil y tirándonos mansamente ante el poderoso opresor/colonizador. El futuro de la tierra de nuestras madres, la Matria, es su milenario pasado.

martes, 3 de agosto de 2010

LA COLONIZACIÓN IDEOLÓGICA DEL ANÁHUAC




La pérdida de la memoria y la “no identificación” con las raíces ancestrales, es lo que ha hecho que: primero los gachupines y después los criollos, hayan mantenido impunemente un sistema de explotación y depredación durante quinientos años en lo que hoy llamaron indebidamente los criollos “México”.



En efecto, el “mexicano común” no conoce nada de los siete milenios y medio de desarrollo humano de la civilización del Anáhuac. Pero lo devastador de esta desgracia es que –no les interesa saber nada-. El mexicano no le gusta y no le interesa saber nada del México antiguo. El trauma es muy severo y ha sido cuidadosamente estructurado desde 1519.



La gente de este país, además de no saber nada, porque el sistema educativo esta diseñado para que el alumno no sepa nada de su historia y cultura ancestral, no siente interés por conocer o investigar sobre su más antiguo pasado, en donde esta su raíz y su esencia. Se contenta con saber algunas cosas inexactas que los conquistadores-colonizadores les han hecho saber de “los aztecas”. Más nada.



Les duele inconscientemente pensar que 850 aventureros “destruyeron y derrotaron al más grande y fabuloso imperio indígena, los aztecas”. Mito colonizador que es totalmente falso, pero que es el que se ha impuesto en la confusa y adolorida memoria del pueblo.



Bástenos consultar el libro de texto de historia de la SEP, en el que la batalla en la que “nuestros antepasados” derrotaron a los invasores extranjeros, es enseñada y referida como: “La Batalla de la Noche Triste”. ¿Triste para quién? Lo que revela la ideología hispánica-colonizadora con la que esta escrita la “Historia Oficial” que diariamente se les enseña a los niños de este país.



Resulta interesante y revelador, para unos ojos atentos y descolonizados, como en general todo lo que se refiera a la Historia y Cultura ancestral del Anáhuac, es decir, “la propia nuestra”, sutilmente desaparece. La historia que se escribió sin la intervención de ningún pueblo extranjero durante siete milenos y medio, y que llevó a la Civilización del Anáhuac a ser la que logró el más alto grado de Desarrollo Humano en la historia de la humanidad. Es minimizada, tratada de borrar de la mente y del corazón del pueblo.



Por ejemplo: Para referirse a la civilización y culturas del Anáhuac se dice “prehispanic@”, es decir, antes de los españoles. El punto es borrarnos del mapa y de la conciencia la identidad ancestral. Poca gente en este país sabe que antes de la llegada de los invasores europeos, la Civilización del Anáhuac era una de las seis más antiguas y con origen autónomo del planeta.



También se usan los eufemismos de: “precortesiano y precolombino”. El mensaje es borrar y no nombrar al pueblo, cultura y civilización invadida-colonizada. La idea subliminal es hacer creer al invadido-explotado, que antes de la llegada de los colonizadores, “no existía nada” y que “todo comenzó” cuando llegaron los europeos. Mel Gipson en su película “Apocalipto” es el mensaje que trata de enterrar en el corazón y la mente del ignorante espectador.



Nunca en el discurso oficial, desde el de Hernán Cortés con sus Cartas de Relación hasta León Portilla con sus textos de la “cultura prehispánica”, pasando por Bernal Díaz del Castillo, Fernado Alva Ixtlixochitl, Francisco Javier Clavijero, Alfredo Chavero y los historiadores “oficiales” contemporáneos, jamás se habla con la verdad, nunca se dicen las cosas como en verdad fueron. Siempre la historia de la invasión, conquista y colonización se nombran con eufemismos que tratan de esconder una de los holocaustos más dolorosos y dramáticos de la historia de la humanidad.



El Anáhuac fue y ha seguido siendo: invadido, masacrado, saqueado, esclavizado, destruido, explotado, negado, excluido. Los europeos nos han negado el derecho a ser seres humanos, antes con la encomienda y la religión, y ahora con el salario mínimo y la televisión, y han tratado de destruir y minimizar la civilización avasallada. Su objetivo ha sido siempre que los invadidos-explotados no se reconozcan en sus raíces, las desprecien y las nieguen. Que se identifiquen y emulen a sus opresores-predadores.



Siempre se refieren a este vergonzoso hecho de sangre e injusticia, como “un logro civilizatorio” de Occidente. La historia oficial de los españoles (1521 a 1821) y la historia oficial de los criollos (1821 a 2010), que valida, justifica y explica la realidad “presente y pasada”, como un hecho “doloroso” pero necesario para que “naciera un país”. México, el país creado por los criollos y para los criollos, en el que siempre ha sido excluida, explotada y negada la base del pueblo, es decir, los descendientes culturales y genéticos de los pueblos y culturas originarias.



Los “morenitos”, los “indios”, nacos, yopes, peladitos, mugrosos y demás epítetos con los que las clases colonizadores (propias y ajenas) se refieran despóticamente a los “originarios”. Esa gran mayoría que vive en pobreza, en la contingencia alimentaria y pobreza extrema. Ese ejercito de compradores de productos de mala calidad y productos chatarra. Ese ejército de desempleados y mano de obra barata. Por un lado once millones de indígenas que poseen el uno porciento de la riqueza nacional, y por el otro extremo, 85 mil criollos que poseen más de un millón de dólares y el 38% de la riqueza nacional.





Y una inmensa masa amorfa de mestizos desculturizados. Ese pueblo víctima de televisa y tvazteca. Esa gente que desde hace cinco siglos día a día, no solo se le explota y se le excluye, sino que, diariamente se le embrutece, se le enajena, se vulgariza, se le quita su cultura propia (que ha sabido preservar a través del sincretismo y la resistencia cultural) para ahogarlos en la modernidad-consumista y depredadora. “Esta gente”, que representa la mayoría de este país, es a la que le impiden recuperar su memoria histórica, su dignidad como seres humanos, su conciencia de Ser.



Pero… pronto llegará el momento que de nuevo salga el Sol. Que los hechos históricos se conozcan como fueron. Que retorne del subconsciente el Quetzalcóatl cósmico que existe en cada uno de los corazones de los hijos de los hijos de los Viejos Abuelos toltecas. Llegará la hora señalada por las profecías del Anáhuac en que emergerá telúrico, el Sexto Sol del equilibrio, y derrumbará todas las estructuras, mentales y materiales, de los colonizadores y explotadores (propios y ajenos), y nuestros niños y jóvenes vuelvan a escuchar palabras verdaderas y recuperen la gloria de sus antepasados.



Están por venir tiempos de luz y de verdad. Se recordará entonces con nítida claridad la Toltecáyotl, y las injusticias y crímenes de la conquista y la colonización cinco centenaria, no para buscar venganza, sino para que no se vuelvan repetir. Los rostros y corazones de los anahuacas despertarán de esta pesadilla y volveremos a ser lo que durante miles de años siempre hemos sido. Hombres y Mujeres verdaderos. Hijos de la Madre Tierra y de nuestro padre generoso el Sol, seres humanos respetuosos de “aquél por quien se vive”. Será entonces como en la memoria cotidiana despertará el “banco genético de información cultural” y nos reconoceremos y conoceremos nuestra milenaria Historia Verdadera.

martes, 20 de julio de 2010

MÉXICO EL PAÍS DE LA INJUSTICIA Y LA EXPLOTACIÓN


México es uno de los países en dónde históricamente se ha generado la mayor riqueza desde 1521 a la fecha. Pero también es uno de los países con mayor grado de injusticia y desigualdad social del mundo.


 
El Anáhuac logró el más alto grado de desarrollo Humano en la historia de la humanidad, especialmente en el periodo Clásico (200 a.C a 850 d.C). La calidad de vida de un ciudadano común de Tenochtitlán en 1519, aún en el periodo Postclásico, era mucho más elevada que la de un ciudadano de París en la misma fecha.


 
Trescientos años de una sangrienta y devastadora invasión a manos del imperio español, creando el Virreinato de la Nueva España (1521 a 1821). Y doscientos años de neocolonización a manos de los criollos al fundar “su país” indebidamente llamado México. Han generado uno de los episodios más abominables en la historia de la humanidad en cuanto a injusticia social se refiere.



Durante los últimos 489 años los pueblos originarios del Anáhuac han sufrido una invasión, ocupación, explotación y genocidio, de proporciones desproporcionadas. A la civilización más adelantada en desarrollo humano casi se le exterminó, esclavizó y se le destruyeron la mayor parte de sus milenarias instituciones, para reducir a su pueblo a la ignorancia, la pérdida de la memoria histórica, la identidad cultural y por consiguiente, la reducción de su auto estima y confianza en sí mismos.



El grado de avance en el desarrollo humano les dio a los pueblos del Anáhuac, una -educación social- muy elevada, sustentada en el respeto a las instituciones, a la autoridad y al sacrificio, que los europeos jamás pudieron, ni han podido entender. Pero de la que se han aprovechado y explotado malignamente estos casi cinco siglos de injusticia/depredación humana y ambiental.



En efecto, desde tiempos inmemoriales, probablemente en el surgimiento de la llamada cultura olmeca, aproximadamente dos mil años antes de la era cristiana, se inició la creación de la organización social que permitió iniciar los grandes trabajos constructivos que los arqueólogos fechan alrededor del año 1500 años a.C. Los pueblos del Anáhuac aprendieron a organizarse, esto implica la conciencia de grupo y la aceptación de elevados y compartidos principios y fines para construir monumentales testimonios de su potencial espiritual y su conciencia de ser.



La remoción de billones de toneladas de tierra, la extracción de cantidades enormes de piedra y su talla, la desecación de pantanos o la transformación de cerros, la construcción de caminos y centros de conocimiento. Requirieron el desarrollo de un sólido propósito social, en el que el respeto a la autoridad, la fraternidad y la solidaridad, debieron ser la energía vital con la que se realizaron estas monumentales obras a través de los siglos, que solo son una –“metáfora material”- de su inconmensurable desarrollo espiritual. Actualmente el INAH reconoce cien mil vestigios arqueológicos, solo en México.


 
De modo que los habitantes del Anáhuac a lo largo de varios milenios aprendieron a vivir en sociedad y desarrollaron una sabiduría y riqueza extraordinaria en cuanto a la organización social. Así, cuando llegaron pueblos guerreros de ultramar, -depredadores, asesinos e ignorantes-, encontraron “una materia social” apta para la explotación, la subordinación y el abuso. Además que llegaron en uno de los momentos de mayor decadencia cultural/religiosa desarrollada en sus últimos consecuencias por los mexicas al mando de su ideólogo, el cihuacóatl Tlacaélel, quien trastocó el pensamiento de Quetzalcóatl y la Toltecáyotl e impuso la ideología mística guerrera de Huitzilopochtli.


 
Durante estos casi cinco siglos de colonización y neocolonización, los pueblos del Anáhuac no solo han perdido sus tierras, escuelas, maestros, formas de gobierno, idiomas, conocimientos, religión, espacios sagrados, sino fundamentalmente, su condición de SERES HUMANOS. Primero el conquistador español y después el colonizador criollo le han negado a los pueblos invadidos y esclavizados la condición de seres humanos y la oportunidad a una vida digna. Quinientos años después del inicio de la permanente explotación y exclusión los pueblos originarios poseen aproximadamente el 1% de la riqueza nacional y el 10% de la gente “bonita del país”, -los criollos-, poseen el 38% de la riqueza del país. Pero no solo los “indígenas” son deparados, explotados y excluidos, los mestizos decultirzados también son carne de cañón de los criollos. (“Existen en México 54.8 millones de pobres, 51% de la población”, La Jornada 20 de agosto de 2009).



En un principio fueron considerados literalmente “animales”, hasta que en un juicio en el Vaticano “se demostró” que tenían alma. Pasaron a ser vencidos de “guerra justa”, indios (aunque no fueran nativos de la India), yopes, nacos, mugrosos, pelados y una larga serie de epítetos despectivos. Los herederos legítimos de estas tierras han sido arrinconados, vejados, violentados, engañados, despojados y han servido como carne de cañón entre las permanentes luchas fraticidas de los criollos en los dos últimos siglos. E indefensos compradores de los productos chatarra que la “industria criolla” produce. En 2009 el monto de ventas fue de 9,014.6 millones de dólares, así como trabajadores con famélicos salarios y tiendas de raya disfrazadas.



Empleados de salario mínimo, jornaleros, migrantes internos, “mil usos”, subempelados, desempleados, materia prima y fuerza de trabajo casi esclava, permanentemente en la pobreza extrema, sin ninguna esperanza real de mejorar generacionalmente. El aumento del salario mínimo que se les concedió para 2010 en la “zona A” fue de $2.65 y es ahora de $57.46 por día. Viviendo en la marginación material, pero también de justicia, de oportunidades, de salud, de educación, de recreación. Aproximadamente 32 millones de mexicanos —más de la mitad de las personas mayores de 15 años— tiene escolaridad inferior a la secundaria completa; de ellos, 5.9 millones son analfabetos, 44 millones en esa misma condición de edad no concluyeron la educación media superior y alrededor de un millón de niños entre seis y 14 años no asisten a la primaria. Se les ha marginado históricamente hasta en los espacios de lo sagrado y lo divino. Se les ha despojado literalmente de todo lo que era suyo para dejarlos en la nada. Carlos Slim ganó en 2009, 18,500 mdd, lo que representa 50.6 mdd por día.



Pero fundamentalmente se les ha condenado a la ignorancia y amnesia, para convertirlos en dóciles seres manipulables y explotables. En efecto, se les ha extirpado la memoria histórica. No saben quienes fueron sus antepasados, cuales fueron sus logros, cuales sus alcances. (“Quita SEP estudio de la Conquista y la Colonia de los libros gratuitos”. La Jornada, 24 de agosto de 2009). Han vivido en el discurso del conquistador/colonizador hasta sentir desprecio de sí mismos y han aceptado las transgresiones históricas de sus opresores que los han hecho tratar de huir, esquizofrénicamente- de sí mismos, exaltando lo extranjero y despreciando lo propio.



Así, en estos cinco siglos han llegado de lejanas tierras gente abusiva de Europa, Medio Oriente, Norte América, Asia y se han apropiado de las mejores tierras, poseen las mejores industrias y comercios. Han creado un país al que le han llamado “México”, como sí todos los pueblos originarios descendieran de los mexicas. Han montado una red ilegal y clandestina de abuso, corrupción y exclusión que se enriquece del trabajo de los descendientes de los pueblos originarios (indígenas y mestizos desculturizados) y los han logrado someter a través de alentar y coadyuvar para generar ignorancia y embrutecimiento en el seno de la familia y la sociedad, desde la implantación del Sistema de Castas hasta la implantación del dominio ideológico y cultural de la televisión y la radio comercial.



Este tipo de extranjeros abusivos, desde Hernán Cortés hasta Carlos Slim, han destruido las bases milenarias de nuestra cultura Madre y han impuesto el imperio de la violencia, la corrupción, la impunidad, la simulación, la falta de respeto a la ley y a las instituciones, el cinismo, así como la vulgarización y la degradación del pueblo. Porque es a los poderosos a los que les conviene, para sus ilegales negocios y el fortalecimiento de su inmoral poder, un pueblo sin conciencia, sin Estado de Derecho, con débiles instituciones, desorganizado, corrupto, enfrentado, dividido y “caníbal”.



Porque, “a río revuelto de pirañas”, ganancia de tiburones como los “Slim, Bailleres, Salinas Pliego, Arango, Larrea Mota, Hernández Ramírez, Guzman Loera, Azcarraga Jean, Harp Helú, Isaac Saba, Zambrano, Aramburuzabala Larregui” y la lista de los 85 mil familias “criollas” que tienen más de un millón de dólares y que poseen los mejores negocios e industrias del país. En síntesis, los que mueven los hilos del poder económico y político del país.



Pero en el ámbito de la política y los medios masivos de comunicación, los “mexicanos/extranjeros/criollos”, también ocupan un papel de suma importancia. El poder político y el poder de la información también esta en manos de esta clase de “mexicanos”, que se apoyan y se cubren unos y otros, para robar y engañar a los descendientes de los pueblos y culturas originarias. Haciendo ilegales e inmorales negocios, robando y traicionada al país. “Su política” desde 1821 ha sido, -entregar al capital extranjero en calidad de esclavo al pueblo, a través de una mano de obra barata, y otorgarles todas las concesiones sin reserva para que depreden los cuantiosos recursos naturales-, causando una catástrofe ambiental y contaminando impune y criminalmente todo el país.



Esta clase de “mexicanos”, que viven en un hipócrita apartheid, tienen sus “colonias”, sus exclusivos clubes, sus selectas escuelas, sus costosas zonas residenciales exclusivas, sus lujosas tiendas, sus exclusivos restaurantes, sus fiestas y tradiciones, sus áreas de influencia y de negocios. “Mexicanos que permanentemente sacan sus cuantiosas ganancias del país y que no dudan en apostar en contra del interés nacional, si en ello encuentran la mínima ganancia”. Unos y otros cubriéndose, solapándose y en fraterna complicidad en contra de los intereses de las mayorías de mestizos desculturizados, descendientes de los pueblos originarios y de la propia Nación.



“Estos mexicanos”, desde que fundaron “su nación” en 1821, jamás han tomado verdaderamente en cuenta al pueblo originario y a los mestizos. Muy pocas veces han tenido amor, solidaridad y compasión por esa inmensa masa de gente que constituye la mayoría morena y heredera de la civilización invadida. Jamás han amado con verdadera pasión esta tierra que les dio asilo y que les permitió enriquecerse como jamás lo hubieran podido hacer en sus lugares de origen. Han sido siempre “patrioteros”, vende patrias, traidores. Insensibles ante el sufrimiento de las mayorías. Burlándose y satirizando la ignorancia y la pobreza de los “morenitos”. Siempre rapases buscando ante todo su interés personal, familiar y de clan.



Históricamente han demostrado que lo único que les interesa es hacerse más ricos a costa de lo que sea. Porque lo que ellos llaman “México”, no es tan solo un territorio, una Constitución y unos símbolos patrios, sino fundamentalmente EL PUEBLO. Esos millones de personas que no tienen que comer, (La Asociación Mexicana de Bancos de Alimentos manifestó que en nuestro país existen más de cuarenta millones de personas padecen los estragos de la pobreza extrema. http://www.quiminet.com.mx/).



Han simulado demagógicamente que apoyan el desarrollo de México, pero en realidad, primero están sus intereses. Por ejemplo:




En la tecnología, (Los programas de desarrollo científico, tecnológico y de innovación son insuficientes en México y su impacto es inferior al óptimo social. La Comisión de Ciencia y Tecnología de la Cámara de Diputados señala que bajo parámetros internacionales el nivel del país es bajo y es difícil su inserción en sectores de alto dinamismo. La Jornada 18 de julio 2010).




En la educación, (La educación en México se puede considerar como deficiente, factores como la pobreza, la situación geográfica, la falta de inversión, por parte del estado mexicano, la poca preparación de los profesores, la enajenación que han creado las televisoras de señal abierta, el Internet mal utilizado y principalmente el escaso compromiso de los padres con la formación de sus hijos, han llevado a nuestro país a ser poco competitivo a nivel mundial. http://portal.bibliotecasvirtuales.com/node/31450)



En la autosuficiencia alimentaria, (Dependencia Alimentaria. La crisis de la comida. De seguir la tendencia de importación de alimentos, México corre el riesgo de perder su soberanía alimentaria y el control sobre la capacidad de alimentar a la población de acuerdo a los estándares nutricionales. El peligro es real, y la escasez de alimentos ya la padecen más de 50 millones de mexicanos. http://www.contralinea.com.mx/c10/html/sociedad/ene03_comida.html)




En la salud, (La falta de inversión en infraestructura y la creciente privatización de los servicios han dejado al país vulnerable, coincidieron especialistas. Además, a muchos mexicanos se les cancela su derecho constitucional a la protección de la salud.


Entre los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), según su reporte Health Data 2008, México se distingue por ser el que menos recursos destina a salud pública, con 6.6% de su Producto Interno Bruto (PIB), cuando el promedio de los países miembros es de 8.9%. http://www.frontera.info/EdicionEnLinea/Notas/Nacional/14052009/375374.aspx)



Estos “mexicanos de extraños apellidos”, inmigrantes de tez blanca, explotadores y depredadores históricos del pueblo y del medioambiente. Que están en la lista de Fobres, que encabezan los consejos de administración de las empresas trasnacionales y locales, que manejan las noticias y el análisis político en la multimedia nacional, que ocupan curules federales y estatales, gobernaturas y presidencias municipales, secretarías de Estado, direcciones generales, entre puestos medios y altos del poder económico, político y mediático. Esta clase de gente ha demostrado su desprecio histórico por los millones de pobres que conforman el grueso de “su país” llamado “México”.



Y como muestra de lo que escribimos va un botón: En Alemania un grupo de 51 millonarios y multimillonarios propuso pagar al fisco un nuevo impuesto, equivalente a 10 por ciento del total de los ingresos anuales de cada uno para aliviar los problemas tributarios del Estado. Lo propone el sr. Kart Albretch, el hombre más rico de Alemania que posee menos de la mitad de la riqueza del hombre más rico del mundo, el “mexicano de origen libanés” Carlos Silm Helú.



Resulta interesante que: el hombre más rico de Alemania tiene menos de la mitad del hombre más rico de México. Y además, que el hombre más rico de Alemania es ¡alemán! Y el hombre más rico de México y del mundo es de origen libanés. Que México es mucho más pobre que Alemania, pero que debido a la injusticia y explotación que sufre el pueblo, una persona puede a través de la injusticia y el abuso, volverse el hombre más rico del mundo.



Lo que afirma este artículo es más que ilustrativo de la histórica explotación e injusticia social que sufre el pueblo de México. No se trata de una postura xenofóbica, ni mucho menos “nacionalista”. Se trata en cambio de ver una realidad que se ha ocultado por todos los medios. En México los que tienen el poder no les interesa el pueblo y mucho menos el país. Históricamente solo han visto para sus mezquinos intereses personales y de grupo. El "criollismo" es una ideología, no una categoría racial o de casta, porque existen también, indígenas y mestizos explotadores. Pero, “casualmente” la mayor parte de los “mexicanos” con ideología criolla…son descendientes de extranjeros desde 1521.



                                Alemania

        Producto Interno Bruto (PIB): $2.833 billones

        POBLACIÓN 82.369.548

       42.5 MILLONES DE POBLACIÓN ECONOMICAMENTE ACTIVA

       165 mil desempleados

       800 millonarios

       Kart Albretch posee 23,500 millones de dólares



                              México

       Producto Interno Bruto (PIB): $1.353 billones

       POBLACION 110 000 000

       43 MILLONES DE POBLACIÓN ECONOMICAMENTE ACTIVA

       2.5 millones de desempleados

       85 mil millonarios

       Carlos Slim posee 53 mil 500 millones de dólares


Fuentes: 1).- El Informe de riqueza mundial, elaborado por la empresa consultora Capgemini, junto con la casa bursátil Merrill Lynch. 2).- La Jornada, viernes 16 de julio de 2010. 3).- http://www.indexmundi.com/es 3).- Lista de Fobres http://www.forbes.com/lists/