jueves, 9 de diciembre de 2010

Carta a Lupita.

                               Cráneo de la Tumba siete de Monte Alban

Me preguntas: ¿Cómo podemos aspirar a ser "toltecas", si escondieron su conocimiento? ¿Se manifestarán alguna vez? Si el conocimiento tolteca está en el subconsciente nuestro, ¿cómo lo recuperaremos?

                                     Máscara tolteca

La aspiración a ser toltecas es una aspiración universal de todos los seres y pueblos que han llegado a un nivel superior de conciencia. En cada civilización tiene nombre diferente el llegar a ser un ser humano en equilibrio y conectado totalmente con el universo que le rodea, desde una hormiga hasta una estrella. Aquellos que buscan como fin supremo de la existencia, -la trascendencia espiritual-.

                                     Caracol mexica


La Toltecáyotl no se “rescata” o se “descubre”, en cambio se recrea al “emerger” de lo más profundo de la tierra, la memoria histórica y de la conciencia espiritual de cada uno de sus hijos. Por ello la Toltecáyotl, como dice Felipe Chacón es “emergente”, porque viene de muy en el fondo, donde siempre ha estado y en estos tiempos ha empezado a “emerger”.

                           Teotihuacan pintura de J.M. Velasco S. XIX
La Toltecáyotl no ha estado “escondida” y menos “enterrada” en las “zonas arqueológicas o depositada en los museos o guardada en códices por descubrir. Por el contrario, ha convivido con nosotros en estos últimos 1060 años. Lo que nos ha sucedido es que hemos perdido la conciencia de poseerla, producto de la feroz colonización mental, espiritual y cultural que hemos sido sometidos en los últimos cinco siglos.

                                   Litografía de Howard Cook. Original

La Toltecáyotl se manifiesta en nuestra cotidianidad en la conciencia comunitaria, familiar e individual. De hecho, es lo que nos hace -“mexicanos”- aunque no nos demos cuenta. Está presente en los valores, sentimientos, actitudes, que tenemos frente a: la familia, la muerte, la gozación y la alegría, el sufrimiento y el sacrificio, la Tierra y la naturaleza, el trabajo y la comunidad y un largo etcétera. Esto lo aprendí gracias al espejo de Tezcatlipoca cuando viví con los españoles.

                                            Pensador olmeca. Museo Amparo.

El ser un tolteca, por consiguiente no es un asunto de “erudición, afiliación, o haber nacido en el seno de una comunidad indígena y hablar una lengua originaria, o ser alumno de un gurú o chaman de plástico y tener una membresía a una ONG prestigiosa, o simplemente ser un lector asiduo de Carlos Castaneda”. Es algo más abstracto, complejo y sutil. Es un largo proceso que implica mucho trabajo, desafíos y fracasos, para lo que se necesita tener toneladas de impecabilidad, sobriedad, refrenamiento y frugalidad con el mundo y la vida de todos los días. Pero sobre todo se necesita sensibilidad, disciplina y un permanente y sostenido “intento inflexible” por mantenerse humildemente en este proceso. Porque la verdad, “el ser tolteca”, podría bien decirse que implica un larguísimo proceso para ser “un instante antes de partir”. Por estas razones éste camino ha sido y es para muy, pero para muy pocos.


                                   Mascara teotihuacana

Cómo recuperar el conocimiento silencioso que está en el banco genético de información cultural. Primero, haciendo consciencia de que nos hace falta y de que lo poseemos. El problema es que somos inconscientes y ajenos a esta riqueza heredada, a este portentoso Patrimonio Cultural. Nos han educado durante siglos como, “extranjeros incultos en nuestra propia tierra”, en una permanente y desquiciada actitud de despreciar lo propio y exaltar lo ajeno.

                              Quema de códices por misioneros 

En los últimos quinientos años el conquistador nos he enseñado “a sangre y fuego a escuchar al colonizador”, al misionero, al encomendero, al patrón, al capataz, al hacendado, al inversionista, al funcionario, al político, al maestro, al extensionista y al locutor. Por ello, hemos olvidado el ancestral arte de escuchar. Como cultura mestiza, no sabemos escuchar. Porque debido a la colonización, el arte de escuchar se ha convertido en la frustración de tan solo “oír”. Oímos al opresor y aprendemos a obedecer. “Yo hablo y tú me entiendes”, tú obedeces, tu acatas. Yo pienso y digo, y tú oyes y haces. (Lenkersdorf).

                                       Figura teotihuacana

Necesitamos re-aprender el arte de escuchar, comenzando con aprender a escucharos a nosotros mismos, a nuestro cuerpo, a la naturaleza, al cosmos, y así, hasta llegar a escuchar la sabiduría del silencio. Eso es justamente La Toltecáyotl.

                            Quetzalcóatl enseñando D. Rivera Palacio Nal.
Y esta “Toltecáyotl”, la tuya, la mía, la de todos nosotros en el aquí y en el ahora; por supuesto que no será la de los Viejos Abuelos del periodo Clásico, “esa Toltecáyotl” solo es una referencia histórica. Tendrá que ser y es, la del Siglo XXI, con Internet, teléfonos satelitales y computadoras. Porque los problemas y desafíos son otros, más en el fondo, los valores y principios esenciales se mantendrán y se adaptan a las nuevas circunstancias y desafíos. Pero la Toltecáyotl nos sirve de luz e inspiración para construir una nueva sociedad “nosótrica”, en la que se acabe para siempre la colonización, los mandones y los mandados, los vencedores y los vencidos.

                                    Fresco teotihuacano

No creo en recetas ni en fórmulas, menos en gurús y chamanes mercadológicos “azotéricos”. La Toltecáyotl se está dando en este momento que te estoy escribiendo. Porque creo en ti y en mí, en el “nosotros” y por supuesto, en nuestra amistad.

11 comentarios:

Anónimo dijo...

EXCELENTE, COMO SIEMPRE GUILLERMO.


¡FELICIDADES!

Anónimo dijo...

Estimado Guillermo:

Deseo expresarle mi reconocimiento por tan inmteresante Blog, le agradezco sus articulos que sin duda son de gran ayuda para este despertar espiritual que gran parte de nosostros como oriundos de esta región necesitamos.

Reciba un abrazo espiritual y el deseo que viva en armonía en todos sus aspectos.

Que tenga lindo día.

Miguel Angel

Anónimo dijo...

Don Guillermo: Gracias por sus textos. La sabiduría tolteca, pienso yo, es una referencia ancestral y ética y supone para su "emergencia" del inconsciente colectivo de los hijos del Anáhuac, la Abya Yala,Tierra en Florecimiento, el reconocimiento y "despeje" de la hegemonia colonial que nos somete, ayer y hoy. Atte. Erick Jimeno, Venezuela

Anónimo dijo...

Que envidia -de la buena-, tener a un amigo que me escriba cartas como esta!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Keops Guerrero dijo...

"Llegué a través de un ensueño a su blog y leo luz. Gracias".

Anónimo dijo...

Su trabajo es muy serio y de vanguardia, lo felicito. Podría decir que usted hace prospectiva de la cultura del >>México<< verdadero. Entiendo que usted visualiza el futuro en base al conocimiento que tiene del pasado. Seguramente serán muy importantes sus ideas y propuestas cuando próximamente se requieran con urgencia en la construcción de una nueva sociedad. No desmalle ante los cretinos y los ciegos que nada entienden y que todo juzgan.

Kronos.

Anónimo dijo...

Este tipejo esta chiflado…los toltecas son puro cuento, lo que vale es el dólar….esa es la neta, dejen de estar tonteando y pónganse a trabajar guarros sin oficio y beneficio.

Satán...

Anónimo dijo...

Una luz en la niebla…podría llamar a tu trabajo en el blog. Adelante, ánimo y no desmayes.
Desde el Sur del continente
En la Gran Argentina.

Anónimo dijo...

Me late fuertemente el corazón. Nuestras coincidencias siempre han hechos que nuestros caminos permanentemente se crucen. Nuestros caminos son distintos pero el propósito es el mismo. Sigamos caminando Guillermo.

L

Joako dijo...

Desde España un saludo y una vez mas felicitarle por su blog.

Abajo los pinches "tiranos"


Saludos desde Madrid

Mariano Padilla dijo...

puts
que despertar y que bonito saber que el espíritu de la toltecayotl sigue aún en estos medios