viernes, 3 de septiembre de 2010

EL SÍMBOLO DE LA TOLTECÁYOTL

                A Ruth con el deseo que lo que es materia efímera, trascienda en luminoso espíritu.



Sí se pudiera definir con una sola palabra la Toltecáyotl, diríamos que la palabra que puede sintetizar un complejo y profundo sistema de pensamiento/acción sería EQUILIBRIO.



En efecto, los viejos abuelos toltecas buscaron por diferentes caminos “el arte de vivir en armonía”. La armonía se logra a través del equilibrio. Lo que es equilibrado y/o armónico es bello. Por ello, las armas del “guerrero de la muerte florecida” por excelencia fueron simbólicamente “flor y canto”. Metáfora que alude a la flor, como belleza y al canto como sabiduría.



Con “flor y canto” los guerreros buscaban equilibrar “los cuatro rumbos de la existencia”. Porque los toltecas simbólicamente dividían al cuerpo humano en cuatro partes. De la cintura a la cabeza simbolizaba el cielo, que estaba a su vez representado con el ave de más bello plumaje, el quetzal. En conjunto estos símbolos se asociaban al Espíritu.




De la cintura a los pies simbolizaba la tierra, que estaba a su vez representado con la serpiente que repta sobre la Madre Tierra y que en lengua náhuatl se nombraba cóatl. En conjunto estos símbolos se asociaban a la materia. De aquí parte el principio filosófico del “Quetzal-cóatl”. Es decir, un principio de EQUILIBRIO entre el aspecto espiritual y material del mundo y la vida. El “Quetzalcóatl” es un símbolo de conocimiento que se encarna a través de la “Batalla Florida”, entendida como la lucha interior por encontrar el equilibrio y vivir en armonía.



Pero el ser humano al mismo tiempo era subdividido en dos mitas longitudinales. La parte derecha llamada “tonal”, que estaba asociada a la parte solar, masculina, activa, seca y sobre todo al uso de la “razón” para percibir el mundo. La parte derecha llamada “nahual”, que estaba asociada a la parte lunar, pasiva, húmeda y sobre todo al uso de la “intuición”. El mundo y la vida se perciben como un doble par de opuestos complementarios. Quetzal-cóatl y tonal-nahual que requieren de un poderoso “intento” para equilibrar la cuádruple dualidad divina que se resuelve con el equilibrio.



El resultado de la “Batalla florida” es el máximo logro de encontrar el difícil equilibrio. El campo de batalla es la vida cotidiana. Un complicado juego dialéctico de las fortalezas y las debilidades de cada individuo en el terreno de las fuerzas gravitatorias que “arrastran a la materia” hacia los abismos de la estupidez humana. De esta manera, “La Batalla florida” le da sentido y significado a la vida.



El logro del equilibrio de estos “cuatro rumbos de la existencia” se resuelve en un “quinta dirección”. De manera positiva, es decir, logrando el justo equilibro entre los “los dos pares de opuestos complementarios” (quetzal/cóatl y tonal/nahual), el resultado es la ansiada elevación o trascendencia existencial. En forma negativa, es decir, cuando no existe coherencia y equilibrio por darle prevalencia a cualquiera de “las direcciones”, se precipita la caída del individuo en los abyectos abismos de la degradación humana y la intrascendencia existencial.



Esta “quinta dirección” los Viejos Abuelos le llamaron simbólicamente de diversas formas; macuilxochitl (cinco flor) o “La Cruz de Quetzalcóatl” y la maestra Laurrete Séjurne le llamó en su célebre obra “Pensamiento y religión en el México antiguo”, el quincunce.



El símbolo en síntesis es una cruz con un centro equilibrador. Puede estar representado con un círculo y cuatro pétalos figurando una flor. Puede encontrarse como una cruz bordeada de una cruz mayor con cuatro segmentos por lado, o un cuadrado anexando en cada cara un trapecio. La iconografía anahuaca es múltiple y diversa para representar este símbolo filosófico, eje y fundamente del pensamiento tolteca. Ha quedado en códices, estelas y sobre todo en su arquitectura, que guarda un perfecto equilibrio entre esta sabiduría humana y la mecánica celeste.



Sin embargo, existe el símbolo por excelencia de esta metáfora filosófica. La base de la idea parte de que el “alma” de los guerreros de la muerte florecida se representaba por excelencia con una mariposa, que todos los guerreros llevaban en el pecho. Se puede apreciar este clásico símbolo de los guerreros justamente en las formidables esculturas conocidas cono “los atlantes”, que se encuentran en la pirámide principal de Tula, Hidalgo o en las diversas esculturas conocidas como “Chac mol”.



La mariposa eleva su vuelo en busca de las luminosas alturas cuando el espíritu del guerrero se desprende de su envoltura terrenal. La mariposa vuela en dirección del principio generador, en busca de la Luz. La materia ha cumplido su misión y se reintegra a la Madre y la mariposa busca al Padre, al Sol.



Con este pensamiento poético-filosófico, los Viejos Abuelos toltecas simbolizaron la Toltecáyotl con cuatro mariposas viendo hacia los cuatro puntos cardinales o rumbos de la existencia. Sí una mariposa negra mira al Norte se delinea en fondo blanco; su contraparte blanca mira al Sur delineada en fondo negro. De la misma manera la mariposa negra que ve hacia el Este se delinea en fondo blanco y su contraparte, la mariposa blanca que mira hacia el Oeste se delinea en fondo negro.



Lo asombroso de este símbolo filosófico tolteca, es que en el centro, de donde parten las cuatro mariposas hacia los cuatro puntos cardinales, se forma un quinto símbolo con un profundo sentido espiritual. En efecto, el “encuentro armónico” en el centro de las cuatro mariposas produce, gracias a la sabiduría de los toltecas y al talento y creatividad de los tlacuilos anahuacas, un estilizado caracol cortado de manera longitudinal, emblema de Quetzalcóatl y de su “soplo divino” que le da conciencia a la materia.



El símbolo de la aspiración superior de los guerreros de la muerte florecida será representado estética y sencillamente en la alegoría de las mariposas, el caracol y la Cruz de Quetzalcóatl. Un menaje espiritual de profunda trascendencia y vigencia humana. Como sabemos, la civilización del Anáhuac fue una sola, por múltiples y diversas culturas diferentes en tiempo y espacio en que se manifestó. Por lo que este símbolo estará presente en todas las culturas del Anáhuac, con sus variantes culturales que dependen del lenguaje estético, especialmente entre las culturas del Altiplano y Oaxaca, con la cultura maya ubicada en la Península de Yucatán y parte de Centro América.


El símbolo de la Toltecáyotl, como apreciará el amable lector, resulta muy parecido al símbolo del Ying Yang de la civilización de Oriente. Los dos nos hablan de cuatro opuestos complementarios, solo que el nuestro es más profundo y complejo, pues incluye al caracol y la Cruz de Quetzalcóatl. Sin embargo, Descartes decía que “la luz es una sola, por múltiples objetos que ilumine”. La sabiduría humana es en consecuencia una sola, por múltiples formas que las culturas la expresen.



El problema de los “mexicanos” es que hemos sido educados “como extranjeros incultos en nuestra propia tierra”. Conocemos los “clichés” de la cultura grecolatina y un poco de otras civilizaciones, pero desconocemos totalmente la riqueza de la sabiduría humana que posee nuestra milenaria Cultura Madre, que es una de las seis más antiguas y con origen autónomo en el mundo.



En consecuencia, nuestra pobreza deviene de nuestra ignorancia y nuestra desolación de estar perdidos desde hace quinientos años en el “laberinto de la soledad”. Copiando y exaltando lo ajeno y sistemáticamente despreciando e ignorando lo propio. Explotando ferozmente al débil y tirándonos mansamente ante el poderoso opresor/colonizador. El futuro de la tierra de nuestras madres, la Matria, es su milenario pasado.

15 comentarios:

Anónimo dijo...

solo un pequeño comentario sin el afan de molestar, pero debe rectificar el la parte del nahual pues corresponde al lado izquierdo.
Y ud. repitio el lado derecho en ambos lados, tanto para el tonal como para el nahual
quedando como siempre su amigo diego

Anónimo dijo...

muchas gracias por la información...muy valiosa y difícil de encontrar en un mundo "occidentalizado" pro hispánico.

Anónimo dijo...

EXCELENTE MOSTRAR PARTE DE NUESTRA ARMONIA.

GRACIAS TIO

Gabriela clavo y canela dijo...

Hermoso !!!

Lo felicito por su trabajo tan bueno, gracias por compartirlo.

saludos cordiales.

gabriela

ZAZEN dijo...

Hola, que libros me pueden recomendar sobre culturas precolombinas y sobre todo acerca de los Toltecas? dejo mi mail: correo.zazen@gmail.com

Muchas gracias, muy buena info, saludos. Joaquin de Argentina

Asiole dijo...

¡Hola! gracias por tu publicación.
Estoy investigando sobre aquella flor de Quetzalcóatl o Quincunce, que en tu 3ª, 9ª y 14ª imagen se muestra, te agradeceré infinitamente me recomiendes bibliografía y el origen de las imágenes. La vida te pagará con creces...

Guillermo Marín dijo...

El Quincunce o la Cruz de Quetzalcóatl es el símbolo por excelencia de la Toltecáyotl. Se puede consultar en el libro PENSAMIENTO Y RELGIÓN DE EL MÉXICOI ANTIGUO de Laurette Séjurné. FCE. Breviarios No. 128
Saludos.

Arlie dijo...

Gracias Guillermo, al parecer tiene usted todas las respuestas a mis preguntas. Hermosísima y valiosa sin límites su labor.
Abrazo

Anónimo dijo...

Estimado Guillero... por favor, ¿dónde puedo encontrar información respecto del valioso comentario de las armonización de los cuatro rumbos con "flor y canto"? Me es particularmente importante. Muchas gracias por compartir con generosidad esta nota y por lo que pudiera ayudarme.

Cuauhtonatiuh.

Mª Antonia Andrade dijo...

Soy española y amo su país. Adoro su cultura, esta que usted ofrece. Gracias por su difusión. Esta información es muy grata a mi corazón

Anónimo dijo...

inexplicable ..un tesoro escondido entre tanta basura de paginas ..que bueno encontrar algo real,inspirador ..y a cuidar la tierra hermanos.que ella nos cuida y pocos se dan cuenta

Anónimo dijo...

Tlazohkamati Sr. Guillermo Marín. Un honor saber que existe y nos nutre de nuestras raíces ancestrales qué gratas palabras.

Rafael Arpelau dijo...

O caminho do guerreiro Tolteca pra mim tem um coração

A V Ramiz dijo...

Habia escuchado que el simbolo de las cuatro mariposas y el caracol al centro era un diseño actual, no precolombino

Yovani Mendez dijo...

Muchas gracias por esta informacion tan valiosa y tan dificil de encontrar en estos dias, me encantaria que esta informacion fuera esparcida mas en Mexico, como lo menciona, los Mexicanos alabamos lo extranjero cuando nosotros en nuestra historia tenemos los verdaderos tesoros!