domingo, 29 de septiembre de 2019

LA CALIDAD HUMANA ES LA DIFERENCIA


La muerte del Maestro Francisco Toledo, es una pena para sus seres queridos, su familia. Pero para la comunidad oaxaqueña, es una desgracia, porque nos hemos quedado sin el más ilustre guardián del bien público. 
Grandes artistas plásticos ha tenido y tiene Oaxaca, pero la grandeza de Toledo no era solo por sus grandes méritos de genio artístico, reconocido por todos, “selectos y profanos”. Su grandeza devine de su “calidad humana”. Eso es la gran diferencia. 
Durante muchos años de trabajo en el sector cultura, tanto en Oaxaca como en el país, he tenido la suerte de conocer “a los grandes” de mi época. Recuérdese que en la década de los años ochenta, la Casa de la Cultura Oaxaqueña ocupó uno de los lugares más privilegiados y reconocidos en el país, artistas, políticos, escritores, poetas, músicos, la misma Orquesta Sinfónica Nacional llegó a estar tres semanas dando conciertos y cursos de perfeccionamiento en el Festival de Primavera, ...

el Maestro Rufino Tamayo vio nacer la Bienal Rufino Tamayo en la Casa de la Cultura, el primer reconocimiento en Oaxaca al Maestro Rodolfo Morales, por iniciativa de Silvia María, y el último al Maestro Rodolfo Nieto por iniciativa de la Maestra Arcelia Yañiz, se hicieron en la Casa de Cultura Oaxaqueña. 
Poetas de la talla de Rubén Bonifaz Nuño o investigadores como Guillermo Bonfil Batalla, Miguel León Portilla o escritores como Juan Rulfo. O en el estado de Guerrero en el Instituto Guerrerense de la Cultura o en la Dirección de Cultura del Gobierno de Morelos, y en todos los lugares que tuve la suerte de trabajar en el país, siempre tuve la oportunidad de conocer a creadores nacionales y locales. 
Sin embargo, por la calidad humana, me quedo con tres de ellos: Rubén Bonifaz, Vicente Leñero y desde luego, Francisco Toledo, con quien no trabajé directamente, pero he gozado de sus afanes por mejorar este mundo que compartimos.
Y este es el punto amable lector. La grandeza de Toledo viene de su humildad, sencillez y preocupación por el bien común. En general, el poder y la adulación corrompen a los espíritus débiles y pusilánimes. He aprendido, en esto de la promoción cultural, que entre más ampuloso y pretencioso es un “artista”, es un falsario del arte. Y, por el contrario, entre más sencillo y humilde es un artista, es más genuino y verdadero.
No es de sorprender entonces, que todo el país y en algunos lugares del planeta, la muerte de Francisco Toledo haya sido muy sentida y haya trascendido los espacios selectos del arte. 
La gente común, el ciudadano de a pie, veía con simpatía las impresionantes luchas contra los monstruosos molinos de viento, fueran estos, los ignorantes gobernantes, los voraces empresarios o las omnipotentes empresas trasnacionales, que todos y cada uno de ellos, fueron derrotados y exhibidos por la sagacidad, astucia y sentido del humor del Maestro Toledo.  
Solo me queda decir, gracias Maestro Toledo por luchar por el bien común, por Oaxaca, por la verdad y la justicia. Es uno de esos hombres que Bertolt Brecht llamó, “de los imprescindibles”. 
Un ejemplo para aquellos artistas, buenos y no tan buenos, grandes y no tan grandes, pero que antes que artistas, son y deben ser, excelentes seres humanos, personas preocupadas por el bien común, por dar en vez de recibir, por enfrentar la injusticia de los poderosos, tanto del poder económico como de sus achichicles, los poderosos de la política.
El Maestro Francisco Toledo, deja un hueco muy grande en la defensa del Patrimonio Cultural, tangible e intangible, del Patrimonio Natural, de la educación y en especial de los pueblos y culturas anahuacas.

Educayotl AC. Educar para el futuro con la sabiduría del pasado.


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jueves, 8 de agosto de 2019

LOS MEXICANOS Y LOS ANAHUACAS


A José Guadalupe González ejemplar oaxaqueño binacional.

Desde hace muchos años, vengo sosteniendo que existe una ideología en el país, que mueve los hilos del poder en todas sus expresiones y niveles. Esta ideología, percibe a los ciudadanos comunes como objetos de su riqueza y ve en los recursos naturales, la fuente de su expansión económica. No tiene responsabilidad histórica, ni empatía con la gente. Por el contrario, los desprecian, por lo cual manifiestan su profundo sentido racista y clasista. 
Esta clase de personas piensan que sus raíces culturales están en el extranjero. Ignoran y desprecian la historia y cultura de la Civilización del Anáhuac, que solo significa para ellos un valor económico como atractivo para la industria turística. La mayoría tiene dos nacionalidades, y en otros países guardan sus riquezas.  Nunca se la “juegan” por este país, y no dudan en entregar y destruir el país que les ha dado asilo, si en ello obtienen una ganancia. 
Desde 1824, cuando fundaron “su país de ellos y para ellos”, al que llamaron arbitrariamente “México”, su política económica ha sido atraer los capitales extranjeros, para asociarse con ellos, poniendo la mano de obra en calidad casi de esclavitud y abriendo a la libre demanda los recursos naturales. Esta es una ideología, porque existe gente morena que lucra a través de esta ideología, pero, casualmente, en los estratos altos y muy altos del país, esta clase de personas tienen generaciones de haber llegado a este país, y mantienen su supuesto estatus de “extranjeros”, y por tal, cobran sus regalías en un país colonial.
Los casos de los señores Emilio Lozoya y Alonso Ancira, ejemplifican cabal y completamente este argumento. Uno en la administración pública y el otro en la iniciativa privada, aunque con tanta corrupción hoy resultan lo mismo. Los orígenes del Sr. Lozoya están en Alemania y los del Sr. Ancira en España, son un indicativo de estas “casualidades”. El primero se supone está escondido en Suiza y al segundo lo detuvieron en España. En ambos casos, un desprecio por la ley, las instituciones y la nación en general. Si pueden destruir al Estado, lo hacen, sí con ello obtienen una mínima ganancia. 
Los funcionarios de ideología criolla usan los recursos del Estado para darse vida faraónica y los empresarios tienen empresas pobres y ellos viven en el “jet set internacional”, mientras sus trabajadores viven en la cuasi miseria. El mismo modelo económico que ambos grupos han diseñado para su país es, el de “sacrificar” el mercado interno para sacar sus ganancias del mercado internacional, a través de la mano de obra esclava por medio de la maquila y el exportar materia prima. Para los pobres nada, para los ricos todo. Más nada.
Ya se sabe ahora, que mucho influyó en la victoria electoral del Sr. Trump, una empresa que se llamó Cambridge Analytic, que a través de información personal de los ciudadanos de E.U. sacó un “diagnóstico” de los anhelos y fobias de los votantes. 
Seguramente se detectó el verdadero pánico que tienen los anglosajones de los anahuacas (indígenas y campesinos), que poco a poco y de manera callada, han ido ganando espacios, no solo en el mercado laboral, porque hacen muy bien el trabajo que ellos no quieren hacer, y que, les hace la vida más cómoda y económica. Sino lo que es más alarmante, que la cultura de “esos anahuacas”, está conformado la cultural de ellos. Esto explicaría “la fobia” de Trump contra los mexicanos, pero más que fobia, es un instrumento político que lo valida en el poder.  
Desde nuestra perspectiva, existen dos clases de ciudadanos en este país. Los “mexicanos” y los anahuacas. Los primeros son los que en 1824 crearon “su país” y han tenido el poder, haciendo pedazos esta maravillosa y riquísima nación, a través de su ineptitud, corrupción y falta de compromiso. Y los anahuacas, que históricamente han sido excluidos y explotados, pero que, a final de cuentas, son los que han mantenido a la nación. Sorprende no encontrar en el mundo de la riqueza a los anahuacas, y es común ver que, en ese mundo, la mayoría son extranjeros avecindados, muchos con varias generaciones de vivir en el Anáhuac.
Mientras los criollos desmantelan, roban y sacan del país sus riquezas mal habidas; los anahuacas expulsados por la exclusión económica y en calidad de “ilegales”, están mandando al país la mayor cantidad de dólares que los criollos, “con sus empresas”, jamás han podido ganar.
Seguramente los gringos ven en los anahuacas, un formidable y temible enemigo. Su potencialidad está, justamente en que son portadores de la milenaria cultura del Cem Anáhuac. En efecto, los valores y principios de los anahuacas, los hace ser excelente trabajadores, responsables no solo con su familia, sino con su comunidad de origen. Poseer la conciencia de la comunalidad, la resiprocidad, la solidaridad, así como la responsabilidad histórica de “los saberes, usos y costumbres”.
Mientras los anglosajones ven a los anahuacas como potenciales enemigos; los criollos los ven con desprecio y burla racista. Los piensan inferiores, sin embargo, a la luz de un análisis descolonizado, resultan mucho más aptos y eficientes, el problema es que los criollos se han preocupado porque nunca tengan el poder, a través de aplicarles una lobotomía histórica. 
Este país sería otro, si nuestra gente que trabaja en E.U., trabajara aquí, con las mismas condiciones. Se requiere que los valores y principios de la sabiduría ancestral del Anáhuac, definan el destino de la nación. Educayotl AC. Descolonizar es dignificar. www.toltecayotl.org  



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sábado, 11 de mayo de 2019

EDUCATIVA REFORMA


Todas las reformas que impusieron los partidos políticos, sus hombres y mujeres, han sido una vergonzosa traición a la patria, y un regalo servil a los dueños del dinero y sus testaferros locales. Sin embargo, la Reforma Educativa estaba dirigida al último grupo sindical que se resistía al poder del “becerro de oro”. Con lo cual quedaría el pueblo totalmente indefenso y en una especie de esclavitud moderna.
La primera reforma que dañó al país fue la que realizaron los mexicas dirigidos por Tlacaélel, en la cual se trasgredieron los principios toltecas espirituales de la Toltecáyotl representada con Quetzalcóatl, para imponer la visión materialista de la Mexicáyotl representada por Huitzilopochtli. Cara se pagó la reforma cuando llegó Cortés y los invasores europeos que, asesorados por Malinche, se presentaron como los enviados de Quetzalcóatl.
La siguiente reforma fue la creación del Virreinato de la Nueva España por los gachupines, le siguió la creación del Estado mexicano por los criollos. Las Leyes de Reforma provocaron la siguiente reforma, y el Porfiriato otra reforma. La Revolución fue una reforma que cimbró al país. Después la creación del PRI y finalmente, la imposición del modelo neoliberal. Muchas reformas para transformar al país de los criollos únicamente para los criollos.
Pero volviendo a la esencia del artículo, amable lector, la reforma educativa, no menor en cuanto a sus perversos fines políticos y daño al bienestar y seguridad laboral de los profesionistas de la educación, es la que tiene los daños más inmediatos, que no menores, para el país. Pero si usted analiza de manera crítica, no es una reforma del modelo pedagógico o didáctico, es una medida punitiva de carácter político y de control administrativo. 
Lo cierto es que, el contubernio y la corrupción desde los primeros tiempos del PRI y el sindicato, porque debe de recordarse que fueron durante muchas décadas los maestros, los que organizaban las supuestas elecciones del partido en el poder, y eso, tenía un alto costo político, administrativo y económico, en un pantano de corrupción, como ha sido desde sus inicios el país. Aquí hay que separar lo político de lo pedagógico.
El sistema educativo más antiguo de la humanidad se dio en el Anáhuac, por más de tres milenios no había un niño que no fuera a la escuela. La pedagogía tolteca debería ser conocida por todos los docentes del país, para que no busquen afuera lo que ha existido siempre adentro de nosotros mismos. Somos un pueblo educado gracias a esos miles de años que están en nuestro “banco genético de información cultural”. 
Para el siglo XVI la reina de España no sabía leer ni escribir, de los 550 invasores ibéricos solo tres sabían leer y escribir. Lógicamente, lo primero que hicieron es destruir completamente el sistema educativo tolteca. 
Fue hasta 1921 con la creación de la SEP que se inició la restitución del sistema educativo. Pero ahora el modelo fue europeo de origen prusiano. La escuela estaba diseñada para que los campesinos se capacitaran para ser obreros, empleados y oficinistas en el nuevo modelo económico. 
Aquí es donde se trasgrede el concepto de “educación”, que esta sustentado en formar valores y principios, por el de “capacitación”, en donde se aprenden conocimientos para laborar. La educación tolteca era formación del ser humano para la vida, y la educación moderna era formación del empleado para el trabajo. Esto, más o menos funcionó desde 1921 a 1982. 
La educación ofrecida por el Estado era “la banda de trasmisión social”, el lema era que, “si estudias progresas”. Pero eso ha cambiado rotundamente por el modelo económico que impusieron los reconquistadores de “la City”.
El modelo educativo es perfecto, es el que necesita un país esclavizado por las fuerzas económicas mundiales. Eso es lo que no quieren decir los “expertos”. En el nuevo modelo económico, el uno por ciento tiene todo el dinero y el 99% no tiene nada. 
No hay trabajo para personas “educadas” académicamente y en valores. Ese tipo de egresados no tienen lugar en el mercado de trabajo. Tampoco existe trabajo medianamente remunerado y con prestaciones para la base trabajadora. Esa es la verdad. La oferta de empleo es miserable y sin prestaciones. 
Las 17 familias que en México tienen la riqueza, han logrado esa infamia gracias al modelo educativo. Los profesores están, igual que la mayoría de los profesionistas de este país, hundidos en la desesperanza existencial, la ignorancia de lo esencial, en el consumismo embrutecedor. 
Ciertamente que los profesores están mal, pero también están mal los abogados, los médicos, los jueces, los políticos, los comerciantes y un largo etcétera. 
La sociedad está mal, justamente por “el modelo educativo” que imparte la SEP, los medios masivos, las universidades, en síntesis, los valores que imperan en una sociedad enferma, corrupta y sin valores y principios morales y éticos. 
La gente solo vive para tener dinero a cualquier precio, desde un Peña Nieto, un Carlos Slim o un Chapo Guzmán. El país antes que una reforma educativa, necesita una reforma de gran calado en los principios y valores que nos deben de unir, para garantizar la vida y la realización plena de nuestros hijos, y los hijos de nuestros hijos. 
El bienestar físico, emocional, intelectual y, sobre todo, el bienestar espiritual. Se requiere un nuevo modelo, más que económico o político, se necesita un cambio en el modelo civilizatorio. 
Acaso en la revisión descolonizada de nuestro milenario pasado encontremos alternativas para el futuro. 

Educayotl AC. 
Descolonizar es dignificar. 
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sábado, 20 de abril de 2019

LA HISTORIA HISPANISTA DE LA INVASIÓN AL ANÁHUAC


Tarde o temprano, llegará el día en que se revisará analítica y descolonizadamente la historia ancestral del Anáhuac y su invasión. 
En el periodo colonial, desde lo que escribió gente como Hernán Cortés, que fue un psicópata, mentiroso y traidor; o Bernardino de Sahagún, que “investigó las idolatrías” de los vencidos, para que los nuevos misioneros las pudieran destruir y no ser engañados, así lo pone en el prólogo de su texto. 
Ambos escribían para la corona española y para el Vaticano, con la censura del Consejo de Indias y la Santa Inquisición, de modo que sus textos son más falsos que un billete de 3.75, hasta lo que escribieron algunos “anticuarios”, especialmente en el siglo XVIII. 
En los casi dos siglos de existencia del Estado mexicano, la academia hispanista ha tomado cómodamente estos textos, como fuentes verídicas y confiables de sus sesudos ensayos e investigaciones. 
Es decir, más de lo mismo, pero escrito de manera diferente. Por esto, la SEP y sus funestos libros de texto, especialmente los de historia, están diseñados para que la gente de este país, sea ignorante de sí misma y con una visión colonizada de la historia. 
Es importante señalar que el Estado mexicano necolonial de ideología criolla, desde 1824, se ha encargado de aplicar una “lobotomía cultural e histórica” al pueblo, comenzando con sus académicos, intelectuales, artistas, políticos, y por supuesto, al pueblo en general, incluidos los llamados “pueblos originarios”, que tampoco saben nada de su pasado ancestral.
Al pueblo le han enseñado que: La historia “prehispánica” inicia y termina con “el imperio azteca”. Así es, los 196 años de los mexicas hacen desaparecer los 9500 años, desde la invención de la agricultura y el maíz en el Valle de Tlacolula, hasta la fundación de Tenochtitlán en 1325. 
Desaparecieron el portentoso periodo Preclásico o formativo de varios miles de años, en donde se inventó la Pirámide de Desarrollo Humano tolteca, con sus cuatro sistemas fundacionales de: alimentación, salud, educación y organización; además del maíz, la nixtamalización, la milpa, el chocolate, el pulque y el mezcal, por citar algunos de las muchas creaciones de nuestros Viejos Abuelos. 
Desparecieron los más de mil años de esplendor del periodo Clásico y la maravilla de la cultura teotihuacana, que influyó de manera determinante el desarrollo humano desde lo que hoy es Nicaragua hasta el sur de Canadá. 
Nepohualtzinzin calculadora anahuaca
La maravilla de la invención antes que cualquier civilización del: cero matemático, la cuenta perfecta del tiempo, la calculadora, la democracia participativa y el modelo de educación pública, entre otras aportaciones a la humanidad.  
Al pueblo le enseñan, con los libros de texto en la escuela primaria y secundaria que: Hernán Cortés “fue un hombre de su tiempo”, y que él, y un puñado de valerosos “soldados” españoles conquistaron el “gran imperio azteca”, con cientos de miles de guerreros. 
Que fue, gracias a la superioridad de su cultura, su idioma, su dios, sus armas y caballos, que vencieron la ignorancia, el atraso y la hechicería. Que liberaron a todos los pueblos de México del nefasto yugo del “imperio azteca”, que les hacia la guerra, les tomaba prisioneros, mismos que los sacrificaban sacándoles el corazón e imponiéndoles terribles cargas tributarias. 
Pero especialmente, la gente cree que el 13 de agosto de 1521, cuando calló Tenochtitlán, también calló un telón histórico y que se acabó para siempre lo que llaman con desdén y falta de respeto “la historia prehispánica” (antes de nosotros los españoles). 
Nos hacen suponer que una de las seis civilizaciones más antiguas, con origen autónomo y la que alcanzó el mayor bienestar para sus pueblos en la historia de la humanidad, literalmente desapareció, que no queda rastro alguno en el México moderno, salvo las zonas arqueológicas y los museos. 
Que los indios, yopes, nacos, peladitos, prietos; o como ahora los llaman los políticos con eufemismo: “pueblos originarios” (como si los francos no fueran originarios de Francia o los teutones originarios de Alemania), son los atrasados de la nación moderna. 
Gente, que, según ellos, “no tienen cultura”, personas que no han podido occidentalizarse, es decir, superar su lastre histórico, su color de piel, su vestimenta, su alimentación, sus tradiciones y costumbres “folclóricas”.
Esto es lo que saben las personas que han pasado por el sistema educativo de este país, desde la primaria hasta la universidad. Ellos creen conocer “la historia prehispánica de México”. Se violentan cuando se les da otra versión.  
Algunos despistados, hasta se sienten orgullosos de ser “guerreros mexicas”, e ilusamente quieren recrear la Gran Tenochtitlán; pero lastimosamente no los dejan entrar emplumados a las zonas arqueológicas o danzar en las plazas públicas.       
A final de cuentas, piénselo bien amable lector, la estrategia de los dueños del poder, esas 17 familias “mexicanas”, que tienen la riqueza para pagar la deuda externa del país, lo que implica 80 mil pesos por cada mexicano, las beneficiadas del sistema necolonial criollo de “vencedores y vencidos”, les conviene que el pueblo, que por su ignorancia los hacen ricos, piensen de esta forma, y sean ignorantes de sí mismos. 
Por esto, lo que no podemos entender, es que el “sistema educativo funciona a la maravilla”, está bien diseñado y mejor ejecutado por el magisterio nacional.
Para “este sistema”, no se requiere un nuevo modelo educativo, el actual, como puede usted ver, cumple con creces su “meta objetivo”. 
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