lunes, 31 de octubre de 2011

LA INGENUIDAD DE LOS PUEBLOS DEL MUNDO



La ingenuidad e inocencia de los pueblos del mundo, es burlada y aprovechada por los abusivos y tóxicos poderes que gobiernan el planeta. En efecto, en general los pueblos del mundo ni remotamente se imaginan toda la perversidad y malignidad de las mentes de los dirigentes del poder económico-financiero del mundo y sus secuaces locales.



Estos poderes actúan de manera secreta y coordinada. No son visibles a nivel de las calles. Se encuentran en la punta de los grandes rascacielos de poder de las ciudades donde radica el supra poder económico. Actúan concertada e inter copularmente a nivel de grupos económicos locales e internacionales, jerarcas de las iglesias, dueños de los canales de televisión y cadenas de radio y prensa escrita. Los objetivos: tener enajenado y embrutecido al pueblo, sumido en una terrible ignorancia de “lo esencial de la vida”, para en segundo lugar, explotarlos inmisericordemente como mano de obra barata y consumidores dóciles y acríticos de productos chatarra.



Este verdadero poder es “invisible”, se agazapa en las instituciones supra nacionales financieras y comerciales, sociedades anónimas y de capital variable, en el secreto bancario, en las leyes hechas a pedido, en la Bolsa de Valores, en el sistema bancario y en los prestanombres. Sus empleados y personeros son los políticos, desde presidentes, pasando por secretarios de Estado, gobernadores, diputados, senadores, magistrados y un largo etcétera hasta llegar a las presidencias municipales de las grandes ciudades. Un ejército de burócratas mentirosos, serviles, cleptómanos e ineptos que hacen y no hacen, justamente lo que se les ordena de espaldas a los intereses de la nación y las necesidades y aspiraciones del pueblo.



“Este poder”, no nace en el país, viene en cascada de los grandes centros de poder del planeta; Tel Aviv, Washington, Wall Street y Londres, las demás son solo sucursales. Es una cadena que repite modelos y estructuras, que no tiene nacionalidad, bandera, himno y menos fronteras. Y que está presente en casi todos los países del mundo. Miente y engaña a los ingenuos ciudadanos del mundo. Aparenta alimentar al pueblo, lo roba y enferma. Aparenta curar al enfermo y en su lugar lo roba y lo encadena al mundo de las enfermedades. Aparente educar y enajena manteniendo la ignorancia de los pueblos como arma para dominar. Aparenta la democracia con los partidos políticos y los políticos para degradar y corromper los intentos de concientización y organización. Aparenta “entretener e informar” con la multimedia y embrutece y desinforma. Aparente buscar el bienestar de los pueblos y los empobrece y deshumaniza.



Pues bien, “este poder invisible” pero que se deja sentir en todo el mundo, envenena a la humanidad y al planeta. Cada día los jóvenes crecen sin valores y paradigmas que enaltezcan la consciencia humana. Por el contrario, día a día, estos poderes de manera concertada apoyan las iniciativas que degradan los valores y principios de los seres humanos, como la familia, el respeto, la justicia, la solidaridad, la fraternidad y la compasión. Destruyen y borran las tradiciones, usos y costumbres ancestrales e implantan la vulgaridad, la bajeza, la decadencia y el consumismo. El objetivo es dejar a la gente totalmente catatónica, desolada y neutralizada. Sin rumbo y sin esperanza, perdidos en el vacío del consumo, las drogas o la violencia. Sin futuro, sin pasado, sin presente, como gallinas de granja consumiendo-produciendo.



El problema es que la gente, ni se da cuenta de lo que le están haciendo, ni dimensiona el tamaño de esta felonía. La gente sigue creyendo en el mundo de mediados del siglo pasado. Cree en las instituciones, en los gobiernos, en los políticos, los partidos políticos y las elecciones, en las iglesias y sus jerarcas, en la educación académica. Cree en lo que ve y le dicen en la televisión, la radio y los periódicos. Cree en las empresas y en su supuesta responsabilidad social. Cree en la educación que el Estado, la iglesia y la iniciativa privada ofrecen a sus hijos.



Su “ingenuidad” la lleva a pensar que los dueños del poder económico y político de éste país y sus empleados, los políticos y burócratas, les interesa servir, apoyarlos y protegerlos. Siguen creyendo que las elecciones son el medio para acabar con sus infiernos. Su “ingenuidad” les impide concebir como este grupo de gente es despiadada y sin ningún escrúpulo o vergüenza. No conciben tanta maldad, cinismo y deshumanización de un presidente de la república, de un arzobispo, de un industrial o gerente de una transnacional, de un gobernador o de un magistrado de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Piensan que “ellos” son gente buena y que son sus subalternos los que los traicionan.



Tanta maldad y abuso se cierne sobre el pueblo que éste, no lo ve y no lo cree posible. Ni remotamente se imagina a estas personalidades puedan estar conspirando en su contra y de formas inconfesables.



El pueblo mansa y dócilmente acepta “el pan y circo” de los poderosos. Acepta las telenovelas, el fut bol, los partidos políticos, los candidatos y las elecciones, las olimpiadas y el mundial, las artistas comerciales de moda, la comida chatarra, los refrescos y las papas fritas, los noticieros, los locutores y toda la nefasta fauna de la farándula…y “las reliquias del Papa”.



La gente de los pueblos del mundo cree que tenemos futuro en esta sociedad del neoliberalismo y la globalización económica. Piensa que los que tienen el verdadero poder “piensan en ellos”. No se imaginan, ni remotamente, cuanta maldad y estupidez puede haber en estos seres que dudosamente se pueden considerar “humanos”.



Pero como en todo existe un par de opuestos complementarios y a toda acción corresponde una reacción de igual magnitud pero en sentido opuesto. Toda esta maldad está llegando a su fin, -por eso sus excesos-, que son estertores de muerte. No será una ideología, ni un partido político, ni un mesías, menos aún una lucha armada. El cambio y fin de este infierno estará muy lejos de las capacidades humanas que, por más perversas que sean, son insignificantes para el cambio que está por venir.




jueves, 20 de octubre de 2011

El bosque de Carlos Kasuga Osaka…o la colonización ideológica y cultural.

Foto de MastaPhoto.Mx

Los colonizadores, desde Hernán Cortés hasta Carlos Kasuga Osaka, Carlos Slim y demás extranjeros explotadores avecindados en el Anáhuac desde hace cinco siglos, han usado la pérdida de la memoria histórica para hacer que los invadídos-colonizados sean dóciles e inseguros para poder explotarlos mejor. Y el punto fundamental de esta felonía es disminuirles al máximo su auto estima, que no se sientan dignos y orgullosos de sí mismos, que crean que no valen nada y que nos son nada y que, para “ser alguien”, tienen que ser como los españoles (1521-1821), después como los franceses (1821-1921), posteriormente como los gringos (1921-2011). Y ahora con las sandeces que anda proclamando un japonés en Internet, que seamos nipones.



Pero nunca, en estos cinco siglos de explotación, abuso y destrucción de nuestra cultura ancestral, nos han permitido conocer nuestra VERDADERA HISTORIA de más de ocho milenios (una de las seis más antiguas de la humanidad), conocer nuestra maravillosa y profunda filosofía del mundo y la vida (Toltecáyotl), conocer los logros civilizatorios que no han permitido ser, -en toda la Historia de la Humanidad”, la civilización que alcanzó el grado de desarrollo humano más elevado, jamás logrado por otra cultura, para todos sus pobladores, independientemente del lugar que ocuparan en su sociedad.




Por el contrario, la ACCIÓN COLONIZADORA IDEOLÓGICA, MENTAL y ESPIRITUAL sigue a marchas forzadas, sobre todo, porque el Anáhuac (que no México) sigue siendo un lugar inmensamente rico y, tal vez, en lo único que estamos de acuerdo con el Sr. Kasuga, es que esta sufrida Nación nuestra “es envidiada y codiciada por muchos países”…como Japón.




Los actuales descendientes de los Viejos Abuelos no sabemos de dónde venimos, gracias a la Historia Oficial Hispanista” que sigue refriéndose a la historia “propia-nuestra” (antes de la invasión), como “Historia Prehispánica”, borrando hasta el nombre que por milenios nos dimos a nosotros mismos, para ser solo, “antes de los españoles”. O como llama el Libro de Texto de historia, a la batalla en que los anahuacas derrotaron en 1520 a los INVASORES y les mataron a la mitad de la gente, es repetida como pericos desde hace 90 años como “Batalla de la Noche Triste”. ¿Triste para quién?, de la historia de quién, vista desde qué bando…de los invasores o de los invadidos.




El colonizador-explotador en el poder económico, político y cultural, jamás le ha permitido a los anahuacas que recobren su memoria histórica y sepan: quiénes fueron sus nobles antepasados, cuáles sus logros, cuáles sus aspiraciones, cuál es su legado primordial. El discurso oficial desde 1519 es que éramos caníbales, salvajes e idólatras. Nos han enseñado a menospreciarnos, a denigrarnos y rechazar lo más original y valioso que tenemos de nuestro legado, nuestra RAÍZ Y ESENCIA (sin negar, las apropiaciones culturales que hemos hecho de Europa, África y Asía, que hoy son parte de lo que somos, como el idioma español, el reboso y el caballo).




Nos tratan de hacer pensar que nada del ANÁHUAC y su milenaria historia y cultura tienen un mínimo lugar en estos tiempos “modernos”. Qué el pasado ancestral “ya pasó” y que solo podemos ver hacia el futuro, que todo lo propio-nuestro está extinguido y acabado. Que los “mexicanos muudernous” no tenemos NADA que ver con nuestra Madre Cultura. Sí esto fuera cierto, China e India no estarían en la posición mundial que hoy tienen, e Irak y Afganistán (Mesopotamia), no habrían tenido el ESPÍRITU para derrotar al ejército más poderoso que ha existido en el planeta. Sí eso fuera cierto (que el pasado pasó y que nada tiene que ver con el presente y especialmente con el futuro), Grecia y Roma no habrían podido trascender hasta nuestros días con su legado cultural.




Pero los colonizadores que tienen el control de la Educación Pública y los medios masivos de información siguen realizando su tarea de hacernos perder totalmente nuestra memoria histórica y nuestra identidad cultural. Fox quitó de la Educación Primaria la “historia Prehispánica” y Calderón de la Secundaria. ¿Por qué tanto interés? ¿Cuál es el meta objetivo? Y Televisa y Tvazteca educan al pueblo en la cultura gringa del consumismo chatarra, la vulgaridad, la bajeza y la auto denigración. Por qué tanta obsesión de que el pueblo se auto rechace y pierdan su dignidad, memoria histórica e identidad cultural. Por qué desde la tele en casa hasta la universidad nos educan como “extranjeros incultos en nuestra propia tierra”, furiosamente rechazando lo propio y rabiosamente exaltando lo ajeno… ¿por qué y para qué?




El Sr. Kasuga Osaka ¿mexicano?, da conferencias subrayando que debemos aprender a ser como los japoneses. Pésima estrategia para alentar la auto estima. Excelente estrategia para hundir y destruir. Nunca se deben hacer comparaciones entre seres humanos y menos entre naciones. El pueblo japonés, como todos los pueblos del mundo, tienen elementos culturas positivos y negativos. No existe uno mejor que otro. El solo hecho de “comparar a México con Japón” indica que el Sr. Kasuga Osaka NO ES MEXICANO culturalmente. Como todo criollo ideológico y cultural, se siente SUPERIOR al pueblo anahuaca y “bondadosamente” quiere que seamos como el pueblo de su cultura de origen. Lo mismo hicieron “piadosamente” los misioneros y los conquistadores con la espada, la cruz y la Santa Inquisición.





Será recomendable refrescarle la memoria a este japonés disfrazado de “mexica-no”, para que entienda “un poquito” al país y pueblo que le ha dado todo lo que tiene y que él, consciente o inconscientemente, desprecia. Primero que la civilización del Anáhuac es mucho más antigua que la cultura japonesa, que no es de origen autónomo, pues ellos son una variante de la cultura China y el Anáhuac forma parte de las seis civilizaciones más antiguas con origen autónomo. Que desde hace cinco siglos, los extranjeros y criollos como él, destruyeron nuestras leyes, autoridades e instituciones milenarias e impusieron nuevas leyes, autoridades e instituciones coloniales que rigen hasta nuestros días y que tienen como objetivo fundamental explotar al pueblo anahuaca y depredar sus recursos naturales, ayer a favor de la Corona Española y ahora a favor de las corporaciones extranjeras (muchas de ellas españolas). Que desde hace siglos el gobierno, la tierra y su riqueza no nos pertenecen. Que hemos sido usados en el Sistema Colonial como esclavos, peones, empleados y consumidores de productos chatarra…justamente como los productos Yakult.




Que desde hace cinco siglos las leyes, las instituciones y las autoridades están para que extranjeros vengan y roben, abusen, exploten y depreden impunemente. Solamente así se explica criollos tan ricos como Carlos Slim, en un país de pobres amasen tan fantásticas cantidades de dinero a costa de la pobreza e ignorancia de una Nación. De modo que sí el patrón roba al trabajador pagándole un sueldo de miseria, cómo quiere el Sr. Kasuga Osaka que la gente tome lo que no es de ella, si los explotadores han tomado TODA LA RIQUEZA DEL PAÍS durante cinco siglos. Solamente una mente torpe, limitada e ignorante puede hacer las temerarias afirmaciones del Sr. Kasuga Osaka, que revelan que no conoce la VERDADERA historia de éste país.




Japón posee una cultura guerrera-militarista-invasora que toma de otros pueblos los recursos naturales que no tiene y durante siglos se mantuvo en guerras interinas entre clanes.



En 1895 Japón les arrebató a través de una guerra a China las islas Pescadores y Taiwán, además del pago de fuertes indemnizaciones y concesiones comerciales a los vencedores.



En 1904 el militarismo expansionista de Japón desató la Guerra con Rusia por apropiarse de Corea y Manchuria. En 1914 Japón invadió Jiaozhou, al Noreste de China y después invadió las Islas Marianas y las Islas Carolinas.



En 1915, Japón presentó las Veintiuna exigencias a China que obligaban a China, a no alquilar ni ceder ningún territorio frente a Taiwán a ningún país, excepto a Japón.



En 1919, China cedió los derechos comerciales de Mongolia Interior y Manchuria a Japón. En 1937 las tropas japonesas atacaron a las chinas en Manchuria y siguieron en guerra 18 años hasta que fueron derrotados en 1945.



En China realizaron una de las matanzas más terribles de la historia contra la población civil en Nanking, en dos meses ejecutaron a más de 300 mil civiles. Invadieron gran parte de Asía y su objetivo era apoderarse de la India y Australia.



Atacaron sin declaración de Estado de Guerra a Pearl Harbor (Hawai) el 7 de diciembre de 1941. En síntesis, Japón tiene una larga historia de país agresor en busca de la explotación de otros pueblos y la extracción de los recursos naturales que ellos no tienen.




Pero a pesar de la dolorosa experiencia de Hiroshima y Nagasaki, Japón sigue tomando lo que no es suyo. En efecto, la flota pesquera japonesa permanentemente está saqueando los mares patrimoniales de los países débiles y pobres del mundo que no pueden patrullar y defender sus mares, como México. La voracidad japonesa estuvo a punto de terminar con la especie de Caracol Purpura Panza de las costas oaxaqueñas. Lo mismo en el Mar de California, sus incursiones ilegales eran ilimitadas.



Pero las costas de África son sus dominios predilectos de depredación. Con sus gigantescos barcos-fabrica los japoneses depredan los mares del mundo.



Son los japoneses los que siguen matando ballenas en el planeta, en contra de la petición de todos los países.



Las corporaciones japonesas están en muchas partes del mundo explotando y depredando a los pueblos y sus recursos naturales. En el campo del comercio mundial las corporaciones japonesas tienen fama de ser abusivas y destructoras de economías locales.



Extraen materias primas a bajísimo precio, pagan sueldos de esclavitud y devuelven mercancía carísima a los países en dónde extrae los recursos naturales. El empleador japonés en el mundo tiene fama de ser un explotador muy exigente y poco humano. Las quejas en contra de ellos en el mundo es constante.




No es el punto “juzgar” al pueblo japonés y su cultura, pero la historia ahí está, solo que gente como el Sr. Kasuga Osaka no la conoce… o se hace “pato”. Porque han sido muy sonadas las renuncias de diversos ministros japoneses por sus corruptelas, ahí está el escándalo Yoshida de 1954, el escándalo Tanaka de 1976 o el de Takeshita en abril de 1989, por solo citar solo tres, de los muchos que ha vivido Japón por la corrupción.



O está el bochornoso caso de Alberto Kenya Fujimori Fujimori, otro criollito japonés pero en Perú, que se convirtió en un sangriento y ladrón dictador que huyó a su tierra (Japón) y su gobierno no lo quiso entregar a la justicia peruana.




Lo que no dice el Sr. Kasuga Osaka es que después de la derrota de 1945 Japón dejó VIVIR su cultura ancestral por entregarse de lleno y sin reservas a la cultura de los gringos.




Japón hoy vive una subterránea crisis de valores que se refleja en icebergs como el alto nivel de suicidios o el enloquecido consumismo. Pero en fin, son los problemas de Japón que solo ellos los pueden juzgar y solucionar. El suicidio de Mishima Yukio en 1970 fue una dolorosa señal para el pueblo japonés de la tragedia que está viviendo.




Lo que no se vale es que un “criollo oportunista”, esté desde un supuesto púlpito de la “sabiduría y virtud japonesa”, diciéndonos “que debemos de aprender de la cultura japonesa”. Porque sí algo podía servir de inspiración a los gobernantes japoneses, es que nuestro país no ha invadido a ningún país, ni ha tratado de ir a robarles sus recursos naturales a otro pueblo. Tal vez el apotegma de un anahuaca zapoteco sería de utilidad para el Sr. Kasuga Osaka, “Entre los individuos, como entre las naciones, el derecho al respeto ajeno es la paz” (Benito Pablo Juárez García).




De modo que lo que está haciendo “en el bosque”, el Sr. Kasuga Osaka, es andar prendiendo fuegos en lugar de apagarlos. Sí tuviera decencia y congruencia debería cerrar su “piquito de fuego” y dejar de estar dando consejos a los anahuacas. Que se dé por bien servido con la riqueza que le ha proporcionado este país y que deje de estar colonizándolo. Finalmente el problema no es lo que anda diciendo este señor, sino que de manera acrítica lo estemos escuchando.

(Palabras del Sr. Carlos Kasuga Osaka http://www.youtube.com/watch?v=Jp1yl0JYawQ )

jueves, 13 de octubre de 2011

EL ADVENIMIENTO DEL SEXTO SOL




                           El mundo, material e inmaterial,

                           es en esencia, un puñado de ideas.



Aquellos que nacimos alrededor de los años cincuenta del siglo pasado, nos ha tocado ver grandes cambios, como ninguna otra generación en este Quinto Sol.




En efecto, el mundo que en nuestra infancia nos entregaron nuestros padres, en muy poco cambió del de que, a su vez, les entregaron sus padres. Y el mundo que sus abuelos les entregaron a nuestros padres tampoco tuvo grandes cambios, y así sucesivamente. El mundo tenía otra velocidad y los cambios, no solo tecnológicos, eran mucho más lentos.



Las ideas y los objetos no caducaban tan rápido, de hecho, no existía el concepto “desechable”. El concepto de lo divino y lo sagrado se trasmitía de generación en generación, casi de manera inmutable y por ejemplo, una cuchilla para afeitarse, en algunas sociedades se trasmitía como un símbolo de autoridad de un abuelo a un padre y a su vez al hijo. Los objetos se hacían para durar y no pasaban de moda.




Sin embargo, a nuestra generación le ha ocurrido un fenómeno único en la historia de este Quinto Sol. Porque las generaciones de los años setentas, ochentas y noventas, para ellos que nacieron en la era de la velocidad, el cambio y el mundo desechable, muy pocas cosas materiales los sorprenden y también, en muy pocas cosas creen. Pareciera contradictorio el mundo de los jóvenes. Por un lado inmensas masas catatónicas de jóvenes “ninis” que no quieren nada de la vida y menos de la sociedad. Y por otra parte, reducidos pero excepcionales grupos de jóvenes con capacidades y talentos que nunca antes tuvo la humanidad. Así está el mundo.




Factores, pueden ser muchos, diferentes y hasta contradictorios. Desde el desarrollo de la ciencia y la tecnología, las comunicaciones, la información, los modelos de producción y consumo, hasta ideas “azotéricas” (que no esotéricas), sobre alineaciones galácticas, fechas proféticas por cumplirse, cambio de era, etc.




En el mundo de las ideas podemos decir que hemos cambiado y estamos cambiando cada día con mayor velocidad. Ideas tan importantes como la razón misma de la existencia, la familia, el Estado, lo sagrado, la existencia de Dios y el mal, valores y principios que mueven a las personas, a las familias y a los pueblos, como la virtud, la bondad, la solidaridad, la felicidad, el triunfo y el éxito. Estas ideas están velozmente cambiando para bien y para mal.




Sin embargo, podemos observar que muchos de estos cambios, a diferencia de tiempos pasados, son generados y dirigidos por un puñado de personas, familias o empresas que han llegado a tener un poder de carácter global, como nuca antes ha existido en la historia de la humanidad.




Este poder, por su magnitud, extensión y malignidad, es literalmente incomprensible por su complejidad y porque ha desarrollado una dinámica propia que a veces pareciera que escapa del poder de los seres humanos y se vuelve un Frankenstein que devora a la propia humanidad.




Lo cierto es que “este poder económico-financiero-global”, se ha apoderado de la toma de decisiones de los gobiernos, desde los de los países más ricos y poderosos, hasta de los más pobres y subdesarrollados. Por medio de presiones del Mercado o financieras, políticas y militares o todas juntas, los gobernantes y sus grupos locales de poder, se han convertido en “gerentes” de mundo globalizado y solo acatan servilmente los planes globales y administran a sus pueblos y sus recursos naturales a favor de los “invisibles” supra poderes mundiales.




Más allá de las trilladas teorías conspiratorias o “de un complot mundial”, como el de los extraterrestres, los iluminates, la clonación de una nueva raza, etc., lo cierto es que basta con observar y analizar lo que está sucediendo en este mundo global, para darse cuenta que existe un “poder macro global”, que está llevando a los seres humanos y al mismo planeta al borde de la catástrofe.




Puntos tan claros y específicos como: la reducción del poder y responsabilidad del Estado frente al Mercado, la privatización y comercialización del agua, la educación y la salud. El monopolio de la producción y distribución a través de empresas transnacionales de los granos básicos, los alimentos procesados, las medicinas. El control total de la ciencia y la tecnología, la energía atómica, el petróleo, las bolsas de valores y centros financieros, los medios de comunicación (globales y regionales) como son la televisión, la radio, los impresos, el cine, las agencias noticiosas. Nunca antes en la historia de “esta humanidad” había existido tal concentración, concertación e intercomunicación del poder.




Los bienes más preciados del ser humano han sido secuestrados por este poder. En efecto, “el bien público” más valioso y poderoso de una sociedad es su gobierno. Pues bien, los gobiernos de los países han sido usurpados por bandas de delincuentes organizados que llamamos políticos, que están como mercenarios al servicio de este mega poder global.




Y el otro bien privado del ser humano, es su consciencia de Ser, y está ha sido enajenada, embrutecida y sumida en la ignorancia más atroz de todos los tiempos. El poder global ha reducido a la mayoría de los seres humanos que viven bajo sus valores, principios y paradigmas a niveles de animales salvajes que viven en la “ley de la selva”, luchando por consumir y no ser devorados por otros más fuertes y poderosos que ellos. La insensibilidad, el individualismo y el consumismo, así como la soledad personal y la desolación espiritual son característicos de este nuevo hombre moderno que ha perdido el sentido sagrado y divino del mundo y de la vida.




Gracias a las nuevas formas de comunicación, especialmente la Internet y sus múltiples servicios de comunicación podemos darnos cuenta que, “los grandes males” que vivimos los humanos en nuestros países, son exactamente los mismos y que, los causantes de estos males, también son los mismos poderes que se manifiestan a través de los mismos instrumentos de poder y control global como el FMI, BM, OMC, ONU, OTAN, OMS, etc.




Por todas estas razones, podemos suponer que la respuesta a “los grandes males locales” está justamente en respuestas globales. La “globalización se tiene que democratizar”, es decir, pasar a manos y consciencia de los pueblos y no solo de los restringidos y exclusivos grupos de poder.



En este sentido, los insurgentes anahuacas mayas de Chiapas, han sido los primeros visionarios en entender el mundo y sus soluciones de esta manera. En efecto, el EZLN fue el primer grupo intercultural e internacional en proponer “otro mundo” para los habitantes del mundo.



Sus “modernas y revolucionarias” propuestas emergían de una milenaria sabiduría humana elaborada por más de ocho milenios de experiencia humana nacida en el Anáhuac y conocida como Toltecáyotl. En los años noventas la gente de vanguardia de Europa y el mundo caminaron paso a paso “el movimiento zapatista” y sus ideas y ejemplo cundieron en Europa. Los “indignados” de España, Francia, Inglaterra, Alemania, Grecia y ahora Washington y Wall Street, son su continuación.




La gente del mundo ya se empieza a dar cuenta que nos han engañado como niños con el nacionalismo, el patrioterismo, la democracia representativa, los partidos políticos, los medios masivos de comunicación, las empresas transnacionales, el american life, la modernidad y el progreso.



La gente de muchas partes del mundo empieza a percibir sus males y problemas a nivel global y empieza a entender que existe un supra poder, por encima de sus presidentes, primeros ministros, partidos políticos, reyezuelos y emperadores, todos ellos, minúsculos personajes de escenografía.




La gente empieza a perder “la inocencia” de medidos del siglo pasado y descubre “otra realidad” en su pequeño y frágil “puñado de ideas” sobre el mundo y la vida...su vida.




Tal vez, acaso sea este “el nuevo mundo” que está por venir. Tal vez este “despertar” conduzca a la humanidad a otra realidad…será el nuevo Sol, del que tanto nos dejaron dicho los Viejos Abuelos toltecas.



 

                            Puerto Escondido, Oaxaca.

                                  Otoño de 2011.