domingo, 14 de diciembre de 2014

EL SISTEMA DE ORGANIZACIÓN TOLTECA 2/3




En la historia antigua del Cem Anáhuac, la organización comunitaria fue fundamental para alcanzar los logros civilizatorios. Dentro de esta ancestral forma de organización, el valor que tenía la autoridad era mucho más elevado y llegaba a espacios de virtud y calidad humana, que lo hacían poseer una dimensión casi sagrada. 


Debe tomarse en cuenta, para entender este concepto tan alejado de las sociedades modernas, que la civilización del Cem Anáhuac, como todas las antiguas del mundo, no separaban la ciencia, la comunidad y la divinidad; las tres se expresaban en una sola realidad indivisible. 


De modo que esto permitía el desarrollo personal, comunitario y del Estado, se enfocara hacia la espiritualidad. Como hoy en día, la economía, la producción, el consumo, la ciencia y la tecnología no se pueden disociar en una sociedad moderna, que busca esencialmente la riqueza.  



De esta manera , podemos entender la razón por la cual para las personas que viven en comunidades con culturas anahuacas (indígenas) o campesinas, el gobierno, el gobernante, la Asamblea y el “mandar obedeciendo” tienen un significado muy diferente en la democracia participativa, que tienen miles de años de usarla eficientemente para autogobernarse. 


Esto está tan arraigado en la psique de nuestro pueblo, aún de los mestizos, que en los núcleos urbanos se sigue tomando, inconscientemente, estos valores ancestrales, lo que ha producido el abuso de esta herencia cultural por los grupos de poder económico-político. La democracia participativa, que es comunitaria-espiritual, resulta totalmente diferente de la democracia representativa de Occidente, que es individualista y mercantil.

 

Por ello, ante el brutal fracaso de la democracia representativa, que se ha transformado en una kakistocracia cleptómana, donde gobiernan las personas más ruines y bajas; resulta muy saludable e inspirador, conocer cómo se les daba un mensaje de sabiduría, a aquellas personas que iban a ejercer la autoridad y el poder, en la democracia participativa tolteca del Cem Anáhuac. Por lo cual, “trascribimos libremente”, partes de un Huehuetlatolli que corresponde al capítulo décimo del libro VI del Códice Florentino:



“Persona, Tlatoani, tú, preciosa persona, venerable precioso, piedra   preciosa, turquesa preciosa, pluma preciosa, en verdad tú vienes a asentar que, en verdad aquí se ha dignado colocarte Tloque Nahuaque, Ipalnemoa (la divinidad suprema).
 Se entiende que el nuevo responsable debe ser una persona muy valiosa y que ha sido designado por “Aquél por quien se vive”, para llevar tan alta responsabilidad que implica el gobernar. 




“Pues ahora verdaderamente se fueron, y fueron a yacer tus generadores, tus progenitores, a quien borró, a quien escondió nuestro Señor. Allá van a permanecer.

Tus padres y tus abuelos, al partir detuvieron, al partir dejaron sembrada a su gente.”
El nuevo dirigente tiene “atrás de sí” a todos sus antepasados, por lo cual de actuar con sabiduría y justicia, porque él y sus actos, son la presencia viva de sus antecesores y el legado para sus hijos y nietos. 




No está aquí con nosotros la persona, el Tlatoani, el que ya partió a la región de los descarnados.

Sólo un instante, un momento tomó prestada a la ciudad, sólo los uno, sólo lo vio en sueños. Nada es para siempre, sólo un poco aquí.

El anterior gobernante ya murió. La vida es breve, todo cuanto se hace cuenta y nada es permanente. Debes hacerte consiente y responsable de tu alta responsabilidad.




“Y tú te echarás la carga, los sustituirás en la carga, los descansarás del cacaxtli (del pueblo) que ellos, tus engendradores, los tetecutin, los tolaloque, (los que mandan) te heredaron. De ellos tú saliste, de los que hace algún tiempo se fueron a yacer (tus antepasados que han muerto). En tu espalda, en tu seno, en tu lugar de cargar Nuestro Señor asienta lo que es cargado, la carga, la cola, el ala, los masehuales, los voluntariosos, los caprichosos.”

Entendido que: el nuevo tlatuani, tendrá que asumir toda la responsabilidad de guiar al pueblo, y que en el pueblo, hay todo tipo de personas, positivas y negativas, con todos tendrás que tratar.





“Y esto más, persona, tlatuani, señor nuestro, mi venerable noble: dígnate actuar con todo esfuerzo, ofrécelo todo, dígnate actuar con todo vigor.

Suspira, entristécete, implora la misericordia de Nuestro Señor Tloque Nahuaque (El que está aquí y en todas partes al mismo tiempo), recibe llama al que viene con sus lágrimas desbordadas en las manos, el que viene a mostrar su destino.”
Se le pide a la autoridad que actué en el poder haciendo su mejor esfuerzo y con mucho vigor. Que le pida inspiración y consejo a la divinidad suprema para poder atender y entender al pueblo, que viene con su dolor a pedir ayuda, guía, orientación. 




“No hagas el tonto. No hables apresuradamente, no tomes la palabra con precipitación, no la arrojes. Toma, ase, alcanza lo verdadero, pues se dice, y es cierto, que tú representas, que tú eres el sustituto de Tloque Nahuaque; eres su exhalación, eres su soplo; en tu interior habla; te hace su labio, te hace la abertura de su boca, te hace su oreja”.
Le pide a la autoridad que no se desentienda de su altísimo deber y gran responsabilidad. Que sea moderado con la palabra, que no abuse de ella, que no hable por hablar, que no sea demagogo. Que diga “palabras verdaderas”, honorables, sabias; porque él representa a la divinidad suprema y ella, lo usa a él, como autoridad, para hablar, ver y escuchar a su pueblo. Él es solo un instrumento. 



“Examina otra vez las cosas, ojalá hagas luz, porque Nuestro Señor te hace sus dientes, te hace sus uñas, porque eres como una fiera, eres su fiera, eres su juez, enójese quien se enoje. ¿Acaso es tu deber actuar como hombre? ¿Acaso Nuestro Señor hablará como hombre? Ya tú lo sabes.” 
Los asuntos de gobierno los debes de examinar con detalle, paciencia y de manera minuciosa. Porque en ti la divinidad suprema expresa su sabiduría y amor a su pueblo. Tus decisiones deben ser las correctas porque están inspiradas en “Aquél por quien se vive”. Esa es tu responsabilidad.




“También esto: no hagas extravagancias en la estera, en la silla (en el poder). No estés jadeando, no estés acezando (no estés ávido de poder). Aunque digas “soy tlatoani”, no hagas pedazos a la gente, no estés colocado sobre la gente (no dañes ni abuses de la gente con el poder), no arrebates las cosas, no derrames las cosas. (no robes, no malgastes, no desperdicies el trabajo de los demás y los bienes de Dios)”

El poder no es para hacer lo que el gobernante quiera. El cargo no debe hacer perder el juicio y el equilibrio. Debes ser mesurado, austero, justo, humilde. No presumas de tu estatus ni de tu responsabilidad, no humilles a la gente con tu autoridad, no abuses de ella con la gente. No tomes lo que no es tuyo y cuida el patrimonio de la comunidad y el gobierno, no lo desperdicies, dilapides y deshonres. 



                                            

                                      Visite www.toltecayotl.org 



 

lunes, 8 de diciembre de 2014

EL SISTEMA DE ORGANIZACIÓN TOLTECA 1/3


Cuando insistimos que nuestra Cultura Madre es una de las seis civilizaciones más antiguas de la humanidad, y es la que alcanzó el más alto grado de Desarrollo Humano en el planeta, es que este logro civilizatorio debe ser la base y fundamental para empezar a “recuperarnos a nosotros mismos”,  re-encontrando el camino interrumpido en estos cinco siglos, como lo está haciendo China e India, civilizaciones tan antiguas como nosotros. Porque solo conociendo y valorando el verdadero y profundo potencial de nuestra herencia cultural podremos  trabajar un futuro más humano y justo. Un futuro “propio-nuestro”.


En esta ocasión, quiero referirme, al ancestral Sistema de Organización en el que vivieron por lo menos tres mil años nuestros antepasados. En efecto, para lograr construir el mayor número de pirámides del mundo antiguo, los anahuacas, nuestros Viejos Abuelos, necesitaron poseer un sólido Sistema Alimenticio para proporcionar la energía suficiente, un eficaz Sistema de Salud para mantener a los trabajadores en excelentes condiciones, un competente Sistema Educativo para trasmitir de generación en generación el espíritu y la responsabilidad del proyecto y por supuesto, un excelente Sistema de Organización que les permitiera coordinar y organizar a cantidades inmensas de personas y recursos para materializar el proyecto, en cientos, de lo que hoy llamaos zonas arqueológicas, un proyecto eminente espiritual con miles de millones de toneladas de tierra y piedra, que fueron transportados, esculpidos y ensambladas cientos de miles de personas a lo largo de siglos, en las llamadas pirámides que no fueron templos, palacios o fortalezas, sino centros de estudio e investigación.


Para lograr este prodigio humano, que no tenía fines comerciales,  militares o palaciegos, sino era para el desarrollo de la sabiduría y la espiritualidad. Que duró siglos enteros, como el caso de Monte Albán, que realizaron la construcción permanente durante 1350 años, se requirió la organización de una cantidad inmensa de recursos humanos, científicos, técnicos, naturales, alimentarios y materiales.


En efecto, la creación de Teotihuacán, Chichen Itza, Uxmal, Xochicalco, Tajín, Toniná, por citar solo algunas de las 187 zonas arqueológicas que están abiertas al público a través del INAH, y de las cientos que existen bajo tierra actualmente, la epopeya constructiva comenzó en la familia y la comunidad. Estos lugares no fueron construidos como “ciudades”, sino que, como queda claro, con un pensamiento crítico descolonizado, fueron centros de conocimiento. De modo que fueron las familias y las comunidades, unidas y organizadas, después de satisfacer sus necesidades básicas de subsistencia material, llevaban su tequio para realizar estas magnas obras. Dicho de otra forma, sin una solvente y eficaz “pirámide de desarrollo” no habrían podido construir el numeroso e impresionante patrimonio cultural tangible que nos han legado.


En esta ocasión hablaremos solo de “la organización”, pero insistimos que, sin alimento, salud y educación, como base del “desarrollo humano-comunitario”, no se podría llegar a los desafíos de organizar a miles de personas de lugares, lenguas, culturas diferentes, como fue el caso de Teotihuacán o Monte Albán, y además, en muchos casos, a través de sucesivas generaciones, dado que algunas zonas arqueológicas tuvieron siglos de trabajos constructivos y todas de mantenimiento constante, especialmente las del periodo Clásico, que duró mil años.


Así pues, para hablar de “organización” debemos comenzar por la familia y después por la comunidad. Los misioneros e historiadores han escrito sobre los elevados valores que tenían los Viejos Abuelos respecto a la familia. No es el caso, en esta ocasión hablar de ellos, pero si es necesario decir que el respeto a las jerarquías, la responsabilidad y la edad, estaban muy presentes, tanto en la familia como en la “familia extensa”. De hecho, en la actualidad en las comunidades indígenas y campesinas podemos todavía observar estos valores y esta práctica cultural.

La organización está sustentada en una conciencia comunitaria, responsabilidad histórica, un proyecto compartido, una estructura jerárquica y valores humanos muy sólidamente afirmados en lo que hoy se conoce como “tejido social y los usos y costumbres”. Dentro de estos valores, existen dos que son la cadena de transmisión en una comunidad: el respeto y el servicio a la comunidad. Estos valores, como se dijo con anterioridad, nace y se desarrollan en la primera infancia en el hogar. Posteriormente estos valores son reforzados y ejercitados en el Sistema Educativo, para que cuando la persona se integre a la comunidad en calidad de “ciudadano”, al formar a una familia, el respeto y la voluntad de ser útil a la comunidad le permitirán escalar en las responsabilidades por lograr el bien común. Porque para “mandar”, se requiere primero, saber hacer las cosas que se ordenan hacer; y saber obedecer y respetar la voluntad del consenso comunitario.


De esta manera, durante decenas de siglos en el Cem Anáhuac, la organización comunitaria era la que posibilitaba los grandes proyectos comunitarios y el logro de las aspiraciones ancestrales, herencia cultural que era trasmitida de generación en generación a través de la educación familiar, la educación escolar y la práctica comunitaria de la Cultura Madre.


Así, los niños empezaban un lago aprendizaje para desarrollar el respeto y la obediencia en la casa y en las escuelas. Cuando estaban en la juventud en el trabajo solidario (tequio) por el bien común, comenzando con “servicios” menores en la “casa de gobierno”, hasta conocer las diferentes organizaciones y mecanismos para resolver los problemas de la comunidad y garantizar su pleno desarrollo. Con forme pasa el tiempo y se demuestran las capacidades y valores en el servicio, se le van dando mayores responsabilidades. Son muchos años y una vida de trabajo por “el bien común”.


Cuando las personas tenían la experiencia, los valores y el conocimiento, se les permitía por un tiempo determinado, coordinar los esfuerzos humanos y recursos materiales de la comunidad para lograr su bienestar y desarrollo. La Asamblea les encomendaba “Mandar Obedeciendo”, es decir, coordinar, administrar y dirigir los esfuerzos comunitarios para lograr el bien común, que previamente en Asamblea se había deicidio por consenso de sus miembros. En las asambleas todos los ciudadanos participaban, y solo los que habían servido con eficiencia a la comunidad votaban. Siempre era un voto pensado, público y responsable. Las decisiones se lograban en la Asamblea por consenso.


En la actualidad se tienen por dos vías la información de las formas de organización ancestral del Anáhuac. Una son los escritos del Siglo XVI. El problema de estos textos, es que en general, son tendenciosos y parciales, basados en la ignorancia y desprecio por la civilización que pretendían describir y nuca intentaron valorar. Otro problema es que el castellano del Siglo XVI era muy pobre, en comparación con el náhuatl que hablaba la gente preparada, como maestros, sacerdotes o gobernantes. Lo mejor de esta sabiduría se encuentra en los textos conocidos como “Huehuetlatolli” y en los llamados Cantares mexicanos.


Y la otra forma, se encuentra en los llamados “usos y costumbres”, que centenares de comunidades indígenas y campesinas siguen utilizando hasta la actualidad para organizarse. La “democracia participativa tolteca” está sufriendo agresiones y presiones muy fuertes por la cultura dominante, que pretende defender los intereses económicos de las empresas locales y los capitales extranjeros que pretenden explotar sus recursos naturales. 
 
El Sistema de Organización tolteca del Cem Anáhuac, probablemente tiene más de tres mil años de irse perfeccionado en la práctica comunitaria, y tiene cinco siglos de estar en una complicada y heroica resistencia cultural, ante la voracidad e injusticia de los colonizadores y neo colonizadores. Del otro lado está “la democracia representativa” que instauraron los “Mercaderes”, para manipular el gobierno de los pueblos del mundo, que inició en 1776 con la fundación de Estados Unidos y siguió en Europa con la llamada, con eufemismo, “Revolución Francesa”, que no fue más que el financiamiento de un estallido social por los Mercaderes en París, en el año de 1789. De esta manera, la democracia participativa tolteca tiene más de tres mil quinientos años y la democracia representativa de los Mercaderes tienen menos de 250 años.


Por esta razón, el ejercicio de la autoridad y la representación del poder son diferentes en ambos casos. En la democracia participativa tolteca, el Tlatuani y el Cihuacóatl ejercen una autoridad moral, basada en el servicio eficiente y honesto a la comunidad; y el poder, está representado por los acuerdos de la Asamblea. A diferencia de la democracia representativa en donde, el presidente o primer ministro, ejerce la autoridad que le da una elección; y el poder está representado por el capital. El primero en esencia responde “al bien común” y el segundo responde, en esencia, al “interés privado”.
 
 
                                                   Visite www.toltecayotl.org

martes, 2 de diciembre de 2014

JOSÉ VASCONCELOS el maestro colonizador 2/2




Pero no es solamente “los  misioneros culturales”, por desgracia es la mayoría del magisterio nacional, por supuesto, con sus honrosas excepciones, -sigue sin darse cuenta-, en esencia siguen el mismo modelo de José Vasconcelos. 




Es más, lo asumen como un referente y una figura a seguir. En la Ciudad de Oaxaca, frente al edificio del Instituto Estatal de Educación de Oaxaca IEEPO, existe una inmensa estatua de “el insigne educador mexicano”.  Un sinfín de instituciones públicas y privadas dedicadas a la educación y la cultura llevan su nombre. 



No se trata de denostar la figura de José Vasconcelos Calderón, sin lugar a dudas un pensador y educador de su tiempo. Sin embargo, en general, se es poco crítico y analítico a la esencia de su concepto filosófico de educación. Nadie puede negar sus logros en la UNAM, la propia SEP y en especial, la influencia que tuvo en muchos de los políticos y artistas de su época. 




“Daniel Cosío Villegas señala “Vasconcelos personificaba entonces las aspiraciones educativas de la Revolución: reunía condiciones excepcionales para inaugurar esa era de verdadero y grandioso renacimiento espiritual de México". (Castillo, Isidro. México; sus revoluciones sociales y la educación. Tomo 3. Coed. Eddisa S. A. de C. V. y Universidad Pedagógica Nacional. 2ª Edición, México 2002.)




Es claro que los resultados de la educación en México son más que deficitarios y hasta negativos. No se ha logrado erradicar el analfabetismo y los analfabetos funcionales son un inmenso fantasma que crece día a día. No se ha logrado crear una sólida cultura de lectura. 




Por consiguiente el programa de bibliotecas es un “elefante blanco”, comenzando con la nacional, que justamente lleva el nombre de “José Vasconcelos”. 


En la actualidad la EDUCACIÓN del pueblo de México, entendida como la trasmisión y reforzamiento de  VALORES, está a cargo de las televisoras y radiodifusoras comerciales.  El mediocre esfuerzo, en el que se pierden por corrupción e ineptitud un gran porcentaje del presupuesto nacional es en el de INSTRUCCIÓN, entendida como la transmisión de conocimientos. 



La instrucción a cargo de la SEP es totalmente un fracaso. Bajos niveles de eficiencia terminal y eficacia académica permean los niveles educativos bajo responsabilidad de la SEP. Existe una total disparidad entre lo que necesitan las empresas y el modelo productivo, y lo que instruyen en las escuelas públicas y privadas. 




“Cuando México es porque le he soñado un futuro completamente distinto a su pasado, y hecho por nosotros más que por nuestros muy modestos antepasados. Lo que hasta hoy hemos hecho, más me causa náusea que admiración. Y sí; por ejemplo, he de buscar un pensamiento mexicano donde edificar una cultura, tengo que acudir a mis recuerdos de la escuela de leyes, a los consejos de Pallares, quien nos recomendaba una obra fundamental para la historia de México, la de aquel obispo de Michoacán que se llamó Abad y Queipo. A este antecedente yo he añadido otros: el ensayo de Humboldt sobre la Nueva España. Esto nos coloca en un terreno modesto, en una situación nacionalista. Lo único que a un alma conmueve es el primer encuentro con Sócrates, la maestría de platón y la revelación del Evangelio.” José Vasconcelos.




El gobierno postrevolucionario “uso” por setenta años al magisterio como los operadores-organizadores por excelencia de las elecciones de “carro completo” del partido oficial. El gobierno se ahorró mucho dinero, desde la calle de Argentina, en el corazón del D.F., se tenía una red muy compleja y muy bien organizada para el manejo político de la nación. De modo que el magisterio y “la educación” se hundieron en el pantano de la corrupción política y el resultado es el SENTE, y en consecuencia reactiva, la CENTE. 



Personajes como Carlos Jongitud Barrios y Elba Esther Gordillo, han sido y son, el referente nacional del “maestro mexicano exitoso”.  Y a partir de la administración de Luis Echeverría, los puestos de Secretario de Educación se entregaron a políticos incultos, ambiciosos y pretenciosos que realizaron fallidas “revoluciones educativas”, despeñando los logros del modelo vasconcelista.




“En México, durante mis años mozos, no hubo ningún maestro. Los Estados Unidos produjeron uno William James. Entre nosotros no apareció su equivalente. En Europa surgieron por lo menos seis. Así que aprendimos de Boutroux, Bergson, Poincaré. Cómo íbamos a perder el tiempo leyendo a los mexicanos.” José Vasconcelos. Protagonistas de la literatura mexicana, México, Ediciones del Ermitaño-SEP, 1986, Lecturas Mexicanas, Segunda Serie, núm. 48.




El sistema educativo en México, desde 1921 a la actualidad, muy poco se ha preocupado por EDUCAR al pueblo, su objetivo en cambio es “civilizar”, es decir, “modernizar e integrar al sistema económico”, entendiendo por cambiar una cultura indígena-campesina con una profunda raíz generada por la Civilización Madre, por una cultura urbana, consumista, individualista y pragmática, que esté preparada para dejar las labores agrícolas y se pueda incorporar al mercado de trabajo urbano para laborar como obrero o empleado. 


Hasta la década de los años setentas el 75% de los habitantes del país vivían en zonas rurales. El modelo educativo creado por el Estado neoliberal criollo, no va a EDUCAR, porque esto implicaría concientizar y por consiguiente liberar al pueblo de su estado de esclavitud e ignorancia extrema que lo mantiene en un estado de indefensión y vulnerabilidad. 




“Por las circunstancias geográficas de niñez y adolescencia (en Campeche y autores franceses y en USA, ingleses), conserve una perfecta virginidad en cuestión de autores mexicanos. Salí de jurisprudencia sin haber leído uno solo de ellos. Nos interesaba la historia de Grecia, no sabíamos nada, o casi nada de la historia de México.” José Vasconcelos. Protagonistas de la literatura mexicana, México, Ediciones del Ermitaño-SEP, 1986, Lecturas Mexicanas, Segunda Serie, núm. 48.




Por consecuencia el nuevo modelo educativo neoliberal que pretenden implementar los políticos educados en las universidades de Estados Unidos e Inglaterra está haciendo crisis. Mal copiado y peor implementado, pretende preparar a las masas con estándares, valores y objetivos de naciones capitalistas desarrolladas que se “educan para el trabajo”. 



Es un modelo trasnacional de carácter global que se ajusta a las necesidades del Mercado y sus grandes empresas trasnacionales. Sus valores son el individualismo, la competencia, la deshumanización y la enajenación de las masas de una aldea global, en la que no existe espacio para la diversidad cultural, la solidaridad y el respeto a la VIDA, en su sentido más amplio.




"—¿Para usted, quiénes fueron sus maestros en los años de formación?—Nadie tuvo el menor influjo sobre mí que no fuera una de esas cumbres que todos acatamos: San Agustín, por ejemplo.
—Distingamos al escritor del filósofo. ¿De qué autores se siente deudor?—Yo nací a la afición literaria en Campeche, mediante la lectura de revistas francesas que guardaban los ecos de Chateaubriand y Lamartine; y en la escuela de Eagle Pass, donde emprendí la lectura de Shakespeare y Poe. La literatura francesa fue decisiva en mi formación sentimental, sobre todo la lectura de las figuras que ya he mencionado.
—¿Y en la filosofía?
—La formación filosófica vino después y fue platónica y agustiniana. A Plotino llegué más tarde y por influjo indirecto de Bergson. Hace ya bastantes años, el estudio de un filósofo polaco sobre Plotino me convenció que existe en éste un enorme fondo de insinceridad; lo mejor y más permanente de su mensaje es cristiano, y él se empeñó en ocultarlo. Finalmente he salido de la filosofía y ahora presumo de teólogo, pero con la salvedad de que únicamente me satisface San Pablo, porque es el dueño de la revelación." José Vasconcelos. Protagonistas de la literatura mexicana, México, Ediciones del Ermitaño-SEP, 1986, Lecturas Mexicanas, Segunda Serie, núm. 48.



Durante más de tres mil años se tuvo en el Anáhuac un modelo educativo “propio-nuestro”, que logró el más alto grado de Desarrollo Humano en la historia de la humanidad. El cual fue brutalmente cercenado por los colonizadores, pero que de alguna manera sigue vivo en el seno de los valores de la familia, de los “saberes comunitarios” y en “el banco genético de información cultural” de los pueblos de México. 



En los últimos 93 años se ha creado un modelo neocolonial de ideología criolla que ha excluido la sabiduría y la experiencia educativa de nuestra Civilización Madre. Este modelo es el que llamaremos “vasconcelista”, que ahora está siendo remplazado por el modelo de “las competencias” impuesto por la OCDE.




“Un país para que sea culto necesita ser rico. Gran parte de nuestra mediocridad espiritual es consecuencia de la pobreza de la nación. Platón era rico. Donde hay miseria no hay nada.” José Vasconcelos. Protagonistas de la literatura mexicana, México, Ediciones del Ermitaño-SEP, 1986, Lecturas Mexicanas, Segunda Serie, núm. 48.




El magisterio nacional, y no solo “las autoridades en turno”, deben de hacer un profundo análisis crítico y descolonizado de los principios, valores, objetivos y filosofía de la EDUCACIÓN. Se requiere conocer el modelo educativo más antiguo y la pedagogía y la didáctica con la que los Viejos Abuelos educaron por siglos a los habitantes del Anáhuac y que hoy, esa educación, forma la parte más sólida y profunda de nuestra Identidad Cultural. 



Se requiere entonces conocer “la verdadera historia” para re-descubrir y re-funcionalizar “el arte de formar rostros propios y corazones verdaderos”. Se requiere “humanizar la educación”. Lo difícil no es hacerlo, sino imaginarlo. El futuro de México está en el conocimiento de su pasado.




“Mucho me complace poder afirmar, al término de mi viaje por España, que todo español, desde el más humilde hasta el más encumbrado, profesa simpatía y demuestra cordialidad por todo lo que se refiere a la América hermana. Los españoles contemporáneos me han hecho sentir toda la profunda ternura y la verdad que se encierra en el nombre que solemos dar a España del otro lado del mar: la Madre Patria. Como una madre hubiéramos querido amarla siempre, aunque no siempre nos ha sido posible hacerlo.” José Vasconcelos.





______________

Bibliografía


“Pensamiento y práctica de los grandes educadores mexicanos”. Belinda Arteaga Castillo (Coordinadora) http://www.dgespe.sep.gob.mx/public/rc/programas/material/pensamiento_y_practica_de_los_grandes_educadores_mexicanos_I.pdf

“Historia Verdadera del México Profundo.” Guillermo Marín. http://www.toltecayotl.org/tolteca/index.php/2014-03-30-23-46-16/libros/402-historia-verdadera-del-mexico-profundo

“Pedagogía Tolteca filosofía de la educación en el México antiguo.” Guillermo Marín. http://www.toltecayotl.org/tolteca/index.php/2014-03-30-23-46-16/libros/577-pedagogia-tolteca 

“Historia de la Educación Pública en México. La política educativa de José Vasconcelos. Solana Fernando, Cardiel Reyes Raúl y Bolaños Martínez Raúl. FCE. 1981. 

“Justificación de la Tirada”. Daniel Cosío Villegas. Editorial Hermes. 1966. 

“Protagonistas de la Literatura Mexicana”. Entrevista de Emmanuel Carballo. Ediciones el Ermitaño. 1965.         
Protagonistas de la literatura mexicana, México, Ediciones del Ermitaño-SEP, 1986, Lecturas Mexicanas, Segunda Serie, núm. 48.