domingo, 4 de junio de 2017

EL CALPULLI COMO FORMA DE ORGANIZACIÓN PARA ACTIVAR LA DEMOCRACIA PARTICIPATIVA

Ante la inoperancia y corrupción del sistema de partidos políticos y la democracia representativa, los mexicanos tenemos una herencia cultural que tiene miles de años de demostrarnos su eficacia. 
La “democracia participativa” más antigua de la humanidad y vigente hasta nuestros días, es una herencia más, de la Toltecáyotl. Le nombran “Sistema de Cargos o Sistema de Usos y Costumbres”, y es parte de lo que se conoce como “La Pirámide de Desarrollo Humano tolteca”. 
En Oaxaca, de los 570 municipios, 418 siguen la milenaria tradición, por eso Oaxaca es la espiritual de México. Aquí no entran los partidos políticos, que parten y dividen a las comunidades.
En efecto, después de los sistemas de: alimentación, salud y educación, sigue el sistema de organización. 
Pues bien, la base del sistema de organización es la familia (amplia) organizada en un calpulli. 
El calpulli tiene un sentido más grande, y se puede entender mejor desde el concepto náhuatl de “cencalli” (los que viven enteramente juntos en una casa). 
El calpulli es “un fractal” humano, que se divide en múltiples fractales hacia el interior de la comunidad (comités, mayordomía, cofradías, etc.); -pero al mismo tiempo-, se puede sumar, como un fractal al macrocosmos de una región, un hueycalpulli, una federación o una confederación, sin perder su identidad, autonomía, autarquía y su autosuficiencia. 
Es un asombroso “organismo” con conciencia y voluntad propia, y con la posibilidad de sumarse a un macro organismo, para diferentes objetivos. 
Conocer y valorar “lo propio-nuestro” de manera descolonizada, nos abre escenarios indescriptibles para construir nuestro propio futuro. 
Los “barrios y sus fiestas patronales de hoy”, representan, el camuflaje de sobrevivencia de la Toltecáyotl a la colonización en nuestros días.
El Dr. Ignacio Romerovargas, en 1959, escribe sobre el calpulli: “
Si después de más de 400 años de haber sufrido las consecuencias brutales de la invasión española no hemos podido recuperar nuestra verdadera independencia política, económica, social y sobre todo cultural, es porque, en vez de estudiar lo nuestro y volver a lo nuestro considerando la realidad nacional, nos hemos dedicado a querer adoptar el pensamiento extranjero creado con otros propósitos y para otros fines en un esfuerzo vano de asimilación mal digerida que sólo nos puede llevar al mundo visible de la caricatura.
[…]Por ello necesitamos reestructurar nuestra organización política tomando como fundamento los principios que nos legaron nuestros padres, los primeros habitantes de Anáhuac, conformando los a las necesidades que requiere el actual desarrollo de nuestro pueblo, pero siempre con su anuencia o sea tomando en cuenta su propio sentir, idiosincrasia, para exaltar y sublimar nuestros propios valores y luchar dentro de este programa con denuedo hasta lograr ocupar el puesto delantero que nos corresponde en el campo de la cultura y en el consorcio de las naciones.
[…] El calpulli es la institución que ofrece mayores garantías de vida para los pueblos del Anáhuac; su forma de gobierno dirigida por un consejo de prudentes con dos autoridades al frente, presenta el mejor modo de acabar con los cacicazgos oriundos de España, con sus métodos de cohecho y de abuso de autoridad; a su vez el régimen de bienes del calpulli libera al país de la lacra social del enriquecimiento desmedido de los acaparadores y cambiadores del pueblo a que se ha hecho alusión con anterioridad.
[…] Volver a los lineamientos del calpulli es volver a la democracia, salvar al pueblo de una decadencia fatal y de hacer nuestra cultura con el resurgimiento de Anáhuac ante el Universo.”
La clase política de todos los colores, por su voracidad y cinismo, ha desfondado a la democracia representativa. 
Los avances en la tecnología de la comunicación, hacen caduco el sistema representativo del siglo XIX. 
Una sociedad civil más participativa y cada día más preocupada del desastre nacional busca nuevas alternativas. 
Bien se podrían inspirar en los ancestrales usos y costumbres de la democracia participativa tolteca, para encontrar nuevas formas de organización, no solo política, sino más amplia en todos los hábitos de la vida nacional. 
Lo difícil no es hacerlo…sino imaginarlo. 


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domingo, 28 de mayo de 2017

CUÁL FUE EL MÁXIMO LOGRO DEL ANÁHUAC

Los pueblos hermanados de una de las seis civilizaciones más antiguas y con un origen autónomo, compartieron por miles de años, una misma “matriz filosófico-cultural-religiosa”. 
Un pluriverso de pueblos y culturas, unido por la Toltecáyotl, que produjo una riquísima diversidad, en base a la unidad en la concepción del mundo y la vida. 
Durante muchos siglos no existió: la propiedad privada y el dinero. 
La educación fue pública y obligatoria. 
No existió un cultura belicosa y guerrera. 
Se vivió en comunalidad y a través de una democracia participativa, en donde la Asamblea desidia, y la autoridad mandaba obedeciendo a la Asamblea. 

El conocimiento era de carácter biófilo y pacífico. 
Y finalmente, el propósito compartido por la comunidad era eminentemente de carácter espiritual. 
Este es “el México antiguo” que la historia oficial no quiere que se conozca.
En más de diez mil años de desarrollo humano, compartiendo una extensión de tierra tan grande como fue el Cem Anáhuac, que comprendía de Nicaragua hasta el Canadá. 
En donde existiendo tanta pluralidad étnica, lingüística y cultural, -en general-, se mantuvo una misma estructura filosófica-religiosa en todas las culturas, en los tres periodos conocidos como: Preclásico, Clásico y Postclásico.
“Para los nahuas y los mayas, el mundo fue creado por los dioses para habitación del hombre, y el hombre fue creado por una necesidad de los dioses no sólo de ser reconocidos y venerados, sino de ser sustentados, o sea, de tener un fundamento para su existencia. Mercedes de la Garza 1978.”
Su conocimiento venía, fundamentalmente, de dos fuentes: “La observación sistemática, medida y razonada de la mecánica celeste”; 
y “la observación minuciosa, sistematizada y trasmitida de generación en generación de la Naturaleza” a lo largo de varias decenas de siglos. 
De la primera desprende sus profundos conocimientos de la astronomía, las matemáticas y la astrología. 
De la segunda, las ciencias naturales y las ciencias de la salud, la alimentación, entre otras. 
Se puede afirmar que, la civilización del Anáhuac, era una civilización de dimensión galáctica. 
Sabían desde mucho tiempo atrás, miles de años, que la Tierra estaba en un Sistema Solar, y que éste, estaba dentro de una galaxia, con tal precisión, que hasta la fecha asombran sus calendarios: lunar, solar, venusino, de las Pléyades y la llamada Cuenta Larga, en la cual, la Tierra le da una vuelta completa al centro de la galaxia. 
Por este nivel de conocimiento, llegaron a entender que el universo estaba compuesto por energía, que ésta, se organizaba a través de toroides, y éstos, se multiplicaban infinitamente en el macro y micro cosmos a través de fractales. 
Esta es la razón por la cual, “su religión”, estaba sustentada en estos conocimientos y comprendieron que existía una “energía o frecuencia superior”. 
Los Viejos Abuelos descubrieron que: la vida es energía, que la energía es vibración, y que, la vibración es frecuencia. 
Descubrieron, además, que la frecuencia es la velocidad periódica de la onda. Entendieron el Universo.
Los Viejos Abuelos toltecas, trabajaron, estudiaron e investigaron durante decenas de siglos a la “energía” en los Tollan (zonas arqueológicas). 
Esta es la razón por la cual, en el periodo Preclásico (5800 años) lograron crear la Pirámide de Desarrollo Humano tolteca con sus cuatro primeros sistemas: alimentación, salud, educación y organización. 
Con esta base, pudieron emprender su máximo logro, los tres siguientes niveles de su sabiduría: La maestría de la conciencia del Ser Histórico, 
La Maestría de la conciencia de la sacralidad de la existencia y, el más elevado, el logro más excelso, 
la maestría de la conciencia del Ser Energético.
Los toltecas, no solo descubrieron que todo es energía, sino que el ser humano al ser energía en su esencia, puede llegar a “manipularla” de igual forma que manipula su ser físico. 
No se trataba de inventar poderosas armas, conquistar a pueblos y tierras lejanas. 
Se trató de llegar a la esencia del Ser Humano y conquistar todas sus posibilidades energéticas.
Descubrirnos, es descolonizarnos, dignificar lo que fuimos para saber lo que deberemos ser. 



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