martes, 23 de junio de 2009

EL MODELO ECONÓMICO...mal de muchos, beneficio de muy pocos.



En los países del primer mundo, desde hace tiempo se dieron cuenta que el neoliberalismo era un cáncer para “su economía”. De modo que aplicaron desde el principio medidas proteccionistas.

En México nuestros gobernantes a partir de La Madrid impusieron brutalmente el neoliberalismo destruyendo la micro y mediana empresa, el campo y a la clase media, de manera inmisericorde, cumpliendo más que estrictamente las órdenes que les mandaban desde Washington.

Pese al descalabro y el empobrecimiento nacional, los sucesivos gobernantes han seguido tercamente manteniendo el modelo económico a pesar de las ostensibles muestras de fracaso. En México la ruta de la catástrofe se mantiene firme e inalterable, pese al descontento popular, político y el derrumbe económico.

¿Cual es la diferencia? Que México esta planeado como una COLONIA, los mexicanos como un pueblo ESCLAVO y que no contamos con gobernantes honestos y comprometidos con el pueblo y la Nación.

domingo, 21 de junio de 2009

LA DEMOCRACIA PARTIDARIA…divide y vencerás.


Como vemos en Irán, Afganistán o en México, la democracia electorera es una forma de engañar, entretener y dividir a los pueblos. No es el corrupto y fallido sistema democrático la mejor forma de elegir a los más capaces para dirigir a los pueblos.

Los candidatos en el sistema de partidos, son títeres de las fuerzas políticas y las fuerzas políticas son los instrumentos del poder económico y el poder económico es solo y solo es…de unos canutos. Divide y vencerás.


!Viva el voto nulo!

jueves, 18 de junio de 2009

“LA GENTE EN EL PODER ECONÓMICO Y POLÍTICO”.


El neoliberalismo y la corrupción han quebrado el frágil e injusto país que los criollos se inventaron en 1821 para su beneficio. Siempre ha sido el pueblo y sus cuantiosos recursos naturales, una fuente al parecer, inagotable de riqueza para unos cuantos. México es un país con más de la mitad de su población en la pobreza, con un puñado de familias muy ricas y el hombre más rico del mundo.


Desde la administración de Luis Echeverría el desorden comenzó. La “decena trágica” de Echeverría y López Portillo fue el preámbulo. Pero la verdadera tragedia comienza con De la Madrid y la implantación arbitraria y corrupta del neoliberalismo en el país, hasta llegar a Calderón. Los “criollos” independientemente que sean masones yorquinos o escoceses, priístas o panistas, españoles o libaneses, por su incapacidad para generar la riqueza y más difícil aún…repartirla, han creado un país dependiente del extranjero e incapaz de desarrollar su potencial, entre otras cosas porque siempre niegan la raíz de la Civilización Originaria a la que pertenece el 85% de la población.


El país ha sido destruido desde las mismas bases. Nos referimos a las leyes y las instituciones. De manera corrupta y en flagrante traición a la patria, se ha desmantelado el proyecto que surgió a partir de 1921. Los gobernantes y sus camarillas han entregado la nación a los intereses de las grandes empresas multinacionales que están en manos de “los mercaderes”.


Se ha destruido el sistema alimentario, desde el campo mismo, tenencia de tierras, financiamiento, empresas de agroquímicos, distribuidoras y acaparadoras, cultivos intensivos para trasnacionales, semillas transgénicas y una serie de males que, enriquecen a unos cuantos y perjudican al pueblo y a la Nación.


Pero lo mismo podemos hablar de la salud. Se ha ido mañosa y tramposamente privatizando el sistema de salud y saboteando desde adentro las instituciones gubernamentales de salud. Una empresa criminal que beneficia a particulares y trasnacionales. Cero investigación, cero defensa de las instituciones creadas por la aspiración de un pueblo. Todo para hacer negocios. Sean estancias infantiles, que compra millonaria de medicamentos a revendedores. Se ha destruido el sistema de salud para pretender privatizarlo.


Pero en la educación ha sido lo mismo. Una inteligencia perversa y traidora ha destrozado parte por parte la estructura que un día fue creada por José Vasconcelos y que era una de las más adelantadas de América latina. Se trata de hacer negocio embruteciendo y condenado a la pobreza a millones de niños y jóvenes. Se hace a través de “reformas educativas” al vapor, de poner en puestos técnicos a políticos, de meter al magisterio como peones de las elecciones y convertirlo en una fuerza política mercenaria a través de un sindicato siniestro y corrupto.


El país se ha hundido a propósito en el estiércol de una “democracia electorera”, dándole entrada a los personajes más bajos y ruines de la política. Se destruye la vida social y política al poner a pelear a hermano contra hermano. El poder tiene precio y los “mercaderes” lo han malbaratado para que todos busquen una rebanada del inmoral pastel. La política en México ha llegado a los espacios más denigrantes que enferman y desalientan a la sociedad. Ese es “el objetivo”.


Hemos vivido los últimos años con un creciente vacio de poder. El Estado de Derecho no existe. Las leyes y las instituciones se están usando para realizar negocios de grupo, sea de políticos, empresarios locales o trasnacionales o narcotraficantes, que no es lo mismo, pero es igual. El uso de la ley de manera facciosa, es cínica y burda.


Cada día la sociedad está entrando en una espiral de violencia, provocada fundamentalmente por la incapacidad de los gobernantes y los partidos políticos por dar seguridad y vigencia al Estado de Derecho. Y por parte de los grandes empresarios, por dar trabajo, generar desarrollo y auspiciar el reparto de la riqueza. El pueblo se encuentra desesperado y desalentado. No ve una luz en el pozo en el que se le ha sumido. Error tras error, incapacidad, mentiras, abandono, cinismo es lo que encuentra de parte de las autoridades de los tres niveles y la iniciativa privada. La respuesta al reclamo popular es la violencia desmedida del Estado, represión, mentira y más injusticia.


La gente en el gobierno y la iniciativa privada siguen pelando por el dinero y el poder político. No tienen ojos y corazón para el pueblo de México. No entienden su desesperación. No sienten su frustración. No se identifican con su tristeza. No comparten su pobreza. Creen que podrán seguir explotando, vejando, empobreciendo, enajenado impune y eternamente.


La gente en el poder económico y político no conoce al pueblo de México. No conoce su historia. No conoce su Civilización Madre. Existen quinientos años de injusticia que los separa y un inminente abismo que nos espera.

sábado, 13 de junio de 2009

EL VOTO NULO ES UNA FARSA ¿Y LA DEMOCRACIA? por Anna Guzmán Valdés


La promoción aparentemente espontanea del voto nulo por parte de “la sociedad civil puede tratarse bien de una estrategia que favorecería al PAN. Un artículo publicado por Loret de Mola en el Universal titulado “¿Por quién voy a votar?” y algunos comentarios que recibió en la página web de éste diario me llevaron a reforzar está sospecha y a ciertas reflexiones más allá de ello.

Es verdad: al PAN le conviene que mucha gente anule su voto pues a quienes proponen esa acción "subversiva" es a quienes están en contra del gobierno (panista) o sea la oposición así que a ésta le proponen que anulen su voto para que si su voto no va al PAN tampoco vaya a los otros partidos mientras que el PAN de todas formas tendrá asegurado el voto de los fieles panistas y además si la gente anula su voto se matan dos pájaros de un tiro: uno lo que ya mencioné y otro no pierde legitimidad el sistema "democrático" . Realmente no pasa gran cosa si hay una mayoría de voto nulo pero simbólicamente sólo significa que la gente está harta de los personajes de la clase política pero ¡cree en la democracia y en las instituciones electorales que tan cuestionadas fueron con el triunfo de Calderón!

En dado caso, aunque tampoco pasa nada, a mi parecer, el abstencionismo manda otro mensaje: "estamos hartos de los partidos políticos y no creemos en el sistema electoral". Es decir, el abstencionismo no sólo es una expresión de inconformidad hacia los partidos políticos sino a las instituciones electorales y a la "democracia" misma en nuestro país. Al decidir si anular nuestro voto o abstenernos debemos preguntarnos cual es el mensaje que deseamos transmitir.

Estamos muy convencidos por el trabajo ideológico que se han encargado de hacer precisamente los países poderosos, de que la democracia es la mejor forma de gobierno pero debemos pensar porqué son justamente los países poderosos quienes no sólo la promueven sino que la defienden e incluso imponen a través de la fuerza y usan de pretexto con fines económicos.

Hoy cuestionar la democracia es lo equivalente a lo que habría sido cuestionar el derecho divino y con ello la institución de la Iglesia católica en la Edad Media pero si queremos realmente un cambio debemos ser críticos aun con lo que los dogmas adquiridos - gracias al trabajo de los aparatos ideológicos- consideramos sagrado e incuestionable.

Weber explica que la autoridad de un representante puede ser de tres tipos: la carismática, la tradicional y la racional-legal. La primera es propia de culturas primitivas, la segunda la encontramos claramente en los reinos feudales y la tercera es propia de la modernidad ya que está se sostiene justamente en el paradigma racionalista que se construye en la Ilustración y que serviría como fuente filosófica del advenimiento político de la burguesía.

Así la autoridad del jefe de una tribu por ejemplo era legitimada por la percepción de sus miembros de que éste tenía cualidades extraordinarias o la autoridad de un rey medieval era legitimada por la creencia (sustentada en el trabajo ideológico de la Iglesia) de que su poder provenía directamente de Dios y por tanto era heredable a su estirpe.

¿Cómo legitima un gobierno moderno su autoridad? Ad hoc a la ideología que justamente sostiene el modelo económico-político de esta época, la justificación de la autoridad tiene una explicación racional: el pueblo eligió a su gobernante por un sistema “objetivo” diseñado bajo un sustento racional-legal, luego entonces está dispuesto a que éste lo represente.

Sin embargo hay que considerar que en la democracia parlamentaria como en representativa y aun en la llamada participativa o “del público” se considera la independencia del representante electo con respecto a sus electores, como explica Manin.

Así, sobre todo en una democracia representativa el gobernante toma decisiones sin tomar en cuenta al electorado quién lo eligió justamente por la confianza en que sabe tomar las mejores.

El estado moderno surge con el sistema capitalista pues es la estructura política que justamente colabora para la subsistencia y desarrollo de éste. Así la democracia proviene del mismo discurso que legitima a la estructura económica actual: un discurso liberal. Recordemos que las grandes revoluciones que marcan la transformación de los sistemas políticos en Occidente y más tarde en gran parte del mundo fueron ideadas y financiadas por la burguesía. La ventaja del discurso liberal es que el pueblo en general se identifica con él, sin embargo a partir del siglo XVI ha servido sólo para que las élites económicas se mantengan como tales y accedan al poder político con una justificación racional.

La democracia es una creación de y para la burguesía. Pues aunque en teoría ofrece la posibilidad a todas las clases de tener una representación política, la estructura económica no permite que dicha premisa se realice sin embargo, el discurso sobre la democracia sigue sonando racional y es por eso que nadie lo cuestiona. Y lo que coadyuva al sistema tanto económico como político que impera en la actualidad es justamente la estructura ideológica por la que nos encontramos dominados.

Con el fin de la Edad Media, se pondero a la Razón sobre toda otra cualidad humana y se difundió este discurso hasta llegar a ser dogmático al grado incluso de que el término “irracional” obtuvo una connotación negativa. Y entonces la clase dominante determinó que el sujeto se construye a partir de la Razón y la clase dominada lo acepto y para ser sujeto decide asumirse como ser enteramente racional y por tanto no es capaz de cuestionar ningún discurso que tenga tal característica. Sin embargo resulta que tenemos emociones, por lo menos en nuestro país y que bueno que así sea aunque es justamente a través de ellas que nos conquista la clase dominante. Entonces somos bombardeados de discursos racionales que sustentan su poder pero estrategias dirigidas a nuestra parte irracional.

Así en la llamada democracia los partidos y los candidatos terminan ganando nuestro voto al llegar a nuestros corazones y los representantes populares obtienen sus puestos por una fuente carismática más que racional finalmente. Es por eso que después al no ver en ellos esas cualidades “extraordinarias” una vez que se encuentran en el ejercicio del poder, que nos desencantan y dejamos de creer -por que al final es una cuestión de fe- en los políticos pero seguimos aceptando la “democracia” porque su discurso se mantiene inmaculadamente racional y lo que se nos lastima es una ilusión. Es una trampa bien pensada porque de esta manera tenemos una herida en el sentimiento que no podemos llevar al plano de la razón y confundidos por el doble bombardeo que menciono no llegamos al cuestionamiento del discurso sobre la democracia pues -gracias a la labor más importante quizás del pensamiento ilustrado- consideramos irreconciliables el sentimiento y la razón y por tanto no encontramos relación ninguna entre esa inconformidad irracional y ese discurso aparentemente incuestionable. Nos sentimos atrapados porque no encontramos una vía legítima en el sistema ideológico dominante de expresar una molestia esencialmente subjetiva y no nos atrevemos tampoco a cuestionar un discurso racional ya que las expresiones racionales gozan del monopolio legítimo de la verdad absoluta.

En dado caso, si se quiere seguir en un esquema puramente racional, sería más adecuado por ejemplo, aplicar un examen de selección a quienes aspiren a un puesto de elección popular. Ahora que si queremos ser humanos integrales realmente, debemos cuestionar no sólo las prácticas de nuestros representantes, no sólo el sistema político, no sólo el sistema económico sino sobre todo la ideología con los valores que ésta fomenta y que muchas veces nosotros mismos practicamos y promovemos. ¿Queremos simplemente pasar de dominados a dominantes, de ser pisados a pisar? Agarremos (con nuestras garras de bestia) cualquier discurso que aparentemente hable de construir una sociedad mejor que logre emocionar a la gente pero que cumpla con las pautas de la ideología dominante, es decir que tenga un fundamento racional ¿Queremos realmente una sociedad mejor? Empecemos por cuestionar el paradigma en el que se fundamenta el sistema de dominación.

Nos preguntamos muchas veces porqué cuando alguien llega al poder se corrompe. No es que deje de ser fiel a sus ideales, es simplemente que al cambiar su identidad – de dominado a dominante- estos irremediablemente se modifican.

No es el sistema el que nos somete, somos nosotros mismos quienes nos sometemos a él cuando en nuestra mediocridad aspiramos a subirnos al templete de los poderosos -por ambición o por la convicción de que seríamos mejores que ellos- en vez de tumbarlo. La injusticia está albergada en la estructura no en las personas pero el sometimiento está albergado o no en nuestro ser. Al final somos nosotros quienes sostenemos esa estructura al someternos a ella cuando aceptamos sus reglas, cuando buscamos la supuesta felicidad sin cuestionarnos primero qué es y creyendo que se alcanza con los pasos que la ideología dominante nos vende.

Las fuerzas opuestas pueden existir en el universo, las ideas y los sentimientos positivos y negativos existen en la humanidad pero existe también en ella el libre albedrio y somos nosotros quienes tenemos en las manos el rumbo de la humanidad. Así que si nos gusta el comportamiento de la sociedad de la que formamos parte, consagrémosla obedeciendo a su ideología dominante. Pero si no nos gusta no nos conformemos con dejarnos llevar o incluso crear discursos que proponen acciones que supuestamente van encaminadas a transformar la sociedad y que en realidad no tratan de romper la cosmovisión en la que se cimenta la dominación.

Observemos, escuchemos y leamos con reserva todo discurso, atrevámonos a cuestionar no sólo a los partidos políticos, no sólo a nuestros “representantes”, cuestionemos a nuestras instituciones y los valores que éstas transmiten. Una clase soñó con un cambió, construyó una ideología, con ella cuestionó todas las instituciones medievales y logro un gran cambio en la sociedad. Podemos reproducir la ideología de esa clase que ahora domina, podemos incluso algún día llegar a pertenecer a ella o podemos construir un paradigma más humano.



Anna Guzmán Valdés.





viernes, 12 de junio de 2009

EL GOBIERNO ENAJENADO


El gobierno es el bien común más valioso de la sociedad. Es el instrumento por el cual se debería coordinar y administrar los recursos para logar los objetivos sociales. El gobierno es solo un instrumento que “manda obedeciendo” la voluntad del pueblo.


Sin embargo, con la “democracia electorera de los mercaderes”, el gobierno ha sido despojado del “interés público” del pueblo y ha sido secuestrado por un puñado de gente que lo usa de manera ilegal para atender los poderosos intereses de los dueños del dinero a nivel local y mundial.


De esta manera en los últimos sexenios, de Luís Echeverría a la fecha, el gobierno ha sido usado de manera facciosa para beneficiar a unos y perjudicar a las mayorías y a la Nación en general.


Tres ejemplos son ilustrativos de esta situación. La tragedia de la guardería ABC en Sonora y el caso de AVIACSA. En el primero podemos observar como los funcionarios “legalmente” son empresarios muy exitosos. Usan sus posiciones en el gobierno y se aprovechan de información privilegiada para obtener facilidades para “hacer negocios”.


Por supuesto que la tragedia nos demuestra, que no se cumplió con los requerimientos estrictos de seguridad, por la corrupción en los tres niveles de gobierno. Pero fundamentalmente, evidencia una vez más, el desprecio que tienen los que gobiernan por el pueblo en general, y en este caso, por la niñez mexicana en particular. Se trata solo de “hacer un negocio” a través de la responsabilidad del Estado Mexicano.


Es inadmisible que de inmediato la PGR, oficialmente se adelante diciendo que nadie (de los amigos-funcionarios) irá a la cárcel. No así en la última tragedia de la discoteca News Divine, que los medios y sus adversarios políticos, exigían las cabezas de la cúpula en el poder del DF. Para unos si, para otros no. La justicia en México pareciera que es selectiva y de “amigos y enemigos”.


El caso de AVIACSA es igual pero diferente. Aquí se trata de usar al gobierno para destruir una empresa para beneficiar a terceros intereses. Se descara un interés desmedido para sacar del negocio a una empresa consolidada. Aquí se enfrenta un ciudadano-empresario frente a un adversario aliado al gobierno. El gobierno toma partido, usa la ley y las instituciones para lograr sus objetivos. Se llega al punto de amenazar a un juez, y hacerlo responsable, del al parecer, una deseada catástrofe aérea para beneficio de un interés indebido. Esto es dañar la confianza de las empresas aeronáuticas, perjudicar a la economía y el Estado de Derecho.


El tercer ejemplo es que la presidencial, “La Guerra al Narcotráfico”, según las “narcomantas”, pareciera que se libra entre el gobierno y un cartel “favorecido-amigo”, en contra de los carteles “competidores-enemigos”. Sí esto fuera cierto, estamos nuevamente ante una grave uso indebido de la ley, las instituciones y las autoridades.


El gobierno debe volver a ser del pueblo y trabajar para los intereses del pueblo. La situación de pobreza, injusticia y falta de oportunidades, encuentran su origen en la enajenación* del gobierno.


*Enajenar “estar fuera de sí”. Arrebatar un bien a una persona o institución en cuanto a algún derecho de la forma que prescribe la ley.

jueves, 11 de junio de 2009

SODI vs. GUEVARA político demagogo vs. deportista exitosa.


“El candidato del PAN a la jefatura delegacional de Miguel Hidalgo, Demetrio Sodi, dudó que los deportistas tengan capacidad para ocupar cargos públicos, al cuestionar la falta de experiencia de su oponente del PRD, Ana Gabriela Guevara”. La Jornada 7 de junio 2009.

Los políticos de todos los partidos le han demostrado al pueblo de México, no solo su incapacidad para gobernar, impartir justicia y repartir la riqueza. Desde Luis Echeverría hasta Felipe Calderón han sumido al país en errores y descalabros tapizados de injusticia. Pareciera que el “objetivo común” ha sido hundir a este país y entregar al gran capital la mano de obra del pueblo y sus al parecer, “inagotables recursos naturales”. “Todos, -todo-, lo han hecho por nota”…pero al revés. Más mal, no puede estar este maravilloso país, lleno de gente noble y trabajadora, pletórico de recursos naturales.

Demetrio Sodi no tiene elementos morales y cifras duras para hablar de “la eficiencia y la eficacia” de los políticos en el poder. El chiquero que es “la política nacional” es la verdad evidente. Solo un político puede hablar de esa manera. Para ser político se necesita ser inmoral, mentiroso, cleptómano y facineroso. Esto es lo que hace a Demetrio “un buen político”. Tal vez, bueno para su partido. Pero para la gente común, un verdadero peligro.

De Ana Guevara podemos decir que se hizo una estrella del deporte internacional de alto rendimiento por ella misma. No tuvo, -como no lo tienen nuestros atletas-, un apoyo institucional para lograrlo (porque los políticos, que están al frente de los organismos deportivos, históricamente han defraudado y corrompido el deporte). La deportista, a diferencia de Sodi, la ha dado a México y su pueblo, gloria y alegría.

Sí comparáramos a los dos adversarios en su desempeño profesional, podríamos suponer que Guevara ha llegado a lo más alto de su rama profesional a nivel mundial. No así de Sodi, que no ha pasado de ser uno de tantos corruptos demagogos que saturan los “carteles políticos” que usufructúan miles de millones de pesos del pueblo de México y agotan la esperanza del pueblo.

La reflexión final es que la gente decente no se mete en política. Reconocemos en Ana Gabriela Guevara el valor civil y la honestidad para, en su momento, decirle “al Presidente la verdad”, como muy pocas personas lo hacen, (funcionarios, políticos, inactivos privados y público que los acompaña). Pero como dice el dicho popular “el que con lobos anda…”

sábado, 6 de junio de 2009

ANULAR EL VOTO ....La tormenta que derramó el vaso.



Cada día más gente se da cuenta en todo el mundo, que la “democracia electorera” es el engaño más pernicioso con el que los dueños del dinero, “los mercaderes”, gobiernan los pueblos en favor de sus perversos intereses, a través de sus “empleados-títeres” llamados políticos.

Efectivamente, en México, cada día las grandes masas llamadas “pueblo”, se ven más pobres, con más dificultad para tener un trabajo, cada día se reducen o pierden las prestaciones laborales, el costo de la vida se encarece, el Estado no solo los abandona, sino se pasa abiertamente del lado de los poderosos grupos empresariales. El Estado ha asumido una posición de esquirol o antimotines de los intereses de los ricos del mundo.

Ante las próximas elecciones, ha empezado a surgir un movimiento ciudadano de carácter espontáneo para que, el ciudadano común, anule su voto como rechazo al sistema político que nos gobierna. Es el único recurso que tiene, pues “la mafia institucional” no lo permite tener “candidatos ciudadanos”.

La única forma que tiene el ciudadano común de decir “ya basta” a tanta ineptitud, corrupción y cinismo, de toda la clase política que se ha apropiado del BIEN COMÚN más valioso del pueblo, que es SU GOBIERNO, es anular su voto y no “legalizar” un sistema explotador del pueblo, de cualquiera que sea el color del partido que este en el poder.

En efecto, a los mercaderes y sus empleados, los políticos, se les olvida que “EL GOBIERNO” le pertenece al pueblo. Es el “bien común” más preciado porque con él, se asegura el bienestar, desarrollo y destino de la Nación.

El problema surge cuando un puñado de sátrapas, se adueña del gobierno y ponen a trabajar en él a sus empleados. Las elecciones solo son la manera en que el pueblo valida a los “empleados” de los mercaderes, y cree que con esta acción es libre y se autodetermina su destino. Totalmente falso.

El IFE trata de hace creer al pueblo (con los miles de millones de pesos gastados en publicidad) que con su participación en las elecciones (votando y siendo funcionario de casilla), esta cumpliendo con una “acción ciudadana” que le asegura bienestar y futuro, para él, su familia y su comunidad. Pero eso, como se ha visto, es totalmente falso. Además, con nuestro dinero pagan costosas elecciones fraudulentas, pues todos hacen trampa contra todos. Los que votan solo aseguran trabajo bien pagado a la burocracia electorera. Espléndidos salarios, gratificaciones y bonos a los empleados de los mercaderes que trabajan como: presidentes, diputados, senadores, y por supuesto, mantener y legalizar el poder de los dueños del dinero. El sistema esta inmerso en la corrupción desde su base.

En primer lugar, los partidos son instituciones corruptas, que luchan internamente y externamente por el poder: la ideología, los valores, el pueblo, la Nación, no les interesa. En segundo lugar, los candidatos los ponen los que tienen el poder, es decir, el dinero. Por esta razón la gente decente y honorable no se mete en política. La política se sustenta en la corrupción y la demagogia. Corrupción, porque para ser candidato tiene que estar “muy bien apoyado” con influencias en el poder político y “con dinero” para pagar los altos costos de las campañas. Demagogia, porque los candidatos prometen defender los intereses de los votantes, pero cuando son elegidos, obedecen ciega y mansamente a los intereses de quienes los pusieron verdaderamente en el poder.

La democracia es la manera “legal” en la que los dueños del dinero someten “un bien público” a favor del “interés privado”. Anular el voto es demostrarle a los dueños del dinero que no nos engañan. Que la democracia es un perverso mecanismo para someter a los pueblos a los intereses mezquinos de la iniciativa privada, local y foránea.

No solo basta decir no a esta farsa, que malignamente pone a luchar a hermanos contra hermanos por un poder ilegítimo. Se debe pensar cuál puede ser una forma de gobierno y administración para lograr el bienestar, la justicia y el desarrollo de toda la sociedad. Nos han engañado con el dogma de que “la democracia es la mejor forma de gobierno”. La pequeña historia de la democracia electorera que nació apenas en 1776 con la creación de Estados Unidos, en poco tiempo ha llevado al planeta a un crisis mundial, no solo por la injusticia en el reparto de las oportunidades y la riqueza, sino por la estúpida forma de depredar la naturaleza y enajenar a los seres humanos en un consumismo suicida y estéril.

Tal vez, sería muy interesante buscar en la milenaria experiencia humana, antiguas formas de gobierno que, sean más humanas, justas y que propicien un desarrollo biófilo del mundo y la vida. Debemos de romper el paradigma.