jueves 13 de octubre de 2011

EL ADVENIMIENTO DEL SEXTO SOL




                           El mundo, material e inmaterial,

                           es en esencia, un puñado de ideas.



Aquellos que nacimos alrededor de los años cincuenta del siglo pasado, nos ha tocado ver grandes cambios, como ninguna otra generación en este Quinto Sol.




En efecto, el mundo que en nuestra infancia nos entregaron nuestros padres, en muy poco cambió del de que, a su vez, les entregaron sus padres. Y el mundo que sus abuelos les entregaron a nuestros padres tampoco tuvo grandes cambios, y así sucesivamente. El mundo tenía otra velocidad y los cambios, no solo tecnológicos, eran mucho más lentos.



Las ideas y los objetos no caducaban tan rápido, de hecho, no existía el concepto “desechable”. El concepto de lo divino y lo sagrado se trasmitía de generación en generación, casi de manera inmutable y por ejemplo, una cuchilla para afeitarse, en algunas sociedades se trasmitía como un símbolo de autoridad de un abuelo a un padre y a su vez al hijo. Los objetos se hacían para durar y no pasaban de moda.




Sin embargo, a nuestra generación le ha ocurrido un fenómeno único en la historia de este Quinto Sol. Porque las generaciones de los años setentas, ochentas y noventas, para ellos que nacieron en la era de la velocidad, el cambio y el mundo desechable, muy pocas cosas materiales los sorprenden y también, en muy pocas cosas creen. Pareciera contradictorio el mundo de los jóvenes. Por un lado inmensas masas catatónicas de jóvenes “ninis” que no quieren nada de la vida y menos de la sociedad. Y por otra parte, reducidos pero excepcionales grupos de jóvenes con capacidades y talentos que nunca antes tuvo la humanidad. Así está el mundo.




Factores, pueden ser muchos, diferentes y hasta contradictorios. Desde el desarrollo de la ciencia y la tecnología, las comunicaciones, la información, los modelos de producción y consumo, hasta ideas “azotéricas” (que no esotéricas), sobre alineaciones galácticas, fechas proféticas por cumplirse, cambio de era, etc.




En el mundo de las ideas podemos decir que hemos cambiado y estamos cambiando cada día con mayor velocidad. Ideas tan importantes como la razón misma de la existencia, la familia, el Estado, lo sagrado, la existencia de Dios y el mal, valores y principios que mueven a las personas, a las familias y a los pueblos, como la virtud, la bondad, la solidaridad, la felicidad, el triunfo y el éxito. Estas ideas están velozmente cambiando para bien y para mal.




Sin embargo, podemos observar que muchos de estos cambios, a diferencia de tiempos pasados, son generados y dirigidos por un puñado de personas, familias o empresas que han llegado a tener un poder de carácter global, como nuca antes ha existido en la historia de la humanidad.




Este poder, por su magnitud, extensión y malignidad, es literalmente incomprensible por su complejidad y porque ha desarrollado una dinámica propia que a veces pareciera que escapa del poder de los seres humanos y se vuelve un Frankenstein que devora a la propia humanidad.




Lo cierto es que “este poder económico-financiero-global”, se ha apoderado de la toma de decisiones de los gobiernos, desde los de los países más ricos y poderosos, hasta de los más pobres y subdesarrollados. Por medio de presiones del Mercado o financieras, políticas y militares o todas juntas, los gobernantes y sus grupos locales de poder, se han convertido en “gerentes” de mundo globalizado y solo acatan servilmente los planes globales y administran a sus pueblos y sus recursos naturales a favor de los “invisibles” supra poderes mundiales.




Más allá de las trilladas teorías conspiratorias o “de un complot mundial”, como el de los extraterrestres, los iluminates, la clonación de una nueva raza, etc., lo cierto es que basta con observar y analizar lo que está sucediendo en este mundo global, para darse cuenta que existe un “poder macro global”, que está llevando a los seres humanos y al mismo planeta al borde de la catástrofe.




Puntos tan claros y específicos como: la reducción del poder y responsabilidad del Estado frente al Mercado, la privatización y comercialización del agua, la educación y la salud. El monopolio de la producción y distribución a través de empresas transnacionales de los granos básicos, los alimentos procesados, las medicinas. El control total de la ciencia y la tecnología, la energía atómica, el petróleo, las bolsas de valores y centros financieros, los medios de comunicación (globales y regionales) como son la televisión, la radio, los impresos, el cine, las agencias noticiosas. Nunca antes en la historia de “esta humanidad” había existido tal concentración, concertación e intercomunicación del poder.




Los bienes más preciados del ser humano han sido secuestrados por este poder. En efecto, “el bien público” más valioso y poderoso de una sociedad es su gobierno. Pues bien, los gobiernos de los países han sido usurpados por bandas de delincuentes organizados que llamamos políticos, que están como mercenarios al servicio de este mega poder global.




Y el otro bien privado del ser humano, es su consciencia de Ser, y está ha sido enajenada, embrutecida y sumida en la ignorancia más atroz de todos los tiempos. El poder global ha reducido a la mayoría de los seres humanos que viven bajo sus valores, principios y paradigmas a niveles de animales salvajes que viven en la “ley de la selva”, luchando por consumir y no ser devorados por otros más fuertes y poderosos que ellos. La insensibilidad, el individualismo y el consumismo, así como la soledad personal y la desolación espiritual son característicos de este nuevo hombre moderno que ha perdido el sentido sagrado y divino del mundo y de la vida.




Gracias a las nuevas formas de comunicación, especialmente la Internet y sus múltiples servicios de comunicación podemos darnos cuenta que, “los grandes males” que vivimos los humanos en nuestros países, son exactamente los mismos y que, los causantes de estos males, también son los mismos poderes que se manifiestan a través de los mismos instrumentos de poder y control global como el FMI, BM, OMC, ONU, OTAN, OMS, etc.




Por todas estas razones, podemos suponer que la respuesta a “los grandes males locales” está justamente en respuestas globales. La “globalización se tiene que democratizar”, es decir, pasar a manos y consciencia de los pueblos y no solo de los restringidos y exclusivos grupos de poder.



En este sentido, los insurgentes anahuacas mayas de Chiapas, han sido los primeros visionarios en entender el mundo y sus soluciones de esta manera. En efecto, el EZLN fue el primer grupo intercultural e internacional en proponer “otro mundo” para los habitantes del mundo.



Sus “modernas y revolucionarias” propuestas emergían de una milenaria sabiduría humana elaborada por más de ocho milenios de experiencia humana nacida en el Anáhuac y conocida como Toltecáyotl. En los años noventas la gente de vanguardia de Europa y el mundo caminaron paso a paso “el movimiento zapatista” y sus ideas y ejemplo cundieron en Europa. Los “indignados” de España, Francia, Inglaterra, Alemania, Grecia y ahora Washington y Wall Street, son su continuación.




La gente del mundo ya se empieza a dar cuenta que nos han engañado como niños con el nacionalismo, el patrioterismo, la democracia representativa, los partidos políticos, los medios masivos de comunicación, las empresas transnacionales, el american life, la modernidad y el progreso.



La gente de muchas partes del mundo empieza a percibir sus males y problemas a nivel global y empieza a entender que existe un supra poder, por encima de sus presidentes, primeros ministros, partidos políticos, reyezuelos y emperadores, todos ellos, minúsculos personajes de escenografía.




La gente empieza a perder “la inocencia” de medidos del siglo pasado y descubre “otra realidad” en su pequeño y frágil “puñado de ideas” sobre el mundo y la vida...su vida.




Tal vez, acaso sea este “el nuevo mundo” que está por venir. Tal vez este “despertar” conduzca a la humanidad a otra realidad…será el nuevo Sol, del que tanto nos dejaron dicho los Viejos Abuelos toltecas.



 

                            Puerto Escondido, Oaxaca.

                                  Otoño de 2011.


6 comentarios:

amarcelo999 dijo...

Yo también nací a principios de los años 50. El fenómeno de la aceleración de la Historia no empezó ahora, sino con la Revolución Industrial. A medida que pasan las décadas los cambios son cada vez más rápidos y que los que ya nos acercamos a la vejez quedamos cada vez más descolgados y anclados en la sociedad que conocimos en nuestra infancia. Si en lo tecnológico los cambios han sido beneficiosos, en lo social estamos involucionando. La experiencia de los mayores era otrora valorada. Ahora ya no. Es difícil adaptarse a ciertos cambios, cada vez más acelerados y la edad puede terminar siendo un lastre. Muchas empresas despiden a sus trabajadores con más de cincuenta y tantos años y los sustituyen por jóvenes. Esas gentes quedan ya de por vida fuera del mercado laboral o condenadas a una humillante precariedad. Muchas veces me veo hablando como los viejos de mi juventud sobre una supuesta crisis de valores, pero hay cosas tan evidentes que solo un ciego puede negarlas.

En los años 80 fui con mis padres, ya ancianos a París. Viajábamos en los transportes públicos. Mi padre había sufrido un accidente de circulación y había quedado inválido de por vida. Solo le cedían el asiento los negros y los árabes. Los franceses le ignoraban. Los inmigrantes procedentes de países del Tercer Mundo aún conservaban valores como el respeto a los mayores y a las personas impedidas, propio de culturas ancestrales, que en la supercivilizada sociedad europea se han ido abandonado.

Cuando algunos, desde posiciones supuestamente progresistas, defienden la eutanasia, me pongo a temblar. El "derecho a una muerte digna" puede encubrir en la práctica el exterminio de los ancianos con enfermedades crónicas y el de los minusválidos. Muchos ancianos holandeses, cuando enferman, van a hospitales de países vecinos donde no se reconoce la eutanasia por temor a no salir vivos de los holandeses. En España está el caso del tristemente famoso Doctor Montes y sus cómplices apodados "Sendero Luminoso" que sedaron a 150 enfermos crónicos hasta la muerte, la mayoría de ellos personas procedentes de residencias de mayores. En lugar de dar con sus huesos en la cárcel, Montes fue defendido a muerte por los socialistas zapaterianos que lo consideraban una víctima de la derecha y de un supuesto plan privatizador de la Sanidad Pública. Su control sobre gran parte de la Judicatura evitó que fuera juzgado.

amarcelo999 dijo...

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Que el mundo está cada vez más dominado por las multinacionales, que el Estado está perdiendo cada vez más poder y las riquezas están en menos manos, está claro. Las previsiones de Marx se están empezando a cumplir con siglo y medio de retraso. En los países pobres que no han conocido otra cosa que la pobreza, quizá no se note tanto. Sí es más evidente en los países industrializados donde los derechos sociales tan trabajosamente conseguidos se están erosionado a un ritmo acelerado. La nueva generación vivirá mucho peor que la de sus padres.

Respecto al EZLN y a otros movimientos, he de notar una cosa. Muchas veces, detrás de movimientos de corte indigenista se encuentran muchos blancos con mala conciencia. Es el caso del Comandante Marcos en México y el de Abimael Guzmán en Perú. Y aunque no lo fueran ¿no se corromperían al llegar al poder? Planteado el conflicto social de México como un neocolonialismo de los criollos hacia los mestizos y ya escasos indígenas ¿una vez alterado el orden social actual, los nuevos dirigentes no se corromperían y seguiría la misma situación de desigualdad con distintas caras? ¿Es mejor Evo Morales que todos los gobernantes criollos que ha sufrido Bolivia? En la conducta humana no creo que haya mucha diferencia, aparte de ligeras diferencias físicas entre en el comportamiento y psicología de personas de una u otra raza dentro de un país en el que se comparte la misma cultura. Creo que el planteamiento solo desde un punto de vista racial es equivocado. A mi ya la edad me ha hecho escéptico y creo muy poco en los hombres. No creía para nada en Chávez. Aún así sus discursos me encantaban porque decía verdades como puños y todo aquello que a muchos nos gusta oír y muy pocos se atreven a decir. Sin embargo, ¿Ha mejorado Venezuela con su régimen? Lo dudo. ¿La solución de los problemas de América Latina se encuentra en su pasado milenario? Me temo que no. Ese pasado ya no existe. La composición étnica ya es la misma y con el transcurso del tiempo las diferencias entre unas naciones y otras se van a ir difuminando. ¿Donde está pues la solución? Esa es la pregunta del millón. No lo se.

ZAZEN dijo...

Es notable el cambio de conciencias, el despertar de muchas personas... habrá que tener paciencia, los cambios son lentos aunque parezcan rápidos y esperemos que el 2012 de un grán impulso a este nuevo y maravilloso Sexto Sol.
Saludos
Joaquin

Anónimo dijo...

Maestro Marin, cada que te leo me pareces un visionario.

No te rebajes contestando a un anónimo y menos a un español opinado equivocadamente de México.

Adelante, desde Zacatecas te seguimos.

Antonio Luján.

Anónimo dijo...

Muy buen comentario, yo siento que "algo grande" esta por venir.
Anónimo Anonadado.

Anónimo dijo...

El EZLN tiene como símbolo una estrella roja, y ese símbolo es masón, por lo que me da a pensar que detrás de ese movimiento no hay una buena intención. Creo que ese movimiento revolucionario solo utiliza a los indígenas a favor de sus intereses.

Yo no soy de los que juzgan sin saber antes, pero ya no nos podemos fiar de nadie sabiendo como se ha venido manejando el mundo con esas sociedades secretas.