jueves, 1 de octubre de 2009

PSICOLOGÍA DEL MEXICANO


Es un tema muy trillado con demasiados “sitios comunes”. En general esto de la “psicología del mexicano” es más una “bacinica mental”, que un estudio serio y descolonizado para tratar de entrever -el rostro y el corazón verdadero- del pueblo de este país, que indebidamente le han llamado “México” (*).

Desde que Samuel Ramos escribió “El Perfil del hombre y la cultura en México” en 1934, y posteriormente en 1950 Octavio Paz escribió “El Laberinto de la Soledad”, se ha tratado de explorar los, al parecer, “insondables” adentros del “Ser del mexicano”. En general, lo escrito refleja una pequeña península del enorme continente que implica “el Ser mexicano”.

El problema surge desde el origen. No se ha definido que en verdad es “lo mexicano”. En efecto, qué debemos de entender por “el mexicano y lo mexicano”. Porque, este país surge de una de las primeras civilizaciones con origen autónomo del mundo, que durante siete milenios y medios creció, evolucionó y formó un sólido proyecto cultural. Sin embargo, con la conquista y colonia, fue negada brutalmente esta civilización y sus valores, para imponer una cultural colonial, que no española. O dicho de otra forma, los españoles crearon una “cultura colonial española”, que implantaron a sangre y fuego en los territorios invadidos durante tres siglos, sobre la negación “del otro”.

Después de una lucha fratricida entre criollos contra gachupines, los primeros lograron quitarles el poder a los segundos y los expulsaron, creando en el territorio de la colonia un país, como los que se estaban formando en Europa a principios del siglo XIX, pero sin modificar sustancialmente la estructura colonial. Solamente se cambió quien encumbra la pirámide del Sistema de Castas.

En estos doscientos años los criollos en el poder, han desarrollado un modelo neo-colonial, con una delgada epidermis modernizante y seudo democrática, pero que sigue teniendo sólidos cimientos y estructuras coloniales de carácter mental y cultural, que le impiden entrar a la modernidad en calidad de igualdad con las naciones que ayer fueron colonizadoras y hoy se autodefinen como desarrolladas.

En el “México de los criollos” durante dos siglos los que han tenido y tienen el control de las decisiones políticas, económicas y culturales son, por lo general, los descendientes culturales de la conquista y la colonia. Los invadidos siguen en el fondo de la escala social, económica, política y cultural. Ellos no han tenido la oportunidad de expresar y desarrollar los valores de su antigua herencia cultural y menos aún, la posibilidad de crecer y desarrollarse económica y políticamente. Se les mantiene totalmente excluidos, por pobres, por no poseer la “cultura dominante”, por su fenotipo y por rechazar de muchas formas el proyecto de los criollos a través de una vigorosa cultura de resistencia.

Este es el punto. ¿Cuál es la psicología del mexicano?, en un país eminentemente colonial, con un feroz sistema de castas disfrazado y una desmesurada hipocresía social, que no puede ocultar la histórica injusticia social, la exclusión sistemática y el desprecio por la civilización invadida.

A qué tipo de “mexicano se refieren los estudios y ensayos”. A los mexicanos, directamente descendientes –culturalmente- de la civilización del Anáhuac, hablen o no una lengua originaria. Gente que vive en lugares apartados y que trata de evitar “la modernidad y el progreso”, o que viven en “municipios de extrema pobreza”.

Se refieren a los “mexicanos” que Guillermo Bonfil Batalla llamó “indios desindianizados”. Aquellos que rechazan los elementos culturales indígenas que los identifican con los pueblos originarios y que huyen de la pobreza campesina para engrosar los municipios más importantes de su región o los que emigran a los cinturones de miseria de las medianas y grandes ciudades del país.

O será a los indígenas y campesinos que desde la revolución dejaron el campo y que a lo largo de dos o tres generaciones se han vuelto urbanos. Gente que ha podido estudiar y que gracias “al milagro mexicano”, lograron escalar en la pirámide social; y que en el encuentro multi-cultural y multi-racial de las ciudades del país se mezclaron para formar la llamada “clase media”, en la que gracias a la educación superior y a las oportunidades de trabajo, se pudieron mezclar gente de las partes más distantes del país y aún, del extranjero, especialmente de Europa y Medio Oriente, que con sus interminables guerras, desplazaron muchos de sus ciudadanos por el mundo.

O se refieren a los “nuevos mexicanos” que a partir de la década de los años setentas dejaron el empobrecido campo y crearon de la noche a la mañana, ya no “cinturones de miseria”, sino verdaderas “ciudades miseria”, como Netzahualcóyotl en el Edo. de México. Gente educada y adoctrinada por la televisión comercial que perdió totalmente los valores de su cultura campesina y jamás adoptó una cultura urbana.

O serán aquellos “mexicanos” que siempre han tenido el poder económico y político de este país. Extranjeros e hijos de extranjeros que de generación en generación han podido, con mayor o menor capacidad, mantener su estatus de “extranjero”, en un país colonial, en el que el malinchismo y el desprecio a la cultura y fenotipo local han sido permanentemente reforzados y alimentados. Esos “mexicanos” que tienen sus exclusivas zonas residenciales, sus escuelas privadas, sus zonas comerciales, que hablan “en su lengua madre” aunque tengan generaciones de vivir en México. Esos que llaman “nacos” a los que no son como ellos y que no tienen la más mínima compasión y solidaridad social con “los pobres”, pero que cuando viajan a lejanos países a las Olimpiadas o el Mundial de Futbol se disfrazan con grandes sombreros, sarapes multicolores y cantan el "cielito lindo".

A qué tipo de “mexicano” se refirió Octavio Paz o Samuel Ramos. Porque en 1987 Guillermo Bonfil nos reveló la existencia de “dos Méxicos”. Un “México profundo”, que hunde sus raíces culturales en la civilización del Anáhuac, y un “México imaginario”, que nace en la invasión, se desarrolla en la colonia y se nos presenta en el periodo neo-colonial, como una sociedad colonial disfrazada como modernizadora y democrática.

Dice Guillermo Bonfil, que ese “México” no es imaginario porque no exista, sino porque nunca ha tomado en cuenta “al México profundo” en sus sucesivos proyectos fracasados. Es imaginario, porque la gran mayoría de personas que viven en este país, tienen más cercano en “su ser y hacer”, la matriz civilizatoria indígena, aunque consiente e inconscientemente la rechacen.

Volviendo al punto. ¿Cuál es entonces la psicología del mexicano? O más bien, de qué tipo de “mexicano” queremos hablar.

En general, el vencedor escribe la historia. Pero además: tiene el poder económico, político, cultural y social. Impone sus verdades y sus valores, y por supuesto, su Ley. El vencedor tiene “LA VERDAD” en sus manos, además de los medios masivos de difusión y el sistema educativo.

Y dentro de “estos Méxicos” existen muchos otros Méxicos. Porque podemos hablar de un “México español”, un “México” libanés, un “México” judío, Un “México” inglés, un “México” francés y por supuesto, de un “México” norteamericano. Son estos “Méxicos” los dueños del poder económico y político. Ellos, los que se manejan con una IDEOLOGÍA CRIOLLA, son los que han dirigido “su país” desde 1821 al fracaso. Siempre pelando entre ellos y buscando alianzas con el extranjero, soñando que los capitales foráneos los hagan ricos, entregando la mano de obra de los “naturales y sus recursos naturales a cambio de su perversa y corrupta “sociedad anónima”.

Desde otra perspectiva, son los “mexicanos” que integran ideológicamente el “México imaginario”, los que toman las decisiones en el campo económico y político, ellos son los forjadores del mito del “mexicano incapaz, acomplejado, impotente y frustrado”, porque a lo largo de estos dos siglos, ellos han sido los: inseguros, corruptos, mediocres, traidores, explotadores, “poquiteros”, cobardes. Estos “mexicanos” son los que han llevado a “su país” a la quiebra, a pesar de contar con un pueblo milenariamente solidario-trabajador y contar con una inmensa riqueza natural. Un ejemplo muy claro es que en este año 2009, la economía mexicana ocupara el último lugar en desempeño a nivel de Latinoamérica, por debajo de Haití y Trinidad y Tobago.

Los Iturbide, los Santa Anna, los Miramón y los Mejía, los Limantour Marquet, los Salinas De Gortari, los Fox Quezada o los Carlos Slim, los Calderón, por citar a unos cuantos “mexicanos”, que a lo largo de estos doscientos años, son los que han dirigido a este país llamado “México”.

Cuál es entonces la psicología del mexicano, la de Agustín de Iturbide o la de Vicente Guerrero, la de José Yves Limantour Marquet o la de Emiliano Zapata Salazar, la de Carlos Slim Helú o la de Ramiro Guillén (**).

Existe en México un poderoso Sistema de Castas disfrazado hipócritamente. En el que aproximadamente un 10 % de la población posee cerca del 40% de la riqueza nacional y que en general, esta integrado por gente descendientes de extranjeros. Un puñado de familias controla económica y políticamente el país, igual que en la época colonial.

Del otro lado, otro 10% integrado por lo que el INEGI reconoce como “indígenas”, porque aceptan voluntariamente en el censo, hablar una lengua indígena. Aunque sabemos que muchos “indígenas” hablantes de sus lenguas maternas no reconocen públicamente, que son hablantes de una lengua original por temor a la discriminación. Este 10% posee el 1% de la riqueza nacional.

En medio queda una masa informe de “mestizos”. No solo entre indígenas y europeos, porque aquí también están presentes los africanos y los asiáticos de manera contundente. Estos mestizos, por lo general, presumen a sus antepasados extranjeros y muy pocos a su raíz indígena. Su memoria histórica es muy corta o de plano no existe. Son hijos de la “modernidad”, de la moda, de la televisión, la radio, la comida rápida, los productos chatarra y piratas, incanzables “soñadores del sueño americano”.

¿Cuál es entonces la psicología del mexicano? La de los intelectuales y académicos euro céntricos, la de los hombres de negocios pro estadounidenses, la de los indígenas mayas del EZLN, la que conforma el voto duro del PRI y el PRD en la zonas urbanas, la de los campesinos de la CNC, la de los maestros del SENTE, la de las legiones armadas y trabajadores al servicio de los narcos. A qué tipo de “mexicano” se refiere esta psicología.

Y qué decir de los México-norteamericanos, de los niños y jóvenes que están naciendo, creciendo y estudiando en Estados Unidos. Cada día son más y están más educados en escuelas y universidades del primer mundo. Una nueva clase de “mexicanos” que tienen la nacionalidad estadounidense pero el corazón firme y fuertemente enranciado en el Anáhuac, y que en algunos casos hablan hasta tres idiomas. Porque hoy, más que nunca, debemos de tener muy presente que esos diez millones de mexicanos que están en el “Norte”, están manteniendo no solo a casi la mitad de los mexicanos pobres, sino que son la fuente de divisas más segura que sostienen la “economía nacional”.

Cuál es entonces el verdadero rostro y el verdadero corazón de las mayorías en este país. Del ciudadano común, del que gana entre dos y cinco salarios mínimos, del que viaje en autobús y en el metro. Del que integra ese 80% de “mexicanos” que no son “indígenas y miserables, ni tampoco de ese 10% de privilegiados que descienden de extranjeros. De los “famosos mestizos”.

Efectivamente somos -como todo el mundo-, una mezcla de mezclas, cultural y racialmente pero, tenemos una milenaria raíz. Eso es indiscutible. La mayoría somos hijos –cercanos o lejanos- de una de las seis civilizaciones más antiguas y con origen autónomo de la humanidad. No somos un pueblo nacido apenas hace dos siglos (***) o dos milenios, tenemos ocho milenios de experiencia y sabiduría acumulada y sistematizada en el desarrollo humano que nos da una personalidad que nos distingue en el mundo. Somos un pueblo con una importante y valiosa cultura que le ha dado muchos regalos al mundo. Nuestro mestizaje hunde sus raíces más profundas en esta tierra que nos dio la vida, el sentir, el sabor, el olor, el color, el contacto con “el otro”, la comunidad y la naturaleza.

Esta raíz milenaria no se refiere a un fenotipo. Es en cambio “un sentir”. Una forma de interpretar el mundo y la vida. Una forma de percibir y dar significado a todo, comenzando por la gracia de estar vivo y consiente para intuir lo “inconmensurable”.

Es un sentimiento profundo y telúrico, que no tiene palabras, ni idioma, bandera o ideología. Es “un darse cuenta” encapsulado en un instante hundido en la eternidad.

(*) México viene de mexica y en este país existen 62 pueblos anahuacas originarios y mestizos.
(**) Líder campesino anahuaca nahua de Veracruz que se quitó la vida como protesta por que el gobernador Fidel Herrera le canceló 107 veces una reunión de trabajo para solventar los problemas de tenencia de tierra de su comunidad.


Le invitamos a que vea los videos sobre la civilización del Anáhuac.
1.- LA CIVILIZACIÓN DEL ANÁHUAC
2.- PERIODO PRECLÁSICO LOS OLMECAS
3.- PERIODO CLÁSICO LOS TOLTECAS
4.- PERIODO POSTCLÁSICO LOS MEXICAS
5.- PIRÁMIDE DE DESARROLLO HUMANO DEL ANÁHUAC
6.- LA TOLTECÁYOTL
7.- TLOQUE NAHUAQUE LO DIVINO Y LO SAGRADO
8.- EL MITO DE LOS GUERREROS AZTECAS
9.- LOS TOLTECAS
10.- PERIODO CLÁSICO O DEL ESPLENDOR
11.- LA AGRICULTURA EN EL ANÁHUAC
12.- LOS TRES CÍRCULOS DE CONOCIMIENTO
13.- LOS GUERREROS DE LA MUERTE FLORECIDA
14.- LAS ZONAS CULTURALES DEL ANÁHUAC
15.- QUETZALCÓATL
16.- EL COLAPSO DEL PERIDO CLÁSICO
17.- LAS CIVILIZACIONES MÁS ANTIGUAS DEL MUNDO
18.- LOS SEIS ELEMENTOS CULTURALES QUE DISTIGUEN A LA CIVILIZACIÓN DEL ANÁHUAC
19 La Batalla Florida


(*) Desde el siglo XVIII los historiadores como Francisco Javier Clavijero, en su “Historia Antigua de México” apunta que el nombre correcto de esta milenaria tierra era El Anáhuac. Y en 1813, José María Morelos convoca en Chilpancingo al Primer Congreso del Anáhuac, para debatir que rumbo tomaría la revolución en lo que en ese momento era El Virreinato de la Nueva España.
(**)“Si quieren que dé mi vida para que nos hagan caso se las doy”, sentenció ayer el dirigente campesino Ramiro Guillén antes de prenderse en fuego frente al palacio de gobierno en Xalapa, México. Hoy, en horas de la mañana murió debido a quemaduras en el 90% de su cuerpo. Primero de octubre 2008 El Universal.
(***) Todos los países sustentan su orgullo en su lejano pasado, no importa que sea reciente como Inglaterra o Francia, o antiguo como China o India. Lo extraño es que la ideología criolla en México, niega la validez y la existencia del legado antiguo del Anáhuac, que sigue vivo, presente y vigente en toda la sociedad “mexicana”. Para la ideología criolla –“lo prehispánico”- se acabó en 1521 y el México moderno nada tiene que ver con ese pasado.

12 comentarios:

oscarlguzman dijo...

Sr. Guillermo MARÍN,
Gracias por compartir este valiosos artículo, que no sólo contiene verdades innegables, sino que claramente y con veracidad histórica revela lo que todos inconscientemente y subconscientemente conocen, pero que no lo quieren discutir y menos admitir...
Mis felicidades a mi colega, el Profesor GUILLERMO MARÍN; ojalá que este artículo se diseminara por todos los medios para que alumbrara las mentes de los que no tienen el privilegio de conocer la realidad de MÉXICO y los MEXICANOS.
OSCAR L GUZMAN
yancuic MEXICATL, tlahtocuicani

Anónimo dijo...

estoy de acuerdo con oscar y aunque no conozco a marin me parece que es un enfoque muy interesante ...bien, muy bien

Anónimo dijo...

este marin es un renegado sin-vergüenza, porque ni siquiera es indio. Nosotros los extranjeros hemos hecho este país de pacotilla, porque ustedes los nacos y los indios, además de apestosos y flojos, no han hecho nada, todo quieren que se los de el gobierno. Mejor pónganse a trabajar hijos de lopezobrador

oscarlguzman dijo...

Al anonimo que contestó y dio su ignorante comentario; me bajaré a su nivel para respondérle: Aunque obvio es que ni huevos tiene para dar su nombre, en sin duda un extranjero, o un malinchista europeizado, que se baja los calzones ante cualquier extranjero de los que han disfrutado de la riqueza de México sin regresar nada a la patria y sin merecerlo.

A proposito: Pacotilla será su chingada madre, no los dueños de la tierra que gente como él han robado, explotado y violado.
¿Cómo se atreve este hijo de su perra madre hablar de los mexicanos?
Ya que no los ayuda, que se vaya a chiflar a su pinche tierra, donde posiblemente se están muriendo de hambre.
Atentamente:
OSCAR L GUZMÁN
yancuic MEXICATL, tlahtocuicani.
Yo si tengo huevos para dar mi nombre, pendejo.

Anónimo dijo...

No cabe duda que el naco indio pata rajada del tal Oscar Guzmán debe ser un “autóctono” de verdad. No sabe expresar sus ideas y menos defenderlas, por lo cual se va a las groserías.
Eso demuestra lo que afirmo: los indios no pueden hacer nada bien en este país de pacotilla. Lo poco que hemos podido hacer la gente de razón, los que hemos venido a civilizar y cristianizar a estos nacos, ayer caníbales y hoy majaderos, somos los descendientes de europeos.
Escucha bien Oscar, ustedes lo único que saben hacer es pedir limosna, flojear y robar…además de decir majaderías.
Por cierto Oscar, tal vez no te has dado cuenta, pero quizás no seas “muy hombre”, para mi, que eres una gallinita…por eso de que “tú si tienes huevos”….jajajajajaja
En verdad prietitos que dan lastima.

Y no doy mi nombre, porque yo si soy “alguien” y me rebajaría dando mis datos en este patético blog…

oscarlguzman dijo...

El anónimo está equivocado en lo que afirma. Aclaro: Me tuve que rebajar a su nivel para llamar su atención y obviamente lo logré.

Para empezar, yo no soy lo que él cataloga naco. El término no existe. Los lingüistas académicos creen que dicha voz alude a los totonacos. ¿Quién sabe? Sólo los malinchistas lo usan para menospreciar a los erróneamente llamados indios. Lo siento, yo no soy totonaco; aunque si lo fuera no me avergonzaría serlo.
Mis padres eran españoles, de la familia Guzmánrubio, Escudero Alarcón, originarios de Alcalá de Henares, España. Pero soy mexicano de nacionalidad, e hijo adoptivo de San Juan Cacahuatepec, Oaxaca.
Le concedo que mi respuesta fue de más grosera; pues no había otra forma de responder a su comentario original que decía: << ...este país de pacotilla…; …ustedes los nacos y los indios, además de apestosos… etc. >>
Si no considera esa una agresión a un simple artículo escrito con decencia y academia, por mi colega Marin, entonces no hablamos el mismo idioma de Cervantes. Entonces, sostengo lo que escribo: QUE CHINGE A SU MADRE.
Por cierto que es un error creer que los académicos no sabemos ni decir groserías, ni contestar a alusiones insolentes como las de el necio anónimo.
Para su información, soy académico universitario, egresado de la National Hispanic University, el College of San Mateo, Mission College of Santa Clara, California y egresado de la Universidad de Oaxaca. Tengo, además, diplomados en estudios de antropología e idiomas de la Universidad de Stanford, EE. UU., los cuales desarrollo en 6 idiomas, entre ellos Náhuatl, y Zapoteca; aunque mi especialidad es inglés, italiano, español y francés.

El hecho de que el anónimo se considere entre LOS DE RAZÓN me demuestra sólo su diminuta mentalidad cultural.
Yo que he vivido en Francia, España, Portugal, Estados Unidos y México, y al ser escritor de 4 libros; uno de ellos publicado en España, uno en México y dos en los EE. UU. creo me hacen un poco más “de razón” que el; y como decimos en España: “me cago en ignorantes curros como él…”
Pero dejaré que los que escudriñen la conversación es este blog, solos hagan sus propias conclusiones sobre quien es el desfachatado en este caso...
Lo único que si le afirmo, es que todos lo que hablan sin dar la cara creen que tienen pantalones, por eso se atreven a hablar como él lo hace.
Yo estoy seguro que si estuviera en persona, jamás se atrevería a abrir el hocico frente a un hombre.

Atentamente:
OSCAR L GUZMAN
yancuic MEXICATL, tlahtocuicani.

Anónimo dijo...

Mi estimada botana
Oscar Guzmán:

Esta es la última vez que te escribo. No mereces más.
(ustedes los indios pata rajada son cerrados y groseros)
Suponiendo que dices la verdad, aunque no lo creo, y que
de verdad tienes los estudias que dices…

Dos cosas te digo:

La primera es que si en verdad estudiaste… ¡lo demuestres¡
usando la inteligencia y no la violencia verbal para dar a
conocer tus guarros puntos de vista.

La segunda es que tal vez seas una gallinita con muchos
“huevos” como dices tener, pero con muy poca inteligencia
y educación. De modo que más respeto a tus superiores…
racial y culturalmente.

Por fe de Dios, que he dicho.

El Vengador Anónimo

oscarlguzman dijo...

Para empezar a gente como a ti, no hay otra forma de hablarle, porque están tan aturdidos con su ridículo discurso, que se rehúsan a escuchar la voz de la razón.
En lo que va a mi educación, no tengo que comprobarte a ti nada… Como dice la Biblia, que no creo que jamás hayas leído: No se les debe dar joyas a los puercos. (Es una abominación).
Ota cosa, te faltan neuronas para darte cuenta que la violencia tú la iniciaste con tu insinuante bravata; que es sólo una ráfaga de humo; sin fundamentos.
Ahora, no insultes a DIOS metiéndolo en esto. Por tu ridículo discurso, es evidente que no lo conoces.
Además, insisto que eres un indocto, limitado en conocimientos históricos que sólo ha leído lo elemental. Si esperas respeto, no te expreses como ignorante de la historia universal. Instrúyete para que no demuestres tus limitados conocimientos obviamente jamás has estado expuesto a una educación superior a la primaria. Tus expresiones lo muestran claramente. Lee la historia de fuentes neutras y a nivel universitario y erudito universales. No recurras a pericos como tú que sólo saben lo que oyen.
Yo te insulto a ti, y te seguiré insultando; porque te lo mereces. No podría insultar a todos los europeos, no todos son iguales. Hay muchos a quienes respeto. Escritores, historiadores, y literatos de abolengo y reconocimiento histórico universal.
Además, mis padres son españoles; Gente de bien; no arrogantes, despreciativos, iletrados y petulantes imbéciles como tú.
Tú, ingrato sin meritos, no mereces ni respeto, ni atención. Pierdo el tiempo contigo, porque ni enseño, ni aprendo. Además, nadie se atreve a decirles la verdad a cárcamos como tú.
Otra cosa, es muy fácil determinar que NI SIGUIERA ERES MEXICANO, el uso de vocablos como “pacotilla” y “guarros,” te denuncian.
Por tal, yo también aquí puedo parar.
Si tan sólo estuvieras capacitado y dispuesto, podría tener un debate educado e darividente contigo; pero para muestras un botón. Es obvio que tu cráneo bovino está muy, pero muy limitado y no creo que seas lo avispado ni lo sagaz para rebatirme un tema sin recurrir a repeticiones y alusiones ideológicas, anacronismos absurdos y sandeces malandrinas que indoctos como tú suelen hacer… Más no te culpo, en realidad, es lo único que sabes.
Yo estoy muy orgulloso de ser, aunque sea en parte; INDIO PATARAJADA, aunque, desde que era pequeñuelo, no ando descalzo, y aunque no sea en totalidad: MEXICAH, Ixachitlacatl, (para usar el término correcto, que estoy seguro que ignoras)
Te aseguro que lo poco que tengo, con orgullo lo declaro, porque sé que pata puso este huevo...
Además, en caso que te hayas descuidado por tu miopía, eso de "superiores," culturalmente y racialmente… POR FAVOR, ya está muy pasado de moda, estás viviendo en el siglo pasado, PENDEJO, TAIMADO.

MUY ATENTAMENTE:

OSCAR L GUZMÁN ESCUDERO ALACÓN
yancuic MEXICATL, tlahtocuicani

Rocio Sanchez dijo...

maestro Guilermo excelente articulo y por si se dudaba de lo que en este se afirma, aparece ese anonimo que refleja el pensamiento criollo de desprecio y discriminacion hacia esta bella raza, que gracias al trabajo de gente como usted retomara el camino que geneticamente ya tiene andado. Fue un placer leer a Oscar Guzman.
Rocio Sanchez

Anónimo dijo...

Hola Señor Oscar Luis Guzmán yo me llamo Juan y soy de Cacahuatepec, me gustaria poder contactarlo y platicar un poco con usted, yo estoy escribiendo un libro son nuestro pueblo, he leido algunos articulos de usted y quisiera platicar mas afondo, en semana santa ire a Cacahuatepec, espero poder contactarlo he investigado mucho y pieno incluirlo a usted como persona notable de la poblacion le dejo mi correo electronico Juanjesus200@hotmail.com espero recibir respuesta de usted, gracias""

Anónimo dijo...

Por principio comento que este artículo me parece muy interesante Y aún que veo leo que hay opiniones bastamte eclecticas en mi pensar cada quien es libre de expresarse y cada uno sabe su responsabilidad.

Por otra parte comparto que debido a mi interés por la psicología y mi actual deseo de estudiar ahora este licenciatura me ha estado llevando a buscar artículos con relación a estos temas y también busco me puedan dar su opinión sobre esta inquietud...Como mencioné deseo estudiar la licenciatura en psicología y he indagado y por lo que me han dicho la uic es buena y esto es lo que pude leer acerca de ellos www.uic.edu.mx/psicologia.htm Ahora bien, si alguien sabe o tiene referencias de esta institución agradecería mucho su amable comentario.

Con una buena administración de mis actividades pienso en una proyección amplia, después de mi licenciatura un doctorado y maestría, pero bueno son planes a futuro desde luego.

Espero su respuesta y gracias por espacio de expresión.

Anónimo dijo...

Gracias por el artículo. Es difícil encontrar reflexiones actuales. Que las referencias sigan siendo Paz, Bonfil, Zea, Bartra, etc lo prueba. No quiero decir que estos autores estén obsoletos por completo pero sí es notorio que hubo una interrupcion en este tipo de estudios en la historia reciente de
México. En mi experiencia noto que la psicología común o dominante es la del lumpen en todos los niveles de la sociedad mexicana (político, ideológico, cultural, moral, etc) De este modo vemos ricos, pobres, educados, no educados, morenos, blancos, etc con ideas y conducta similares.

Saludos