viernes, 4 de marzo de 2011

Oaxaca, corazón de La Piedra de Fuego del Anáhuac.



El estado de Oaxaca, lo mismo que los estados del Sur-sureste, mantienen una doble posición. Por una parte su riqueza humana y su abundancia en recursos humanos son verdaderamente excepcionales. Esta doble encrucijada los crucifica en la historia.



La Tierra es un “ser vivo” y como todo ser vivo posee partes extraordinarias que lo distinguen. En el planeta existen en China e India dos regiones tan ricas y plenas de diversidad humana y natural como las que existen en Oaxaca. No solo es su variedad y diversidad humana. Oaxaca es el estado que mayor número de culturas originarias posee, y además, es el estado con mayor número de población indígena.



Oaxaca es el punto en el que se unen las dos grandes cordilleras que cruzan la nación y el llamado “Nudo mixteco” amarra estas dos imponentes cadenas montañosas en un mar de montañas, con alturas mayores de tres mil msnm. En esta impresionante fortaleza se encuentran una asombrosa variedad de climas y nichos ecológicos. Bosques, selvas, media montaña, zonas desérticas, caudalosos ríos y en el centro del estado, coronado por un bellísimo sistema de valles, que desde hace más de diez mil años, invitó a los seres humanos a construir una de las más “antiguas casas del ser humano en la Tierra”.



La riqueza en Oaxaca se manifiesta pródiga en las culturas milenarias de sus pueblos originarios. Miles de años de sabiduría se condensan en la comida, el arte popular, la agricultura de autoconsumo, las tradiciones, usos y costumbres, en las que se mantiene incólume los valores más decantados de “la humano”.



La familia, la crianza de los hijos, la amistad, el compadrazgo, el respeto a los mayores, la solidaridad, el sentido de servicio comunitario, la frugalidad, el respeto a la autoridad, el trabajo comunitario, el valor de la educación, el sentido místico y sagrado por el mundo y la vida, la espiritualidad, entre muchos y diversos valores personales, familiares y comunitarios, que hacen de los pueblos, sus culturas y sus valores a “Oaxaca, la reserva espiritual de México”.



En estos valores humanos, radica la mayor riqueza de las culturas oaxaqueñas, que son herederas legítimas de la sabiduría de los Viejos Abuelos representada en La Toltecáyotl (el arte de vivir en armonía de los legendarios toltecas).



Sin embargo, Oaxaca nos sorprende también por su incalculable riqueza natural. En efecto, la naturaleza ha sido pródiga y la variedad y biodiversidad existente en el estado, ha sorprendido a los científicos del mundo. Sin dejar de señalar la gran cantidad de plantas, animales e insectos endémicos, lo que hace de Oaxaca un extraordinario espacio geográfico con sorprendentes e increíbles formas de vida exclusivas de la geografía oaxaqueña.



Esta inconmensurable riqueza humana y natural no es una casualidad. Sí la Tierra es un ser vivo, y cada ser vivo posee partes “especialmente sensibles” de su cuerpo; resulta que Oaxaca es un lugar en el que, “el cielo y la tierra se tocan”. En efecto, Oaxaca es uno de los sitios sagrados de la Tierra. Vértice en el que confluyen y se funden la energía telúrica desde lo más profundo e íntimo de la Tierra, con la energía cósmica del universo. Oaxaca es el punto en el que el cielo, (simbolizado por el quetzal), encuentra el equilibrio perfecto con la tierra (simbolizada por el cóatl), para encarnar en los seres humanos el QUETZALCÓATL, es decir, el equilibrio perfecto entre el espíritu y la materia.



Es por esto que en Oaxaca, la tierra y la luz vibran de manera diferente. La energía telúrica abraza y envuelve a los seres humanos, un halito de energía luminosa baña todas las tardes a los oaxaqueños, que al través de los siglos, los ha hecho de fuego y de piedra.




Es por ello que “La Piedra de Fuego” habita en lo más profundo de los pueblos originarios de Oaxaca.


 
                         Más información de Oaxaca en:   http://www.aquioaxaca.com/

jueves, 24 de febrero de 2011

EL GRAN ENGAÑO HISTÓRICO DE MÉXICO.

    
Gran parte de las personas que habitamos este basto territorio llamado México, hemos vivido engañados los últimos dos siglos. Usados y explotados por un puñado de abusadores que han llegado sucesivamente a estas tierras y han explotado inhumanamente a los pueblos originarios y han depredado despiadadamente sus recursos naturales.

 

Para hacer posible esto, los colonizadores-explotadores fundamentalmente le han quitado “la memoria histórica a los invadidos”. Es decir, los han mantenido en un estado amnésico. No saben quiénes son, de dónde vienen y mucho menos a dónde van. Una inmensa masa de gente ignorante, desculturizada y desmemoriada. Tratando de ser…lo que el colonizador le impone que sea a su conveniencia. Trescientos años tratando de ser españoles y hasta le pusieron a esta tierra “La Nueva España”, después cien años pretendiendo fallidamente ser franceses y en el último siglo, hemos tratado de ser inútilmente norteamericanos. Permanentemente despreciando lo propio y exaltando frenéticamente lo ajeno.

 

Este enorme pueblo mestizo desculturizado, que rechaza tercamente ser indígena y desprecia rabiosamente la Cultura Madre. Que pretende ser “mestizo-europeizado” o de perdida “moderno-agringado”. Se aleja de lo indígena y que nunca llega a ser español, francés o norteamericano. Ese ciudadano ignorante, vulgar, fatuo. Aquél que construye sus paradigmas existenciales en la televisión, en las marcas comerciales, en la “modernidad”, en el consumo. Ese que es en el fondo inseguro, violento, desconfiado, despiadado, temeroso, voraz y depredador. Ese que jamás será urbano, ni respetará una línea de personas, ese que rebasa por la derecha y se pasa los altos, el que se estaciona en doble fila y no da el paso a los peatones. El que tira basura en todas partes y siempre quiere sacar provecho personal de los demás…ese que desprecia a los indígenas y los campesinos y admira a los extranjeros. Ese que siempre se piensa por encima de los demás. Ese que no sabe nada de la historia antigua de la Civilización Madre que le da vida y esencia. Ese que por desgracias es la gran mayoría en este país. Este ciudadano es una perfecta creación del colonizador-explotador, así nos quieren así nos necesitan así los hacemos ricos.

 

Solo teniendo esa clase de gente, los colonizadores explotadores pueden seguir haciendo grandes fortunas y vivir en la injusticia más cínica. Como casi todos los grandes capitales de este país, están en manos de “CRIOLLOS”, es decir, hijos de extranjeros avecindados en este país. La riqueza de Carlos Slim, sus secuaces y sus paisanos es directamente proporcional a la ignorancia del pueblo que explotan. Poco menos del 10% de ¿mexicanos? (los criollos) posee el 40% de la riqueza nacional. Es decir, este país le pertenece a unos cuantos y los demás son…como ganado o pollos en granja. Más nada.

 

Este “país” nació gracias a una lucha entre criollos y peninsulares por el derecho de explotar a los invadidos. Nuestra profunda herencia civilizatoria de siete milenios y medio ha sido brutalmente cercenada. Se impuso un sistema colonial durante 3 siglos y los criollos traicionaron a sus parientes y les echaron encima a la inmensa masa de nativos pobres y sedientos de justicia. Esa fue la Guerra de “Independencia”. Toda cambió para seguir igual.

 

Los criollos se inventaron “su país”, al que le pusieron MÉXICO indebidamente, pues en la memoria histórica milenaria se sabe que estas tierras son EL ANÁHUAC. México viene de mexicas, de modo que los zapotecas, mixtecas, mayas y un largo etcétera no son mexicas y por ende, con propiedad, ¡mexicanos!

 

Durante el siglo XIX los criollos se dividieron en dos bandos: masones yorkinos-liberales-federalistas-republicanos (priístas) y se enfrentaron a los masones escoceses-conservadores-centralistas-monárquicos  (panistas), en una guerra fraticida por el poder, en la que fuimos invadidos en dos ocasiones y nos quitaron más de la mitad del territorio. Ni los peninsulares ni los criollos les han dado una verdadera oportunidad a los pueblos originales y a la Cultura Madre en estos quinientos años de colonización y neo colonización.

 

La Colonia y el país…siempre han sido de ellos y para ellos. ¿Cómo lo han logrado?, quitándole la memoria histórica al vencido-invadido. Haciéndale creer primero que era súbito español y después “mexicano”. Que él desciende de españoles o franceses, que él nada tiene que ver con la civilización indígena que se presume muerta. Que ser parte de la Civilización Madre es cosa negativa y de bajo nivel, esto es ser: naco, yope, indio, ignorante, vulgar, pobre, que no es lo mismo pero es igual.

 

Rechazar su Cultura, sus orígenes, sus tradiciones, su historia, su fenotipo, su color de piel, rechazarse a sí mismo y tratar de ser un colonizador de su propio pueblo (a eso le han enseñado a llamarle “triunfar”). En un mundo depredador, en un país en donde es todos contra todos, en el que no se respeta la ley, en el que la corrupción es el aceite que mueve al sistema, en el que el más sinvergüenza es el más listo, en el que no hay justicia, equidad, ni piedad…en un país así, es como Carlos Silm puede hacerse el hombre más rico del mundo. El Sistema Colonial es eso precisamente, desorden, corrupción, vulgaridad, ignorancia, en el pueblo; porque piénselo bien amable lector, “a río revuelto, ¡ganancia de criollos neo colonizadores!

 

A los hijos de los hijos de los Viejos Abuelos nos han engañado quinientos años. Nos han hecho perder nuestra memoria histórica, nuestro orgullo de ser herederos de una de las seis civilizaciones más antiguas del planeta. Nos han hecho creer que fuimos “novohispanos” y que hoy somos “mexicanos”, pero desde la INVASIÓN hemos perdido la propiedad y conducción de nuestra NACIÓN. Nos han hecho olvidar (momentáneamente) que somos hijos del ANÁHUAC, que somos poseedores de una milenaria sabiduría de cómo vivir en armonía con nuestros semejantes y con la naturaleza. Nos han hecho perder nuestros conocimientos sobre el mundo y la vida. Nos han quitado el sentido sagrado y místico de la existencia. Nos han vuelto inseguros, frágiles, violentos, ignorantes, dependientes. De esta manera se explica el por qué Fox mandó quitar de los estudios de Secundaria la Historia antigua de México.

 

Este país llamado México NO nos pertenece, por lo menos a la gran mayoría. Existe un 10% de criollos que tienen el poder y el dinero, otro 10% poseen solo el 1% de la riqueza y por supuesto, son los pueblos indígenas. Y existe una inmensa masa del 80% de mestizos deculturizados, hijos del canal de las barras y las estrellas. Dispuestos a pintarse el cabello de amarillo, a untarse cremas blanqueadores, a ponerle a sus hijos nombres extranjeros, a ser consumidores “muuderrnos”, a comer comida chatarra y pasear en los “moles”, a vivir a crédito y cumplir el anhelo existencial de ir a Disneylandia.

 

Millones de “mexicanos” que viven entre las telecomedias, los partidos de fútbol, los noticieros, los “reality shoes” y los chismes de los artistas, la filosofía de Ramones, Brozo, Cristina y la flaco y el gordo. Creyendo en las farsas de la mañosa democracia electorera, esperando sacar mayor partido y mejor provecho personal de la política corrupta.

 

Gente vulgar, vana, superflua, que solo vive pensando en tener dinero y poder comprar y ver más televisión. Personas insensibles e inconcientes, embrutecidas, fácilmente manejables e influenciables y explotables.



La riqueza de unos cuantos se fundamenta precisamente en todo esto. En la pérdida de la memoria histórica, en la ignorancia de nosotros mismos, en el rechazo y desprecio que hemos aprendido a tener de “lo propio-nuestro”.



El invasor-colonizador-explotador nos puede permitir cualquier cosa, MENOS QUE RECUPEREMOS LA MEMEORIA HISTÓRICA y sepamos quiénes somos, de dónde venimos y a dónde queremos ir, como individuos y como pueblo. Porque en eso memento se acaba su poder y su riqueza. Esta es la razón por la cual los mexicanos somos “INDEFENSOS EXTRANJEROS INCULTOS EN NUESTRA PROPIA TIERRA”. Conocedores de Europa y sabedores de qué color era el caballo blanco de Napoleón, el Coliseo Romano y el Partenón griego, pero totalmente ignorantes cuando vamos a Teotihuacan, Monte Alban o Chicen Itza.

 

Esta es la razón por la que no entendemos qué es lo que pasa “en nuestro país”. Pensamos que quienes tienen el poder y el dinero son hermanos nuestros y están preocupados solidariamente por nosotros, “el pueblo-su pueblo”. Que comparten un proyecto de mejora común, en el que nos ligan las mismas aspiraciones, anhelos y proyectos.  Pero eso NO ES CIERTO, los que tienen el poder y el dinero desde 1521, solo pretenden explotar y depredar, para regresar a su verdadera tierra a disfrutar sus ganancias, como Slim que se la vive en Líbano.

 

El gran engaño es que “México” no nos pertenece, en cambio, El Anáhuac es nuestro futuro, el propio-nuestro. Solo tenemos que despertar recuperando la milenaria memoria histórica. Abrir los ojos y poner la mirada en el fondo de nuestro corazón. (2007)

Le invitamos a que vea los videos sobre la civilización del Anáhuac.
1.- LA CIVILIZACIÓN DEL ANÁHUAC
2.- PERIODO PRECLÁSICO LOS OLMECAS
3.- PERIODO CLÁSICO LOS TOLTECAS
4.- PERIODO POSTCLÁSICO LOS MEXICAS
5.- PIRÁMIDE DE DESARROLLO HUMANO DEL ANÁHUAC
6.- LA TOLTECÁYOTL
7.- TLOQUE NAHUAQUE LO DIVINO Y LO SAGRADO
8.- EL MITO DE LOS GUERREROS AZTECAS
9.- LOS TOLTECAS
10.- PERIODO CLÁSICO O DEL ESPLENDOR
11.- LA AGRICULTURA EN EL ANÁHUAC
12.- LOS TRES CÍRCULOS DE CONOCIMIENTO
13.- LOS GUERREROS DE LA MUERTE FLORECIDA
14.- LAS ZONAS CULTURALES DEL ANÁHUAC
15.- QUETZALCÓATL
16.- EL COLAPSO DEL PERIDO CLÁSICO
17.- LAS CIVILIZACIONES MÁS ANTIGUAS DEL MUNDO
18.- LOS SEIS ELEMENTOS CULTURALES QUE DISTIGUEN A LA CIVILIZACIÓN DEL ANÁHUAC
19 La Batalla Florida

martes, 22 de febrero de 2011

SEMINARIO EN TUXTEPEC, OAXACA

  
El Instituto Estatal de Ecuación Pública de Oaxaca a través de la Dirección de Educación Indígena y la Jefatura de Zona de Supervisión Número 18, promovieron este sábado 19 de febrero la realización del Seminario “Anáhuac esencia y raíz de México” así como la Conferencia “Pedagogía Tolteca” en la Ciudad de Tuxtepec, Oaxaca.

Con una asistencia de más de 120 profesores de educación indígena de la Región de Tuxptepec, entre los que se encontraban hablantes de diferentes lenguas indígenas de la región.
Este esfuerzo para capacitar y sensibilizar en la revaloración de la Cultura Madre a los profesores, fue organizado por la Profesora Avelina Yescas Agustín y los profesores Rafael Felipe Castillo y Víctor Terán.


                              

Partiendo de la premisa que todos los mexicanos contamos con un “banco genético de información cultural”, en el que se guarda toda la sabiduría y experiencia de la cultura de la que proviene el individuo, el expositor, Guillermo Marín, presentó de manera concreta y objetiva a los profesores, los siete mil quinientos años de “historia propia-nuestra”, que desarrollaron los Viejos Abuelos. Así mismo, se expuso los principales elementos de la Pedagogía Tolteca, que usaron los Viejos Abuelos toltecas en el sistema de educación más antiguo del mundo.

En efecto, los maestros de Educación Indígena de la Región de Tuxtepec, conocieron la “otra visión” de la historia y la cultura de los pueblos originarios, es decir, de la civilización del Anáhuac. La historia oficial de la cultura dominante, enaltece y exalta la invasión y colonización. En esta historia Cortés y sus secuaces aparecen como grandes civilizadores y heroicos guerreros. Y por supuesto, la civilización de los invadidos, como primitiva, caníbal y guerrera.

Esta falseada información sobre la historia ha condenado a los mexicanos en general y a los pueblos indígenas en particular, a la exclusión y la desvaloración.

La respuesta de los profesores y profesoras fue de total concentración a pesar de tener que trabajar seis horas en los dos eventos. Esta respuesta es un indicativo de que lo profesores de Educación Indígena están deseosos y habidos de conocer una versión de la historia que dignifique el orgullo de pertenecer a una de las civilizaciones más antiguas de la humanidad y la única que logró crear en la antigüedad, el primer sistema de educación, obligatoria, pública y gratuita del planeta.

Esta es la información que requiere el magisterio en Oaxaca para descolonizarse y hacer de la educación indígena una herramienta que permita formar a las nuevas generaciones con un “rostro propio y un corazón verdadero”. Orgullosos de lo que fueron sus Viejos Abuelos, fortalecidos en lo que son ellos ahora y confiados en lo que deberán ser mañana.


martes, 15 de febrero de 2011

LA CORRUPCIÓN EN MÉXICO una estrategia de resistencia cultural. (*)



VIII.- FRENTE A LO PROPIO.

Sin embargo, los mexicanos asombrosamente hemos mantenido en algunos, casos intacto, y en otos, de manera sincrética, un conjunto de valores en el campo de lo propio, que han podido sobrevivir a los cinco siglos de negación y explotación. Este conjunto de valores nos han permitido mantener a pesar de los pesares, “un rostro propio y un corazón verdadero”.



De esta manera, las leyes, instituciones y autoridades del México profundo mantienen un carácter clandestino, no formal o de poca valía ante el México imaginario; mantienen unas normas de incorruptibilidad asombrosas. En efecto, el derecho consuetudinario, (a través de las tradiciones, usos y costumbres), las instituciones (como las mayordomías, las cofradías, el compadrazgo, la familia, la amistad) y las autoridades (tradicionales y religiosas), lo mismo en comunidades indígenas y campesinas, como en los cinturones de miseria de las ciudades, son mantenidos de manera impecable e incorruptible. En cualquiera de estos aspectos cuando se empeña la palabra, tienen mayor peso legal y moral que las leyes de la otra cultura, la dominante.



De este modo el ciudadano del México profundo mantiene una doble posición frente a la corrupción. Para las leyes, instituciones y autoridades del México imaginario tiene una actitud corrupta, casi cínica, tratando de lograr sus beneficios y evitando sus perjuicios, y en cualquier oportunidad poder acceder al poder para utilizarlo en su beneficio personal. Pero al mismo tiempo mantiene una actitud de incorruptibilidad para ese espacio que él siente propio y verdadero.



 
La corrupción es innata al hombre, no podríamos suponer que una raza o una cultura determinada tienen mayor posibilidad para corromperse.

Como hemos expuesto la corrupción está presente tanto en los españoles y criollos como en los mestizos e indígenas; tanto en el México imaginario como en el México profundo, la diferencia que se podría establecer, es que, para el México imaginario es una manera de enriquecimiento y para el México profundo una mera de permanencia.

Siempre y cuando entendamos por supervivencia, “la fractura”, “la incapacidad”, el sabotear a las leyes instituciones y autoridades emanadas del proyecto civilizador del México imaginario.



(*) Tomado del Libro:
LA CORRUPCIÓN EN MÉXICO una estrategia de resistencia cultural.
de Guillermo Marín
El libro lo puede consultar gratuitamente en:
sección LIBROS.

viernes, 4 de febrero de 2011

CONFERENCIA DE GUILLERMO MARÍN EN EL DF


Conferencia:


             ANÁHUAC ESENCIA Y RAÍZ DE MÉXICO


Presentación y venta del libro


             HISTORIA VERDADERA DEL MÉXICO PROFUNDO.


Fecha y hora: martes 8 de febrero a las 19 hrs.

Lugar:    Centro de Estudios Arqueoastronómicos y Calendáricos de Mesoamérica

Dirección:  Amores 754, esquina con Eugenia, Col. Del Valle, México D.F.

Entrada libre.
Se proyectará la presentación ANÁHUAC ESENCIA Y RAÍZ DE MÉXICO, así como se comentará la nueva edición del libro Historia Verdadera del México Profundo que acaba de ser publicada.

Mayores informes:  teléfono 56 82 85 01
http://www.ceacm.com.mx/
Por favor confirmar su presencia al correo
antonio@oci.com.mx

Muchas gracias. 

miércoles, 26 de enero de 2011

La triple conversión: Lenkersdorf, Ruiz y Marcos.



La milenaria Civilización del Anáhuac ha “convertido” a muchas personas “no anahuacas” a su cosmovisión. Desde el principio de la invasión europea hasta nuestros días, la gente que ha tenido la “sensibilidad” y capacidad para flexibilizar su mente y abrir su Espíritu a otra percepción diferente del mundo y la vida, ha sido “tocada” y transformada por los valores, principios y actitudes de una de las civilizaciones más antiguas de la humanidad.

                                       Gonzalo Guerrero y su familia maya

En efecto, desde Gonzalo Guerrero, el marinero que naufragó en las costas de Chetumal en 1511 y que no solo aprendió a hablar la lengua maya, sino que se asumió como culturalmente como maya, al lograr obtener su libertad, pues cuando se le capturó se le hizo esclavo. Como hombre libre se casó con una doncella bajo la ley, religión y cultura maya, procreó los tres primeros mestizos de México (producto del amor y dentro de un matrimonio entre una mujer maya y un hombre español). Cuando Cortés lo mandó “rescatar”, Gonzalo Guerrero no aceptó embarcarse en la expedición aduciendo que tenía una familia, y finalmente, murió defendiendo la cultura que había abrazado combatiendo a los invasores europeos.

                                        Fray Bartolomé de las Casas (+)

Pasando por el propio Fray Bartolomé de las Casas que dedicó su vida a defender a los pueblos anahuacas de las injusticias, crímenes y torturas de los españoles, hasta llegar al Siglo XX con tres personajes que al tener contacto con los anahuacas mayas, poseedores de la Toltecáyotl en sus tradiciones, usos y costumbres, cambiaron la visión colonizada que a lo largo de cinco siglos de exclusión y negación, hemos creado de los llamados “pueblos y culturas indígenas”.


                                        Carlos Montemayor (+)

En estos cinco siglos de colonización, exclusión y desvaloración, han existido hombres que han trabajado hombro con hombro con los pueblos anahuacas como Carlos Montemayor que dedicó su vida a dignificar la literatura actual de los pueblos indígenas del país.



Para la cultura dominante, sea española en los tres primeros siglos de Colonia (1521 a 1821). O para la cultura neocolonial de los “criollos”, que en los dos últimos siglos han tenido el poder, los pueblos y culturas indígenas jamás han representado un potencial, un tesoro y un patrimonio para construir el país desde 1821 hasta nuestros días. Las ideas sobre lo que debe ser “su país”, siempre han venido de afuera. Los modelos han sido español, francés y ahora norteamericano, pero nunca el modelo milenario de organización social y Valores Humanos de los anahuacas.



Sin embargo, para unos cuantos la convivencia a nivel de “iguales” con los anahuacas mayas y gracias a su sensibilidad y descolonizada percepción del “otro” (el que es diferente a mí), les permitió “descubrir” un universo de sabiduría humana que ha venido manteniéndose a través de los siglos a pesar de los feroces ataques destructivos de la cultura colonizadora sea de gachupines, de criollos o mestizos deculturizados.

                                 Carlos Lenkersdorf (+)

Cada uno de estos tres personajes llegó al estado de Chiapas por diferentes motivos, pero los tres fueron “atrapados” por la sabiduría ancestral y los “igualó” con los anahuacas mayas. Los hizo hermanos en la medida que ellos aprendieron a escuchar “al otro”, al “ignorante, al pobre entre los pobres, al más débil entre los débiles, al “históricamente despreciado y excluidos”. Y de estos hermanos analfabetos aprendieron a valorar la vida y el mundo de manera diferente.

                                                   Samuel Ruiz (+)

Estos tres personajes han “tendido puentes” de comunicación, entendimiento y respeto entre los anahuacas y su ancestral y endógena cultura, y los mestizos y criollos, con su moderna y sincrética cultura foránea. Sin “idealizar” la cultura anahuaca, nos han enseñado que existe otra posibilidad, otra forma de relacionarnos, otras maneras de vivir en comunidad y con la naturaleza.

                                   Subcomandante Marcos

El sentir, pensar y actuar de estos tres personajes ha molestado, incomodado y perturbado a los círculos de poder, tanto de la ideología criolla local y nacional, como de los capitales e ideología neoliberal-globalizadora. Temen que la sabiduría y la luz de la Toltecáyotl despierte a la inmensa masa de mestizos desculturizados, o como los llamaba el Dr. Guillermo Bonfil, “los indios-desindianizados” y que recuperen su “memoria histórica” y activen el “banco genético de información cultural” que cada uno posee en el fondo de su corazón.



La ignorancia de sí mismos, es el arma más poderosa de los neocoloinzadores. Mientras los millones de mestizos se sigan educando y formando en los valores que les da la televisión comercial, está garantizados otros cinco siglos de colonia. Mientras “los mexicanos” sigan despreciando, rechazando y negando lo más valioso de sí mismos, seguirán perdidos en el laberinto de la desolación, la explotación y la injusticia.



Por esto, la vida comprometida y congruente de personas como el lingüista Carlos Lenkersdorf, el sacerdote Samuel Ruiz y el guerrillero “Marcos”, serán grandes puentes de comunicación y revaloración en la búsqueda de la conformación de otro tipo de sociedad, en la que se acabe para siempre, los vencedores y los vencidos. En la que la mayoría de los ciudadanos de este país se conozcan, acepten y se valoren en toda su continuidad histórica-cultural.



No se puede ni se debe seguir excluyendo la parte ancestral de nuestro ser. Pero tampoco negar lo que en estos cinco siglos de sincretismo y apropiaciones culturales hemos construido para formar nuestra identidad. Somos un país y un sinnúmero de culturas mestizas, no solo con los pueblos llamados indígenas. La tercera raíz esta presente en nuestro rostro actual, y muchos otros pueblos y culturas de diversas partes del mundo que en el Anáhuac han venido a encontrar refugio.



La triple conversión de Lenkersdorf, Ruiz y Marcos nos señalan un camino de pluralidad y respeto. Cada uno de ellos no se convirtió en “indígena”. Sin dejar de ser lo que fueron y lo que son, solo aprendieron a ver “al otro” como igual y a entender con respeto su visión del mundo y la vida. Por ello nos enseñan que existen caminos diferentes a la colonización, la exclusión y la explotación para construir una nación más justa y humana.

Visite http://www.toltecayotl.org/


martes, 18 de enero de 2011

LA DISPUTA DEL PENACHO DE MOCTEZUMA



Desde 1521 los que han tenido en el poder en lo que hoy es México, nunca han estado de parte de los valores, principios, conocimientos y sobre todo, del pueblo y cultura que han sido invadidos, colonizados y explotados.


                                         Hernán Cortés por Diego Rivera

Desde Hernán Cortés hasta Felipe Calderón, pasando por Agustín de Iturbide, Porfirio Díaz o Miguel Alemán, todos sin excepción han excluido a la milenaria civilización de sus planes de: cristianización, civilización, progreso, modernización, integración, desarrollo y globalización.

                    Porfirio Diaz por David Alfaro Siqueiros

Para los dueños del dinero en el poder, los pueblos y culturas originales a lo mucho han tenido un escaso valor turístico y folclórico, pero en general, han sido “la parte vergonzosa de su país”. Todo lo referente a las culturas originarias ha sido solo atraso, ignorancia y mal gusto. El Estado mexicano hasta principios del siglo XX le empezó a dar un minúsculo valor a las llamadas zonas arqueológicas.



De este modo, el descuido, el saqueo y la destrucción del Patrimonio Cultural de la antigua civilización del Anáhuac ha sido permanente. Los voraces saqueadores extranjeros y sus patrones, los museos y los coleccionistas se han robado todo lo que han querido impunemente.

                         Xokonoschtletl Gomora

El gobierno mexicano ha demostrado su tolerancia e indiferencia y hasta complicidad en la devolución a la nación del patrimonio extraído ilegalmente del territorio nacional. El largo y tibio asunto de “la devolución del Penacho de Moctezuma” por parte de las autoridades austriacas, nos demuestra que al Estado Criollo no le interesa recuperar un símbolo de una “identidad cultural que rechaza y niega”.

                  Nahui Papalotl símbolo tolteca del equilibrio 

El Estado mexicano no solo debe luchar por reintegrar el Patrimonio Cultural anahuaca extraído del país, sino fundamentalmente debería iniciar una campaña nacional permanente para re-significar, re-valorar e incluir en la formación y educación de los mexicanos, el maravilloso legado de sabiduría en valores y principios humanos, que tiene la civilización del Anáhuac.



Esta civilización, por más que se quiera excluir, extinguir y dar por muerta y desaparecida, sigue viva y vigente. Que la cultura dominante y los criollos en el poder económico y político no la quieran ver, no significa que no exista. Que no esté en la televisión comercial no quiere decir que está muerta. O dicho a la manera del Dr. Guillermo Bonfil Batalla. El hecho que el “México imaginario” no vea y no tome en cuenta en sus diversos modelos de desarrollo al “México profundo”, no quiere decir que éste no exista.



Ante la crisis del modelo económico-político global y el derrumbe del Estado Criollo del “México imaginario” por incapacidad y corrupción, es necesario buscar una solución de raíz, que resuelva desde la base los problemas de injusticia, violencia, explotación y exclusión que ha sufrido los pueblos que viven en lo que fue el territorio del Anáhuac y que hoy los criollos llaman “México”…como si todos fuéramos “mexicas” de Tenochtitlán.



Los estallidos sociales de 1810 y 1910, independientemente de los intereses económicos-políticos que los promovieron circunstancialmente, tuvieron eco en “el gran pueblo” por los altos niveles de injusticia, miseria y explotación que han vivido en estos casi cinco siglos de colonización y neocolonización.



El punto es que ante la inminente explosión social, vemos con preocupación venir, debido a la ceguera, insensibilidad e incapacidad de la clase dirigente (económica y política), que el pueblo por tercera vez estalle violentamente para que después de un baño de sangre y destrozos sociales, todo cambie para que todo siga igual, como sucedió en 1810 y 1910.



Necesitamos tener otra “noción de Estado”. No podemos y no debemos seguir importando modelos políticos, económicos y sobre todo ideológicos del extranjero. Los pueblos y culturas de este país poseemos uno de los legados de sabiduría en cuanto a la organización social más antiguos de la humanidad. Y podemos afirmar, que logramos el más alto grado de desarrollo humano en la historia del planeta en el periodo conocido como Clásico (200 a.C a 850 d.C).



No se trata de “volver al pasado” y ponernos plumas y tocar el huehue en las pirámides. Se trata en cambio de re-pensar, diseñar, construir una nueva sociedad con la milenaria experiencia de nuestros antepasados. Con sus perennes valores, principios, actitudes tanto en lo individual, como en lo familiar y sobre todo en lo comunitario. Una nueva sociedad con lo mejor de nuestro pasado y lo mejor de nuestro presente global.



Necesitamos reconstruir los valores de la vida, el ser humano, la familia y la sociedad. Re-diseñar la razón y el propósito social de la existencia del Estado. Formular un nuevo “propósito social”. Retomar al gobierno como “el bien público” más valioso del pueblo. Actualizar y geralizar en los tres niveles de gobierno “el mandar-obedeciendo” del servicio público en el ejercicio de la "democracia participativa". Volver a la esencia de la educación ancestral para formar “rostros propios y corazones verdaderos” en la infancia y la juventud. Re-plantearnos el trabajo comunitario en la construcción de una nueva sociedad en la que se acaben para siempre “los vencedores y los vencidos”.



Tenemos que revisar profundamente los valores de la honestidad, el bien público, la verdad, el servicio comunitario, la palabra, la solidaridad, la rectitud, la tolerancia, el respeto a la autoridad. Revisar el valor de la responsabilidad, tanto existencial de carácter personal, como familiar, comunitaria y de nación.



Estos y otros bienes culturales intangibles, heredados de más de siete milenios y medio de desarrollo humano, son los que debemos de recuperar, preservar y acrecentar para que todos tengamos “una vida mejor”. No solo el “Penacho de Moctezuma” o las zonas arqueológicas convertidas en vulgares centros turísticos, como “disenylandias prehispánicas” para atraer dólares y hacer más ricos a los ricos.



El futuro de nuestra sociedad y de nuestro país indiscutiblemente se encuentra en su pasado ancestral. Este tesoro no es material y nunca lo han podido ver o no lo han querido ver los colonizadores. Este tesoro esta vivo y vigente en “los sujetos” que son la continuidad de “Los Viejos Abuelos”. Está presente en el fondo de nuestro corazón y nuestra adormecida conciencia de ser.



El desafío de nuestros difíciles tiempos es “activar el banco genético de información cultural”, que esta presente en cada persona que vive en esta milenaria tierra sagrada. Activado ese banco de información llegará a nosotros como un torrente, toda la sabiduría y experiencia acumuladas en más de sesenta siglos de decantar nuestra materia y afinar nuestro espíritu en comunidad y equilibrio con la naturaleza.

                             Mayor información http://www.toltecayotl.org/