Algunas personas piensan que “la
democracia, al igual que la filosofía”, son creaciones exclusivas de la cultura
occidental. El esplendor de la Grecia clásica, se dio en el siglo V, aC. En
Oaxaca, mil años antes, los Viejos Abuelos zapotecas, medían la mecánica
celeste en San José del Mogote, Etla, en el 1500 aC.
Usaban el cero matemático y la
primera calculadora, antes que cualquier civilización. Sabían por observación,
medición y razonamiento, que la Tierra era redonda y que estaba en un sistema
solar y que la Tierra tardaba 25625 en darle la vuelta al centro de la galaxia.
Pero los egipcios, sumerios,
indios, chinos y andinos, muchos siglos antes de que existiera Grecia, ya
tenían formas de organización, que, aunque no se llamaran “democracia”, fungían
como tal, entendida como “el gobierno del pueblo para el pueblo”.
En el Anáhuac, específicamente en
Oaxaca, los Viejos Abuelos que construyeron Monte Albán, durante 1350 años, por
supuesto que, además de un excelente sistema de alimentación, salud y
educación, necesitaron de un eficiente sistema de organización, para realizar
tan magna obra.
La organización “propia-nuestra”
es milenaria.
La democracia participativa o directa, en la que la comunidad
participa responsablemente en el análisis y toma de decisiones sobre la
conducción de la comunidad, en lo que hay que hacer, y en lo que no se debe
hacer, quién lo debe hacer, con quiénes y en que tiempo, esto se decide en la
Asamblea, en donde todos opinan y votan.
Habiendo acuerdo, la autoridad
“manda obedeciendo”. La autoridad no hace lo que cree, le place o le conviene.
La autoridad cumple, hace cumplir y coordina, los acuerdos que tomó la
Asamblea. Esta es la democracia y el derecho “tolteca”.
En esta democracia, no existen
“políticos, ni partidos políticos”, porque es el pueblo y los ciudadanos los
responsables de la toma de decisiones y de las ejecuciones.
No existen
“políticos”, porque desde niños, se les enseña que el máximo logro de una
persona es servir con eficiencia a su comunidad.
Resulta asombroso que la comunidad capacite a su propia gente, para que todos, responsablemente, sean "servidores comunitarios".
Así que por medio de la asamblea
y a través del tiempo, a los ciudadanos, se les va asignado responsabilidades,
y si las cumplen eficientemente, cada vez se les da mayores responsabilidades,
hasta ocupar los cargos con mayor responsabilidad.
Así, la comunidad “capacita,
prueba y certifica” a los servidores comunitarios. Los partidos políticos, como
su nombre lo indica, tienen el objetivo de “partir, dividir y enfrentar a la
comunidad” en la democracia representativa de los mercaderes.
Los “políticos profesionales”,
como tristemente estamos constatando, solo se dedican a “simular que hacen y a
robar el dinero del pueblo”, y solo sirven a sus amos, los dueños del dinero.
Para ello, hacen “campañas” como
en las guerras, para dividir y enfrentar. A los dueños del dinero, les convine
pueblos atomizados y gobiernos corruptos y débiles.
Esta democracia surgió apenas en
1776, con la creación de los Estados Unidos, quienes financiaron un golpe de
Estado a la monarquía francesa en 1789, llamada pomposamente “Revolución
Francesa”, pero que, en realidad, fue un reducido estallido social en un barrio
pobre de París, financiado por los dueños del dinero, que deseaban tener el
poder político, ya que tenían el poder económico, pero que, en el régimen monárquico,
no les daba derecho a acceder al poder total.
La “democracia de los mercaderes”
se echará andar con Napoleón, que lo usará como ariete para derrocar a las
monarquías europeas y crear las repúblicas a través de la “democracia
representativa”, en done el dinero es el que manda y los políticos obedecen.
Por eso, los “países democráticos”
empezarán a surgir a partir del siglo XIX, primero en Europa, y después en casi
todo el mundo. Así vemos hoy, como los E.U., con sus ejércitos van por el mundo
sembrando con bombas y dólares las democracias de los mercaderes, para tener el
control político y económico de los pueblos.
Ocho personas occidentales,
tienen los mismos ingresos, que la mitad de la población del planeta, esa es,
en síntesis, la democracia de los mercaderes. El poder mediante el control de
las economías.
Por el contrario, la democracia
tolteca, que despectivamente, la cultura dominante necolonial de ideología
criolla, llama “sistema de usos y costumbres”, es una democracia, que tiene
como objetivo fundamental, el bien común, sobre el interés privado.
En donde, en una comunidad,
primero están las obligaciones de los ciudadanos y en segundo lugar sus derechos.
En la que se pondera la tenencia de la tierra de manera comunal, que privada.
Esta democracia vigente, es la más antigua, y orgullosamente en Oaxaca, de sus
570 municipios, en 418 se sigue con mucha dificultad, “tratando de mantener”.
Efectivamente, la democracia
tolteca está siendo severamente agredida desde muchos frentes, porque a “los
dueños del dinero”, no les conviene, comunidades, verdaderamente democráticas,
defensoras de sus recursos naturales y sus derechos comunitarios.
Los partidos políticos tratan,
afanosamente, de cambiar a las comunidades a la democracia de partidos
políticos, para “meter a su gente” y hacer negocios.
Las personas que salen a
estudiar y se contaminan con “la vida moderna”, son usados como “Caballos de Troya”,
para penetrar las defensas comunitarias.
Las empresas trasnacionales,
mineras y eólicas, con todo el apoyo “legal” de los gobiernos federal y
estatal, encuentran resistencia “al progreso”, en las comunidades que ejercen
la democracia más antigua de la humanidad, y que,
ha funcionado eficientemente
durante milenios, y que, en los últimos cinco siglos de injusticia, violencia y
despojo, se mantienen en una asombrosa y honrosa “lucha de resistencia
cultural”.
Con la ayuda de la fuerza
pública, el aparato judicial y el crimen organizado, que funciona como “guardias
blancas” de los intereses de los saqueadores y depredadores trasnacionales, se engaña,
siembra el terror, se intimida, se asesina, para que los defensores de los
recursos naturales de las comunidades detengan su trabajo y su defensa.
El “sistema de usos y costumbres”
es un Patrimonio Cultural ancestral que se debe proteger y preservar. Representa
la democracia más antigua y en funciones de la humanidad.
Es un instrumento
democrático que defiende a las comunidades indígenas y campesinas del despojo,
la explotación y depredación de sus recursos naturales.
No, necesariamente, lo antiguo es primitivo. Si Europa tiene al "derecho romano", que viene de Egipto. Nosotros tenemos el "derecho tolteca", que viene de la cultura olmeca.
Descolonizar es dignificar.
Viste
www.toltecayotl.org
https://www.facebook.com/guillermo.marinruiz
1 comentario:
Impecable resumen, Guillermo. Digno de replicar y hacerlo sentir a los cuatro vientos.
Genaro Flores.
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