domingo, 7 de mayo de 2017

VIVIR EN TOLTECAYOTL

La cultura ancestral tolteca, conocida como Toltecáyotl, nos puede ayudar para salir de la esclavitud, la injusticia y la ignorancia. Del pavoroso infierno en el que vivimos desde hace cinco siglos, en esta “modernidad” importada.
Cuando se afirma que “el futuro está en el conocimiento del pasado”, implica que, al conocer cómo, nuestros Viejos Abuelos, construyeron la civilización que alcanzó la más alta calidad de vida para todos sus hijos, tenemos la sabiduría para volverlo a hacer.
Como se afirma, lo difícil no es hacerlo, sino imaginarlo. Aquí se trata de “recordar”, es decir, analizar el pasado CON EL CORAZÓN, para recuperar la sabiduría milenaria que está depositada en el “banco genético de información cultural” de cada uno de los hijos de los Viejos Abuelos.
Conocer el pasado implica: descolonizar la historia hispanista sobre los Viejos Abuelos. Verla y sentirla como algo “propio-nuestro”, como algo vivo, vibrante y vigente. Conocernos verdaderamente. 
Como un potencial. Investigada, descubierta y contada por nuestros mismos, sin “intermediarios y mercenarios de la academia”. Con un pensamiento crítico y decolonial.
Para ello, la Pirámide de Desarrollo Humano Tolteca, que es uno de los más grandes inventos de nuestra civilización Madre, y que, fue, la que posibilitó los grandes logros en la ciencia, en la sabiduría y en la espiritualidad, para alcanzar la plenitud existencial. 
Recuperar esta sabiduría es la “puerta de entrada al futuro-propio-nuestro”.
Lo primero que necesitamos es recuperar, no solo, la autosuficiencia alimentaria, sino también la sabiduría nutricional. 
Entender que la “comida es energía”, y que de la calidad de la energía que ingiramos radica nuestro potencial para accionar en el mundo.
Lo segundo a recuperar es la sabiduría del mantenimiento de la salud. Entender que la salud implica la conservación de los niveles óptimos de energía. No solo en el campo físico, sino emocional y espiritual. Recuperar los hábitos higiénicos, tanto personales, como familiares y comunitarios.
Lo tercero es volver a la esencia, valores y principios de nuestra educación ancestral. Entender que educar es preparar para tener una vida en equilibrio, consigo mismo, con los demás seres vivos y con la comunidad. 
Educar para servir a través de formar “rostros propios y corazones verdaderos”. Humanizar nuestro querer, para equilibrar nuestra energía .
En cuarto lugar re-encontrar nuestras milenarias formas de organización, sustentadas en el respeto, la solidaridad, la compasión y la humildad. 
“Re-cordar” (recuperar con el corazón) que la organización comunitaria a través de vivir cotidianamente en comunalidad es el mayor potencial que tenemos como seres humanos y como familia. 
Vivir para servir y mandar obedeciendo y unir, para “afinar” y potencializar la energía comunitaria en un solo pulso.
Es solo, la organización comunitaria, la respuesta a los problemas que vivimos en la actualidad. La pirámide de desarrollo tolteca, nos enseña, que debemos de enfocarnos en trabajar coordinadamente en los cuatro sistemas para lograr la autodeterminación y el principio de libertad y soberanía. La alimentación, la salud, la educación y la organización, son las bases de la plenitud.
No solo es danzando, tatuándose, emplumándose, metiéndose al temazcal y presumiendo que es “un guerrero azteca”. 
Es algo mucho más complejo, profundo y difícil; es vivir “en Toltecáyotl”. El Guerrero y la Guerrera tolteca, no luchan contra nadie, como se ve históricamente, sus “armas físicas eran simbólicas”. 
La lucha es interior, su macuahuitl es la conciencia y la responsabilidad, su chimalli “flor y canto”, entendidos metafóricamente como “equilibrio y sabiduría”.
Los únicos “mexicas” (mexicanos) que existen hoy en el Anáhuac, son los tepiteños. 
Tepito era un barrio de México-Tenochtitlán, mucho antes de la llegada de los invasores europeos. 
Han resistido quinientos años y son, guerreros de la vida, han desarrollado una cultura de resistencia cultural heroica, digna y ejemplar. 
Descolonizar es dignificar. 





www.toltecayotl.org

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