sábado, 11 de mayo de 2019

EDUCATIVA REFORMA


Todas las reformas que impusieron los partidos políticos, sus hombres y mujeres, han sido una vergonzosa traición a la patria, y un regalo servil a los dueños del dinero y sus testaferros locales. Sin embargo, la Reforma Educativa estaba dirigida al último grupo sindical que se resistía al poder del “becerro de oro”. Con lo cual quedaría el pueblo totalmente indefenso y en una especie de esclavitud moderna.
La primera reforma que dañó al país fue la que realizaron los mexicas dirigidos por Tlacaélel, en la cual se trasgredieron los principios toltecas espirituales de la Toltecáyotl representada con Quetzalcóatl, para imponer la visión materialista de la Mexicáyotl representada por Huitzilopochtli. Cara se pagó la reforma cuando llegó Cortés y los invasores europeos que, asesorados por Malinche, se presentaron como los enviados de Quetzalcóatl.
La siguiente reforma fue la creación del Virreinato de la Nueva España por los gachupines, le siguió la creación del Estado mexicano por los criollos. Las Leyes de Reforma provocaron la siguiente reforma, y el Porfiriato otra reforma. La Revolución fue una reforma que cimbró al país. Después la creación del PRI y finalmente, la imposición del modelo neoliberal. Muchas reformas para transformar al país de los criollos únicamente para los criollos.
Pero volviendo a la esencia del artículo, amable lector, la reforma educativa, no menor en cuanto a sus perversos fines políticos y daño al bienestar y seguridad laboral de los profesionistas de la educación, es la que tiene los daños más inmediatos, que no menores, para el país. Pero si usted analiza de manera crítica, no es una reforma del modelo pedagógico o didáctico, es una medida punitiva de carácter político y de control administrativo. 
Lo cierto es que, el contubernio y la corrupción desde los primeros tiempos del PRI y el sindicato, porque debe de recordarse que fueron durante muchas décadas los maestros, los que organizaban las supuestas elecciones del partido en el poder, y eso, tenía un alto costo político, administrativo y económico, en un pantano de corrupción, como ha sido desde sus inicios el país. Aquí hay que separar lo político de lo pedagógico.
El sistema educativo más antiguo de la humanidad se dio en el Anáhuac, por más de tres milenios no había un niño que no fuera a la escuela. La pedagogía tolteca debería ser conocida por todos los docentes del país, para que no busquen afuera lo que ha existido siempre adentro de nosotros mismos. Somos un pueblo educado gracias a esos miles de años que están en nuestro “banco genético de información cultural”. 
Para el siglo XVI la reina de España no sabía leer ni escribir, de los 550 invasores ibéricos solo tres sabían leer y escribir. Lógicamente, lo primero que hicieron es destruir completamente el sistema educativo tolteca. 
Fue hasta 1921 con la creación de la SEP que se inició la restitución del sistema educativo. Pero ahora el modelo fue europeo de origen prusiano. La escuela estaba diseñada para que los campesinos se capacitaran para ser obreros, empleados y oficinistas en el nuevo modelo económico. 
Aquí es donde se trasgrede el concepto de “educación”, que esta sustentado en formar valores y principios, por el de “capacitación”, en donde se aprenden conocimientos para laborar. La educación tolteca era formación del ser humano para la vida, y la educación moderna era formación del empleado para el trabajo. Esto, más o menos funcionó desde 1921 a 1982. 
La educación ofrecida por el Estado era “la banda de trasmisión social”, el lema era que, “si estudias progresas”. Pero eso ha cambiado rotundamente por el modelo económico que impusieron los reconquistadores de “la City”.
El modelo educativo es perfecto, es el que necesita un país esclavizado por las fuerzas económicas mundiales. Eso es lo que no quieren decir los “expertos”. En el nuevo modelo económico, el uno por ciento tiene todo el dinero y el 99% no tiene nada. 
No hay trabajo para personas “educadas” académicamente y en valores. Ese tipo de egresados no tienen lugar en el mercado de trabajo. Tampoco existe trabajo medianamente remunerado y con prestaciones para la base trabajadora. Esa es la verdad. La oferta de empleo es miserable y sin prestaciones. 
Las 17 familias que en México tienen la riqueza, han logrado esa infamia gracias al modelo educativo. Los profesores están, igual que la mayoría de los profesionistas de este país, hundidos en la desesperanza existencial, la ignorancia de lo esencial, en el consumismo embrutecedor. 
Ciertamente que los profesores están mal, pero también están mal los abogados, los médicos, los jueces, los políticos, los comerciantes y un largo etcétera. 
La sociedad está mal, justamente por “el modelo educativo” que imparte la SEP, los medios masivos, las universidades, en síntesis, los valores que imperan en una sociedad enferma, corrupta y sin valores y principios morales y éticos. 
La gente solo vive para tener dinero a cualquier precio, desde un Peña Nieto, un Carlos Slim o un Chapo Guzmán. El país antes que una reforma educativa, necesita una reforma de gran calado en los principios y valores que nos deben de unir, para garantizar la vida y la realización plena de nuestros hijos, y los hijos de nuestros hijos. 
El bienestar físico, emocional, intelectual y, sobre todo, el bienestar espiritual. Se requiere un nuevo modelo, más que económico o político, se necesita un cambio en el modelo civilizatorio. 
Acaso en la revisión descolonizada de nuestro milenario pasado encontremos alternativas para el futuro. 

Educayotl AC. 
Descolonizar es dignificar. 
www.tolteayaotl.org

sábado, 20 de abril de 2019

LA HISTORIA HISPANISTA DE LA INVASIÓN AL ANÁHUAC


Tarde o temprano, llegará el día en que se revisará analítica y descolonizadamente la historia ancestral del Anáhuac y su invasión. 
En el periodo colonial, desde lo que escribió gente como Hernán Cortés, que fue un psicópata, mentiroso y traidor; o Bernardino de Sahagún, que “investigó las idolatrías” de los vencidos, para que los nuevos misioneros las pudieran destruir y no ser engañados, así lo pone en el prólogo de su texto. 
Ambos escribían para la corona española y para el Vaticano, con la censura del Consejo de Indias y la Santa Inquisición, de modo que sus textos son más falsos que un billete de 3.75, hasta lo que escribieron algunos “anticuarios”, especialmente en el siglo XVIII. 
En los casi dos siglos de existencia del Estado mexicano, la academia hispanista ha tomado cómodamente estos textos, como fuentes verídicas y confiables de sus sesudos ensayos e investigaciones. 
Es decir, más de lo mismo, pero escrito de manera diferente. Por esto, la SEP y sus funestos libros de texto, especialmente los de historia, están diseñados para que la gente de este país, sea ignorante de sí misma y con una visión colonizada de la historia. 
Es importante señalar que el Estado mexicano necolonial de ideología criolla, desde 1824, se ha encargado de aplicar una “lobotomía cultural e histórica” al pueblo, comenzando con sus académicos, intelectuales, artistas, políticos, y por supuesto, al pueblo en general, incluidos los llamados “pueblos originarios”, que tampoco saben nada de su pasado ancestral.
Al pueblo le han enseñado que: La historia “prehispánica” inicia y termina con “el imperio azteca”. Así es, los 196 años de los mexicas hacen desaparecer los 9500 años, desde la invención de la agricultura y el maíz en el Valle de Tlacolula, hasta la fundación de Tenochtitlán en 1325. 
Desaparecieron el portentoso periodo Preclásico o formativo de varios miles de años, en donde se inventó la Pirámide de Desarrollo Humano tolteca, con sus cuatro sistemas fundacionales de: alimentación, salud, educación y organización; además del maíz, la nixtamalización, la milpa, el chocolate, el pulque y el mezcal, por citar algunos de las muchas creaciones de nuestros Viejos Abuelos. 
Desparecieron los más de mil años de esplendor del periodo Clásico y la maravilla de la cultura teotihuacana, que influyó de manera determinante el desarrollo humano desde lo que hoy es Nicaragua hasta el sur de Canadá. 
Nepohualtzinzin calculadora anahuaca
La maravilla de la invención antes que cualquier civilización del: cero matemático, la cuenta perfecta del tiempo, la calculadora, la democracia participativa y el modelo de educación pública, entre otras aportaciones a la humanidad.  
Al pueblo le enseñan, con los libros de texto en la escuela primaria y secundaria que: Hernán Cortés “fue un hombre de su tiempo”, y que él, y un puñado de valerosos “soldados” españoles conquistaron el “gran imperio azteca”, con cientos de miles de guerreros. 
Que fue, gracias a la superioridad de su cultura, su idioma, su dios, sus armas y caballos, que vencieron la ignorancia, el atraso y la hechicería. Que liberaron a todos los pueblos de México del nefasto yugo del “imperio azteca”, que les hacia la guerra, les tomaba prisioneros, mismos que los sacrificaban sacándoles el corazón e imponiéndoles terribles cargas tributarias. 
Pero especialmente, la gente cree que el 13 de agosto de 1521, cuando calló Tenochtitlán, también calló un telón histórico y que se acabó para siempre lo que llaman con desdén y falta de respeto “la historia prehispánica” (antes de nosotros los españoles). 
Nos hacen suponer que una de las seis civilizaciones más antiguas, con origen autónomo y la que alcanzó el mayor bienestar para sus pueblos en la historia de la humanidad, literalmente desapareció, que no queda rastro alguno en el México moderno, salvo las zonas arqueológicas y los museos. 
Que los indios, yopes, nacos, peladitos, prietos; o como ahora los llaman los políticos con eufemismo: “pueblos originarios” (como si los francos no fueran originarios de Francia o los teutones originarios de Alemania), son los atrasados de la nación moderna. 
Gente, que, según ellos, “no tienen cultura”, personas que no han podido occidentalizarse, es decir, superar su lastre histórico, su color de piel, su vestimenta, su alimentación, sus tradiciones y costumbres “folclóricas”.
Esto es lo que saben las personas que han pasado por el sistema educativo de este país, desde la primaria hasta la universidad. Ellos creen conocer “la historia prehispánica de México”. Se violentan cuando se les da otra versión.  
Algunos despistados, hasta se sienten orgullosos de ser “guerreros mexicas”, e ilusamente quieren recrear la Gran Tenochtitlán; pero lastimosamente no los dejan entrar emplumados a las zonas arqueológicas o danzar en las plazas públicas.       
A final de cuentas, piénselo bien amable lector, la estrategia de los dueños del poder, esas 17 familias “mexicanas”, que tienen la riqueza para pagar la deuda externa del país, lo que implica 80 mil pesos por cada mexicano, las beneficiadas del sistema necolonial criollo de “vencedores y vencidos”, les conviene que el pueblo, que por su ignorancia los hacen ricos, piensen de esta forma, y sean ignorantes de sí mismos. 
Por esto, lo que no podemos entender, es que el “sistema educativo funciona a la maravilla”, está bien diseñado y mejor ejecutado por el magisterio nacional.
Para “este sistema”, no se requiere un nuevo modelo educativo, el actual, como puede usted ver, cumple con creces su “meta objetivo”. 
Educayotl AC. Descolonizar es dignificar. www.toltecayotl.org 







domingo, 3 de marzo de 2019

LA GENTE DEL FUTURO ES LA QUE POSEE SABIDURÍA DEL PASADO.

La “historia oficial de la humanidad”, según la cultura occidental, es de apenas 10 mil años. El pensamiento crítico y las mitologías de las civilizaciones ancestrales niegan tal afirmación. 
Para el caso de la nuestra, la Civilización del Anáhuac, los Viejos Abuelos nos dicen que el ser humano que hoy somos, está en los estertores del Quinto Sol, que terminó en el año 2012. 
Que estamos ya, en el inicio del Primer Sol del nuevo ciclo de cinco Soles. Cada ciclo es de 25´625 años, también llamado “la Cuenta Larga”, que se divide en cinco periodos de 5125 años, es decir, cinco soles que juntos nos dan una cuenta larga, es decir, el tiempo exacto en el que el Sol, da un giro completo al centro de la galaxia.
El inicio del Quinto Sol según una estela maya fue en el año 3114 aC. En la mecánica celeste tolteca, todo el inconmensurable engranaje es perfecto, desde el lunar de 260 días conocido como Tonalpohualli, pasando por el solar de 365.2520 días, el venusino de 584 días, el de las estrellas llamadas Pléyades de 52 años, y finalmente, la Cuenta Larga de 25´625 años, que nos hablan de la observación razonada, registrada y trasmitida durante decenas de siglos, para llegar a estas asombrosas medidas del tiempo. 
Ninguna otra civilización llegó a este riguroso y exhaustivo conteo del tiempo. De esta forma, al igual que no hay mes 13, ni octavo día de la semana, todo ciclo se repite de manera sin fin. Así que, estamos en el Primer Sol, del nuevo ciclo de la Cuenta Larga. Y aunque tenemos siete años en el “nuevo Sol”, estamos viviendo el final del quinto. 
Los ciclos de la mecánica celeste son perfectamente exactos, más los de la naturaleza y el de los humanos, no. Por ejemplo. En este año de 2019, aunque estamos en invierno, la primavera se nos adelantó. Está haciendo mucho calor. 
Pero hay años en los que, a principios de abril, todavía hace frío. Los científicos afirman que al ritmo que estamos destruyendo el planeta, no nos quedan 50 años más de vida. 
En la Cuenta Larga de 25´625 años, qué, representan 50 años, ¡nada! Solo un pequeño atraso. Pues bien, los Viejos Abuelos dejaron dicho que cada Sol termina con una destrucción violenta y que, lo mejor de ese Sol, tanto en seres humanos como en conocimiento, pasan al siguiente ciclo o Sol, entendido como una purga y un mejoramiento. Como lo hace el planeta con las estaciones y en muchos sistemas y subsistemas. Es algo natural.
Así como están las cosas en el mundo, es muy difícil ser optimista y creer que las cosas se compondrán. No solo porque cada día nos acercamos al borde de una guerra nuclear, por las luchas de poder económicas y políticas del mundo.
 Pero, aun sin guerra, la degradación que esta viviendo el ser humano, y su propia economía, a costa de la Naturaleza y la consiguiente contaminación, nos imposibilita a tener esperanzas.
¿Qué fue lo que nos sucedió? La civilización occidental, que inicia su periodo de expansión en el siglo XVI, ha sido una civilización de muerte. Ninguna otra civilización, como Egipto, Mesopotamia, China India, Tawantinsuyu y Anáhuac, han llevado a la humanidad y al planeta al borde de la catástrofe. Qué es lo que mueve a esta visión del mundo y la vida. El dinero, la riqueza, la acumulación, desmedida e irracional. 
La codicia, la propiedad privada, la comodidad, el lujo aberrante y absurdo, la insensibilidad, la deshumanización, la pérdida de valores perennes, el individualismo, la perdida de la compasión, la fraternidad, la solidaridad, en síntesis, la perdida del amor a la vida y a todos los seres vivos, comenzando con el propio ser humano.

La civilización occidental ha contaminado los valores y principios de vida de otras civilizaciones. Esta contaminación se llama “modernidad”. Lo que implica, ser, pensar y actuar como gringo. La modernidad tiene a la democracia representativa, es decir, la de políticos y sus partidos, para gobernar “legalmente” a los pueblos a través de los corruptos políticos que están al servicio de las empresas trasnacionales y el dinero, en contra de las personas, la vida y la Naturaleza. Cuentan, además, con los medios masivos, para que la gente piense, crea y sienta, como a ellos les conviene.
El ser humano moderno, no tiene valores y principios ancestrales, no tiene memoria histórica e identidad cultural, no tiene espiritualidad, no tiene sentimientos de compasión y de amor, más que para el dinero y el poder. Es un ganador, un emprendedor, un ser exitoso, un triunfador.
Muchos seres humanos en el planeta, piensan así, aunque se estén muriendo de hambre. Aunque sean pobres. No tienen conciencia, no tienen dignidad, han perdido su inteligencia. 
Y los que tienen un poco, ¡quieren más!, y los que tienen más, ¡quieren mucho más! Y los que lo tienen todo, quieren más y más, sin medida. Vivimos en un manicomio planetario, y aunque no todo mundo piensa y actúa así, lo cierto es que los que tienen el poder político y económico, los que tienen el PODER, SI PIENSAN Y ACTÚAN ASÍ.
Esta es la razón por la cual, “el futuro de la humanidad está en su pasado”. 
Los que posean la sabiduría ancestral de las civilizaciones antiguas, podrán enfrentar, con mayores posibilidades este cataclismo que se nos avecina. 
La gente del futuro es la que posee la sabiduría del pasado. Descolonizar es dignificar.



www.toltecayotl.org