domingo, 31 de agosto de 2014

10 Estrategias de Manipulación” que utilizan para hacernos un ganado arreado. Noam Chomsky.


 
El lingüista Noam Chomsky elaboró la lista de las “10 Estrategias de Manipulación” que se utilizan, a través de los medios, para arrearnos:



1. La estrategia de la distracción.

El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las élites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes.
 
La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. “Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar (ver “Armas silenciosas para guerras tranquilas”)

“El terror se basa en la incomunicación y el aislamiento ” (Rodolfo Walsh)

 
2. Crear problemas y después ofrecer soluciones
Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo:
 
Dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana (Delincuencia), u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de, estrictas, políticas y leyes de seguridad en perjuicio de su propia libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales, privatizaciones y el desmantelamiento de los servicios públicos.
 

 
3. La estrategia de la gradualidad

Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos (Como se viene haciendo con ciertas privatizaciones).
 
Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado de bienestar mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si se hubiesen aplicado de una sola vez.
 

4. La estrategia de diferir
Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa, pero necesaria” (Como la actual reforma a la edad de las pensiones del Gobierno y la oposición española), obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura.
 
Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “después de esto todo irá a mejor y el sacrificio podrá ser evitado”. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.

 
5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad o enfermos mentales
La mayoría de la publicidad televisiva dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y una entonación particularmente infantil, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental.
 
Cuanto más grande sea el engaño al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantil. ¿Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos años de edad” (ver “Armas silenciosas para guerras tranquilas”).


6. Utilizar el aspecto emocional más que reflexivo
Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar Shock, una suerte de corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido crítico de los individuos. (Ejemplo mostrar una y otra vez a víctimas de un desastre, un atentado o de una crisis económica, para utilizarlas como justificante y así llevar a cabo “Decisiones impopulares, pero necesarias”)
 
Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos… “El arte de nuestros enemigos es desmoralizar, entristecer a los pueblos. Los pueblos deprimidos no vencen. Nada grande se puede hacer con la tristeza” (Arturo Jauretche)

 
7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad
Hacer que el público sea incapaz de comprender las técnicas que influyen directamente en él y los métodos utilizados para su control y esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible con el acceso a la menor cantidad de información verdadera, de forma que la distancia de la ignorancia que se planea entre las clases inferiores y superiores parezca, sea y permanezca inalcanzable para las inferiores”.
 
“La mayoría de los profesores enseñan hechos, los buenos profesores enseñan ideas y los grandes profesores enseñan cómo pensar” (Jonathan Pool)
“La ignorancia es el peor enemigo de la civilización, y la ignorancia suele ser, en sus efectos, tan malvada como la propia maldad” (Eugenio María de Hostos)


 
8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad Promover al público a creer que es “La moda” ser simple, estúpido, vulgar e inculto. Instando a tratar como a “Bicho raro” a quien piensa más de la cuenta. ¿Irónico no?


9. Reforzar la auto-culpabilidad
Hacer creer, al individuo, que él es el único culpable de su propia desgracia, por causa de su poca inteligencia, mínimas capacidades, o de su insuficiente esfuerzo.
 
Así, en lugar de rebelarse en contra del injusto sistema económico en el que vive, el individuo se auto-desvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción.
 

10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen.
En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídas y utilizados por las élites dominantes.
 
Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “Sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder de manipulación y utilización de los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.

 
 
 
 

lunes, 11 de agosto de 2014

EL FUTURO DE LA HUMANIDAD ES SU PASADO



La debilidad del ser humano “moderno” es que ha perdido el sentido trascendente de la vida. La conciencia de lo sagrado y la sacralidad de la vida en la comprensión más amplia de VIDA se ha casi extinguido. Desde, la suya propia hasta, la de una hormiga, pasando por la de la Madre Tierra o nuestro Padre el Sol.



Esta “pérdida” no es casual o fortuita, ha sido inducida por los seres más perversos y oscuros que viven entre nosotros desde el inicio de los tiempos, por ahora los llamaremos, “mercaderes”, pero son los que históricamente han adorado “al becerro de oro”, y han luchado por imponer el Mercado sobre el Estado, esclavizando a los humanos y explotando a la Naturaleza.



Así como es la Luz es también la oscuridad, como Quetzalcóatl y Huitzilopochtli, como la generosidad y la usura. De esta manera, los expertos en ciencias sociales, especialmente “la corriente crítica del pensamiento latinoamericano”, para “entender lo que nos está sucediendo”, dividen en tres partes la historia de la humanidad.



Desde el inicio de la agricultura en las márgenes de los ríos Nilo, Tigris y Éufrates, hasta la invasión europea al continente llamado milenariamente en lengua náhuatl Ixachillan y que los europeos bautizaron como América (8000 a.C. a 1492 d.C.) a este largo tiempo le llaman “Mundo Antiguo”.



La segunda parte va, desde el inicio de la invasión europea hasta finales de la década de los años noventa, a cual le llamaron “Mundo Modero” o modernidad. 



Pero afínales de esta década, se dieron cuenta que el prometido bienestar de la humanidad que pretendió la modernidad, termina con un estremecedor fracaso que está llevando al ser humano y al planeta a su misma extinción. 



En efecto, el Mundo Antiguo, basaba su propuesta civilizatoria, -de realización humana,- en la trascendencia espiritual de la existencia. Egipto, Mesopotamia, India, China, la Zona Andina y el Cem Anáhuac, sustentaron su “desarrollo humano” en la búsqueda de traspasar los efímeros linderos de la existencia material.



Por el contrario, la civilización más joven ha sustentado su propuesta de desarrollo humano en el plano material de la existencia, por lo que el comercio y la guerra fue (y sigue siendo) la base de su desarrollo económico y potencial hegemónico global. 



La adoración “al becerro de oro” se ha llevado a sangre y fuego, por medio de sus galeones, cañoneras y portaviones a todos los rincones del mundo, desde 1492 hasta nuestros días.



Pero en los últimas décadas, gracias a los avances tecnológicos en las comunicaciones, los “mercaderes” han logrado penetrar y dominar, no solo la mente de los humanos, sino fundamentalmente su corazón. 



La televisión, la radio, la Internet y las nuevas tecnologías, han destruido, casi por competo el sentido sagrado y divino de la existencia de los seres humanos “modernos”.



A partir de destruir sus milenarias tradiciones, fiestas, usos, costumbres, espiritualidad, fraternidad, solidaridad, e imponer de manera brutal o subliminal, nuevos valores, principios, significados, actitudes, no solo en su mente, sino esencialmente en su almas. 



Esto se ve reflejado en “la vida moderna”, es decir, el consumismo, individualismo, competitividad, pragmatismo, violencia e insensibilidad social, así como irresponsabilidad ambiental. 



Lo que ha dado como resultado un mundo moderno, violento, injusto, contaminado, corrupto, estresante, desolado e inhumano.   



El fracaso de “la Modernidad” es hoy, -por desgracia-, una atroz realidad que condena a nuestros hijos a la pérdida de “este mundo”, como hoy lo conocemos, para sus hijos. 



Re-incidiendo, los pensadores que defienden el culto al “becerro de oro” y a la modernidad, ante lo que han llamado “el fin de la historia”, ahora proponen otra supuesta etapa de la humanidad a la que llaman “Postmodernidad”, pero a final de cuentas es “la misma gata, solo que revolcada”.



Se requiere cambiar totalmente y de raíz, los valores y principios necrófilos de la vida que han impuesto, los mercaderes. 



Se requiera “conocer, revisar y analizar”, de manera descolonizada y eurocéntrica, los valores y principios de vida de los pueblos antiguos de todo el planeta, para reconocer los valores y principios ancestrales... 



...que han podido sobrevivir a este epistemicidio en los últimos cinco siglos de “eurocentrismo-capitalismo-culto al becerro de oro”, y con ellos, construir una propuesta para retomar el camino de la humanidad, dejando atrás los últimos siglos de oscuridad, maldad y deshumanización.



Debemos de analizar QUÉ ES LO ESENCIAL Y TRASCENDENTE EN LA VIDA, dejando atrás la visión únicamente material de la vida, el enriquecimiento y consumismo. 



Volver a invertir el menor tiempo y energía en satisfacer las necesidades básicas de subsistencia y dedicar el mayor tiempo y energía a la búsqueda de la trascendencia espiritual de la existencia.



Nuestros Viejos Abuelos a esto le llamaron Toltecáyotl, entendida como “el arte de vivir en equilibrio” y a quienes lo practicaban los llamaban TOLTECAS.



La corriente de pensamiento crítico latinoamericano en ciencias sociales, a esta nueva búsqueda, basada en la sabiduría ancestral le llama TRANSMODERNIDAD.





Viste www.toltecayotl.org


 



jueves, 31 de julio de 2014

LA ARQUEOLOGIA Y LA HISTORIA INSTITUCIONAL




Las investigaciones y estudios que se hacen en México sobre la Civilización del Anáhuac, a la que “la ideología criolla” presume de desaparecida y que llama colonizadamente “prehispánica”, con muy escasas y honrosas excepciones, no ha contribuido al fortalecimiento de la Identidad Cultural y el acrecentamiento de la auto estima, de los mal llamados mexicanos, dado que no todos los habitantes de este país son mexicas.


Una de las razones es que el Estado Mexicano ha excluido totalmente a los pueblos y culturas anahuacas en la construcción y desarrollo de este país. Otra es que siendo una sociedad extremadamente racista y clasista, desde 1521 en la Colonia y a partir de 1821 en el periodo “Independiente”, los pueblos originarios y sus culturas representan, además de un lastre para el desarrollo y una vergüenza para la creación de modelos culturales venidos sistemáticamente del exterior, representan el último peldaño en la escala social.



La investigación de las culturas ancestrales y sus vestigios materiales, en general, ha estado en manos de investigadores, universidades, museos y gobiernos de otros países, en el siglo XIX de Europa y a partir de la segunda mitad del siglo XX de Estados Unidos. 



Los mexicanos educados académicamente en instituciones de nivel superior, en sus aulas no se les enseñó a conocer y valorar esta riqueza humana. En China y en India es al contrario, es su base y su inspiración. 



Nuestros profesionistas, en el mejor de los casos y de manera superficial, se adscriben a la “cultura grecolatina”, pero en su Cultura Madre, son extranjeros ignorantes en su propia tierra.


La colonización mental, cultural y espiritual que hemos sufrido los ahora llamados mexicanos es de proporciones terroríficas.



Se nos ha borrado totalmente del consciente la “memoria histórica”. Sorprende que una de las civilizaciones más antiguas y con origen autónomo del planeta (como China o India), la que llegó a alcanzar el más alto grado de desarrollo humano, sus actuales descendientes, no conozcan su pasado y sobre todo, que no se reconozcan en ese pasado y menos como herederos directos de él, que no exista ningún aparente vínculo. 



Que crean que la civilización Madre ya no existe y que desapareció el 13 de agosto de 1521. Que ellos, especialmente el 80% de la población que es mestiza, sienta su endeble identidad en una país o una cultura extranjera. Y que niegue lo que es más que evidente, que son hijos de los hijos de los Viejos Abuelos del Cem Anáhuac. 



Porque, el “ser mestizo” no cancela ni borra la herencia ancestral –tangible e intangible- de la Cultura Madre, por el contrario, el mestizaje se sostiene y la afirma totalmente en ella. 



El “mexicano” genética y culturalmente en su mestizaje, está mucho más cerca de la civilización del Anáhuac, que de las culturas de España, Francia o Estados Unidos. Pero por la colonización mental, espiritual y cultural, lo niega y se siente estigmatizado por tener elementos culturales autóctonos. 



Es más, es un insulto decirle a un mexicano que es “indio, prieto, naco, etc.” No se da cuenta que lo que lo sostiene, le ayuda y le da fuerza y sabiduría para vivir, es justamente lo que tanto desprecia y rechaza. 



El mestizo y el criollo son dos huérfanos. El primero rechaza a su Madre Cultura y el segundo, es rechazado por la cultura a la que él cree pertenecer, pues para el caso de España, el criollo que presume de ser “español” en México, en España se dice mexicano y los españoles lo llaman “indiano” y no lo aceptan como propio, justamente porque la civilización del Anáhuac lo ha transformado. El criollo es el verdadero personaje del “Laberinto de la Soledad” de Paz, ni de aquí ni de allá.



Las investigaciones históricas y arqueológicas del Anáhuac están en manos de extranjeros y de sus subordinados y mansos ayudantes mexicanos. Son muy pocos los extranjeros y mexicanos que se oponen a las poderosas mafias de la academia y las instituciones “filantrópicas” colonizadoras. 


Autores como Bonifaz Nuño, Alfredo López Austin, Guillermo Bonfil, Laurrete Séjurné, Víctor Jiménez, Víctor de la Cruz, Carlos Lenkersdorf y Jan de Vos, por citar algunas valientes y dignos investigadores. 



El Instituto Nacional de Antropología e Historia enfoca sus limitadas acciones a la arqueología, que sirve al Estado para usar el pasado ancestral como atractivo turístico. La arqueología, la historia y la reflexión sobre esta riqueza para la construcción y fortalecimiento del “SER NACIONAL”, están totalmente fuera de sus políticas


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El pasado de la civilización del Anáhuac es solo arqueológico-museográfico-turístico-comercial, y esta desvinculado a las tareas de descolonización y del despertar de la consciencia ancestral y la afirmación plena de la identidad.



Las zonas arqueológicas, los muesos, los videos, las revistas están pensados desde una mentalidad colonial, colonizadora, superficial y comercial. En sus textos, cédulas, guiones, boletines de prensa, se mantiene el lenguaje colonizador. 



Se sigue diciendo cínica y des fachadamente: “Prehispánico, precolombino, precortesiano, Mesoamérica, Batalla de la noche triste, “caballeros águila y tigre”, se habla de reyes, reinos y princesas que nunca hubo en el Anáhuac, se machaca y se refuerza la idea de los cuantiosos sacrificios humanos y las innumerables guerras, del “encuentro de dos mundos” y no de una invasión, se mantiene la idea de que con los españoles llegó la civilización, la religión, la escritura, el progreso, etc. 



Se maquillan los crímenes, robos, traiciones de Hernán Cortés y sus secuaces, la conquista religiosa se sigue viendo como una heroica y piadosa epopeya en la que los “naturales mansamente se convirtieron” y no se habla de los crímenes, explotación y abuso de la Iglesia Católica y la Santa Inquisición en contra de los pueblos, sus culturas y su religión milenaria.



El Estado criollo rechaza terca y racistamente la presencia y participación de los pueblos y culturas ancestrales. Se habla de un país “mestizo”, pero ideológicamente el mestizaje se vincula solo a Europa y se regatea la presencia de “nuestra otra parte”. El pueblo mexicano mestizo encuentra la base de su mestizaje en la civilización Madre y no en la de los invasores. 



En efecto, la milenaria cultura del Anáhuac forma los cimientos de nuestra identidad en los espacios ontológicos y filosóficos. En la forma de ver, sentir y entender el mundo, la vida, la muerte, la familia, la amistad, el trabajo, la fiesta, la comunidad y penetra muy profundo en lo sagrado y lo divino. Esta es la verdadera cara de nuestro mestizaje, y no el fenotipo o el color de la piel.


Querer buscar “los cimientos” y el potencial de nuestro mestizaje en las culturas de España, Francia, Italia, es seguir condenados a transitar a tientas y tropezones en el “laberinto de la soledad”, despreciando lo propio y exaltando lo que nunca podremos ser. 



Tanto los europeos como los estadounidenses históricamente nos han rechazado, despreciado y explotado. Los modelos económicos, políticos, sociales, culturales, educativos, etc., son una copia siempre mala y tardía. 



Primero los peninsulares y después los criollos quisieron y han querido hacer de La Nueva España y de México, una realidad mejor que la europea o norteamericana y, como la historia y la realidad nos lo indican, siempre se ha fracasado rotundamente.



Por qué negar lo que somos, por qué excluir nuestra rica y sabia experiencia en el Desarrollo Humano y la organización social, por qué menospreciar los valores y principios ancestrales de nuestros Viejos Abuelos que fueron elaborados a partir de la experiencia de vida a lo largo de siete milenios y medio.



Por qué no los incorporamos, sin excluir a la parte occidental de la que orgullosamente nos hemos apropiado en estos cinco siglos. Por qué los europeos para salir de la Edad Media buscaron inspiración en su pasado grecolatino y por qué nosotros no lo podemos hacer en el pasado del Anáhuac. Por qué China, India y Japón basan su modernidad y desarrollo en su pasado y en sus culturales ancestrales y nosotros no lo podemos hacer.



Por ahora, en México la arqueología y la historia oficial están al servicio de la ideología del Estado criollo y del capital trasnacional. Inexorablemente llegará el tiempo en el que la Historia será liberadora y la arqueología servirá de inspiración para re-construir nuestra milenaria organización social y los valores perenes que ella desarrolló como recursos para mantener por mil años un periodo de esplendor, único en el planeta. 



Lo difícil no es hacerlo…sino IMAGINARLO.


Viste www.toltecayotl.org