sábado, 26 de diciembre de 2020

LA GRANDEZA OCULTA

 

A los 25 años me fui a Europa a buscar “mi identidad”, porque desde siempre me dijeron que yo era occidental. Me pasé dos años buscándola por España, Francia, Inglaterra, Alemania e Italia, y solo encontré fragmentos valiosos, pero solo fragmentos de mi totalidad. 

Después de vivir más de 40 años en esta maravillosa tierra, porque, “Oaxaca es la reserva espiritual de México”, encontré “mi ombligo espiritual”, descubrí en el espejo enterrado, no de Fuentes, sino de Tezcatlipoca, mi verdadero “rostro propio y mi corazón verdadero”. 

En Oaxaca, su gente anahuaca me enseñó a ser “gente de verdad”. Me enseñaron que solo tengo una pequeña capa de occidentalización, pero que con tantito que me rasque por donde sea, me sale el jaguar que llevo dentro. El que doña Aurelia me presentó en lo más alto de las montañas de Huautla. Ese, mi nagual que me asecha y me enseña de vez en cuando por las noches.

Ahora que estoy en el otoño de mi vida. En el que puedo darme cuenta cuanta y cuanta energía derroché, en fuegos fatuos del amor y fuegos de artificio del sistema neocolonial. Hoy, que cada día es un milagro y una nueva oportunidad. Hoy, que hay tanto trabajo que hacer, me llena de alegría trabajar para investigar y promover la Toltecáyotl, entre los hijos de los hijos de los Viejos Abuelos.

Gracias a la sabiduría ancestral, he aprendido que la vida solo tiene valor y sentido, si se usa para servir al bien común, que todo lo demás es solo un vano desperdicio de energía y tiempo. Que debe uno escoger su camino y llenarlo de flores, canto de aves y retazos de luz dorada al atardecer.

Que debe uno saber que nada es más importante que nada, a la luz de la muerte, todo pierde importancia y significado. Y que lo único que tiene valor en la vida, es la conciencia del Aquí y del Ahora, del Ser y del estar, del hacer y trascender.

Escoger un camino con corazón, y luchar cada día, sin miedo y sin ambición. Sin miedo a perder y sin ambición de ganar. Solo con la firme convicción que uno es congruente y responsable con lo que ha decidido hacer, aunque no tenga ninguna trascendencia o importancia lo que uno hace. Insisto, ante la Muerte bienhechora nada es importante, porque ella es inconmensurable, absoluta y liberadora.


https://studio.youtube.com/channel/UC5ddU8-nulOnEXFaO6SN0nQ 

De esta forma y con este ánimo, enfrentar cada día, como si fuera el último. Trabajar disciplinada, responsable e impecablemente. Entendiendo que nada se hace, “de la noche a la mañana”, que las tareas de la vida son de largo plazo y que, en ellas, se lleva el corazón por delante, sin esperar nada a cambio o reconocimiento alguno. Solo hacerlo por la lujuria callada de estar vivo y hacer lo que hemos decidido hacer y nos da placer. Más nada.

Así es como la investigación y difusión de la historia, cultura y filosofía ancestral, que nos han negado aquellos vampiros y garrapatas que viven de la ignorancia y de la amnesia del pueblo, se ha vuelto un camino con corazón. 

Sabemos que mucha gente vive cómodamente en la ignorancia de sí mismo, tratando de ser algo que jamás serán. Frustrados y despreciados por aquellos que ellos quieren imitar irracionalmente. Excluidos permanente y sistemáticamente por aquellos con los que se quieren “igualar” y despreciando a sus hermanos.

Pero también, hemos recibido “flores y cantos”, de aquellos que han despertado, que han logrado salir del calabozo de la colonización mental, cultural y emocional. Porque también, hemos compartido con los compañeros del camino, la miel de las bellas flores llenas de sabiduría. Hemos disfrutado de nuestros hermanos guerreros de la Batalla Florida, de la sabrosura de la misión cumplida.

Así pues, en cada conferencia, en cada ensayo, artículo y curso terminado, en cada nuevo libro presentado, en cada video o toltecápsula acabada, me llena de alegría y emoción compartir estos destellos de luz en el atardecer de mi vida, con la Lucecita que me acompaña y que es ya la voz de mi palabra, compañera de mi destino y fiel protectora.

Toda la grandeza que nos ha sido ocultada por aquellas entidades de la noche, por aquellas instituciones coloniales y neocoloniales, ahora me llena de alegría de tratar de vivir en familia la Toltecáyotl, con todas nuestras limitaciones e incapacidades, pero con toda la pasión por compartir, con aquellos que quieran escuchar la voz milenaria de nuestros sabios y Viejos Abuelos toltecas.

Agradezco infinitamente a la Toltecáyotl, la conciencia de otra forma de entender la vida, de otra percepción antigua de interpretar el mundo, de la oportunidad de soñar con otro mundo posible, de algo valioso y que es futuro, pero que, además, que es “propio-nuestro” y que es, pasado y raíz de nuestro presente, la esperanza de un futuro mejor para todos. 

Educayotl AC. Educar para el futuro con la sabiduría del pasado. www.toltecayotl.org  








1 comentario:

Unknown dijo...

Flor y canto, Guillermo, en tu suma de vida. Larga vida a tu jaguar. Por cierto, hoy murió Antonio Velasco Piña, un hombre de bien que a su manera soñó con el despertar de la Toltecayotl.