sábado, 11 de febrero de 2012

LA CIVILIZACIÓN DEL ANÁHUAC ANTE LA HISTORIA OFICIAL… atrasada o adelantada a su época.



Desde la llegada al continente del Cem Anáhuac la cultura europea decretó por mandato real y pontificio, que la civilización agredida era primitiva y demoniaca, por lo cual se “justificaba” la invasión y la colonización para cristianizar a los pueblos salvajes y civilizarlos a imagen y semejanza de España, que por cierto, apenas hasta 1516 se había constituido en el Reino de España.



En efecto, los reinos de Castilla y Aragón iniciaron después de finiquitar la Guerra de Reconquista (1492) contra los moros, una guerra de conquista contra los reinos de la península ibérica que culminó hasta 1516, sin la dominación del reino lusitano, razón por la cual Portugal ahora es un país independiente.



La presunción de que los pueblos y culturas de las civilizaciones del Cem Anáhuac (Norte América) y Tawantinsuyo (Sur América) eran primitivas y salvajes, sigue vigente hasta nuestros días. No solo porque los escritos de Colón, Cortés y Díaz del Castillo, -entre otros-, se siguen tomando como “fuentes históricas verídicas”, a pesar que hoy sabemos que nunca tuvieron rigor académico, científico y que por el contrario, fueron escritos con mucha ignorancia, dolo y sobre todo, para obtener beneficios personales y/o justificar los delitos de lesa humanidad que cometieron en contra de los indefensos pueblos invadidos y también para justificar la violación a las propias leyes y autoridades peninsulares.



Sino porque los dolosos y tendenciosos juicios que se hicieron en el S XVI se han venido repitiendo por los “historiadores” coloniales y neocoloniales, hasta llegar al “Libro de Texto” de la actualidad.



De esta manera se asume por todos, como cosa “verdadera y probada”, que los “aborígenes descubiertos, eran idólatras, caníbales, salvajes y guerreros” y que por esto, la conquista era “justa y necesaria”, como lo afirmaba Gines de Sepúlveda en el S. XVI en sus debates con Fray Bartolomé de las Casas; y por supuesto, Mel Gipson en el S. XX en su película “Apocalipto”.



Como se ve, nada ha cambiado a pesar de que “ya se sabe que no se sabe nada” o muy poco de la civilización del Anáhuac.



 
Sin embargo, con un espíritu descolonizador e imparcial se puede llegar a dilucidar “la verdad del encuentro de los dos mundos”. De manera honesta se puede comprar las dos realidades –Anáhuac y Europa-, con elementos cuantitativos y de significación aceptada y comprobada. Como por ejemplo: concepción del tiempo y el espacio, calidad y nivel de vida de un ciudadano común de Tenochtitlán y Madrid en 1519, y llegar a comprar los procesos religiosos, mientras en el Anáhuac se tenía una religión milenaria con origen autónomo y desarrollo endógeno.



Quetzalcóatl se encuentra representado en la iconografía olmeca en el 1500 a.C., sin embargo, en el 200 d.C. lo seguimos encontrando en Teotihuacán y los propios españoles los vieron representado en 1520 en Tenochtitlán. La figura fundamental de la religión del Cem Anáhuac presente durante tres mil años consecutivos, por lo menos.


Para 1492 los europeos estaban terminando con un largo y oscuro proceso histórico conocido como “La Edad Media”. Habían pasado muchos siglos desde que las culturas grecolatinas habían entrado en su decadencia. Los pueblos vivían en constantes guerras, espantosas epidemias y eran importadores del Lejano Oriente.



Los europeos concebían al planeta como una superficie plana, que abarcaba “su mundo conocido” y que terminaba cuando el mar se precipitaba a un gran abismo. En ese entonces usaban el Calendario Juliano, de 365 días cerrados, por lo que cada cuatro años se desajustaba un día.




Su religión, -la Católica Apostólica Romana-, venía de una derivación de la Judía y ésta a su vez, se había inspirado en la antigua religión Sumeria de Mesopotamia, donde la figura fundamental fue Zoroastro.


De modo que su religión no era “original” y era un préstamo cultural que había tenido muchas transformaciones, deformaciones y degeneraciones entre el Cristianismo primigenio y la religión Católica del S. XV.




Por la otra parte los anahuacas provenían de un proceso endógeno de desarrollo cultural en el que no recibieron préstamos culturales de ninguna civilización del mundo, es decir, todo en el Cem Anáhuac era creación propia y no copia o adaptación de otra cultura.



A la llagada de los europeos tenían aproximadamente 75 siglos de desarrollo humano, desde la invención de la agricultura y vivían un periodo de decadencia cultural conocido como Postclásico (850-1521 d.C.). Sin embargo, se mantenía viva la herencia cultural tolteca.



La región era la misma desde el origen de los tiempos anahuacas, por lo menos la podemos situar en el 3114 a.C. (según la cuenta del tiempo encontrada en una estela maya). La civilización mantuvo por decenas de siglos la misma estructura filosófica-cultural de su “religión originaria”.




Es decir, una sola civilización con muchas culturas diferentes en tiempo y espacio, con sus múltiples variantes pero todas y cada una de ellas unida a la misma “matriz filosófica-cultural”.




Por ejemplo: el símbolo tolteca de la energía luminosa en todas las culturas anahuacas era representado iconográficamente con unas anteojeras y una lengua de serpiente: los nahuas le llamaron Tláloc, los mayas Chac, los zapotecos Cosijo y los totonacos Tajín.




Todos compartían el mismo precepto filosófico pero cada uno modificó su representación en tiempo y espacio, de acuerdo a las propias características de cada cultura.






 
Los pueblos y cultura del Anáhuac habían desarrollado el cero matemático y crearon a partir de la observación rigurosa de la mecánica celeste un sistema muy complejo, exacto e integrado, de varios calendarios ajustados perfectamente entre sí, -como un maravilloso y perfecto sistema de engrandes de reloj-. A partir del movimiento de la Tierra alrededor del Sol tenían una cuenta de 365.2420 días.





De la luna de 13 lunaciones anuales y de 354 días, de Venus de 584 días (Venus gira alrededor del sol cada 224.7 días, pero debido a que la tierra se mueve a lo largo de su propia órbita, el planeta aparece en el mismo lugar del firmamento en un poco menos de 584 días) y la genialidad de un calendario en que se armonizaba la mecánica celeste con la energía de los seres humanos llamado Tonalamatl de 260 días, considerado “una de las mayores joyas del talento humano de todos los tiempos”,





en donde la astronomía y la astrología en un equilibrio asombroso y perfecto le daban al ser humano una dimensión cósmica integrándolo al universo. Lo que hasta ahora se está “descubriendo” de la sabiduría de la Toltecáyotl, era impensado e incomprendido para los europeos del S. XVI y aún nos sorprende en pleno S. XXI.



 
Los Viejos Abuelos toltecas compartían un mismo conocimiento en tiempo y espacio entre todos los pueblos y culturas del Anáhuac. De modo que es impropio decir, “el calendario maya o el calendario azteca”, porque era un misma cuenta del tiempo solo que cada cultura le daba su toque personal iconográfico y lingüístico.




Con propiedad podemos hablar de la cuenta del tiempo de la civilización del Anáhuac, manifiesta en las culturas maya, zapoteca, nahua, purépecha, etc. Esta cuenta del tiempo parte del 13 de agosto del año 3114 a.C., pasa por el año 2012 y se han encontrado fechas hasta del año 4000 d.C.




Los anahuacas habían predicho con asombrosa exactitud todo tipo de fenómenos astronómicos, desde eclípseles solares, lunares, paso del Venus por el Sol, conjunción de planetas, etc.



En la rotación completa del sistema solar en la galaxia, nuestros antepasados hacían una división de dicha elipse en dos, con una fracción cada una de 12.812 años, llamando a la fracción más cercana al centro de la galaxia, Día, y a la parte más alejada de Hunab Ku; Noche, tal cual se divide en día y noche en la Tierra.



A su vez, dicha elipse era partida en cinco períodos de 5.125 años: los cuales eran: Mañana, Mediodía, Tarde, Atardecer y Noche. Según nuestros Viejos Abuelos anahuacas, justamente a finales de este año, estaremos ingresando en la mañana galáctica, y es marcada por el rayo sincronizador desde Hunab Ku.



La famosa fecha del 21 de diciembre de 2012 tiene que ver con el final de un gran ciclo de 25,650 años en el que el Sistema Solar gira en una elíptica en torno al centro de la galaxia en la que nos encontramos, y este es el punto de este ensayo amable lector. Todo lo anteriormente descrito es producto de las recientes investigaciones astronómicas y arqueológicas conocidas como arqueoastronomía, así como con el desciframiento de la escritura maya. Ahora se sabe de los adelantados conocimientos que poseía la civilización del Anáhuac y que seguramente se dieron en la última etapa del periodo Preclásico (antes del 200 a.C.).



El hecho de que nuestros Viejos Abuelos tuvieran consciencia del tiempo y el espacio, -no solo humano y de la Tierra-, sino su interrelación e integración con el universo. Nos habla de una concepción del ser humano, la vida, el mundo y el universo, que en 1492 o 1521, ni remotamente tenía los invasores europeos. No puede existir mejor ejemplo para comparar las cosmovisiones y la consciencia que tenían unos y otros. Es el más claro ejemplo de los niveles de desarrollo humano que tenía cada “mundo”, y la forma más directa de acabar con la injuria y la falsedad de la supuesta “inferioridad cultural” de la civilización del Anáhuac.




Occidente inició lo que hoy llamamos “ciencia” en el siglo XVII con Newton, Locke y Descartes. Pero a partir de 1521 destruyeron en el Cem Anáhuac un maravilloso legado de ciencia, único en el mundo, con más de cuatro mil años de desarrollo humano continuo.



Quemaron centenares de códices, exterminaron a los hombres de conocimiento, destruyeron las escuelas y los centros de conocimiento, mataron a los maestros y a los hombres de conocimiento e impusieron un sistema colonial de explotación basado en el aniquilamiento de la condición de “ser humano” del invadido-vencido, la destrucción sistemática de su civilización, la condena a la ignorancia y la pérdida de la memoria histórica y la identidad cultural.



Además de una permanente campaña de denostación y desvalorización de sus logros y alcances, para convencerlos de que su pasado y sus “antepasados” eran ignorantes, caníbales y guerreros, por lo cual se les tuvo –necesariamente-, que civilizar-cristianizar-europeizar.



El mito de “el nuevo continente, poblado de culturas primitivas, guerreras, caníbales y salvajes”, que vino a ser “integrado” a la civilización, a la verdadera religión, a la noción de progreso y desarrollo, es una de las armas más antiguas y eficaces con los que el colonizador-explotador, no solo justifica históricamente el permanente holocausto que se ha sometido a los pueblos y culturas invadidas-explotadas en estos últimos cinco siglos, sino que, permite el total aniquilamiento de una mente crítica y analítica en los descendientes culturales y económicos de los invadidos-explotados.




El problema no decrece, sino por el contrario, aumenta desmesuradamente. Cada día las nuevas generaciones a través de la multimedia y la SEP acrecientan grotescamente la ignorancia de sí mismos.



El no tener identidad cultural y memoria histórica, conduce a un estado de ignorancia existencial y por consiguiente a una situación de indefensión y vulnerabilidad total. No solo en el plano material, sino fundamentalmente, en el plano intelectual y emocional.



Por estas razones, a la distancia de 491 años, debemos y tenemos que empezar a re-construir, re-pensar y descolonizar nuestra verdadera Historia. La gran tarea es la descolonización mental y emocional. Necesitamos los anahuacas saber, quién en verdad somos, cuál ha sido nuestra propuesta histórica como civilización para retomar el camino de nuestro propio desarrollo.



Necesitamos conocer cuáles fueron los meta objetivos por los cuales más de diez siglos trabajamos y nos esforzamos, llegando a crear uno de los mayores proyectos constructivos del mudo antiguo en lo que hoy nombramos colonizadamente como “zonas arqueológicas”.



Necesitamos conocer cuáles eran las razones y motivos por los que lucharon y trabajaron incansablemente nuestros Viejos Abuelos. Conocer el “por qué y para qué” de su profunda y compleja sabiduría, en especial en los espacios de lo divino y sagrado de la existencia. Comprender que nuestra civilización Madre no ha muerto y sigue viva y vigente en nuestra forma de ser, hacer y entender el mundo y la vida.



Cuando los anahuacas: nahuas, mayas, zapotecos, etc., así como, mestizos, afro mestizos, criollos y hasta extranjeros avecindados descubramos a La Toltecáyotl en toda sus diferentes dimensiones: “comunitarias-familiares-personales, alimentarias, educativas, de salud, de organización social, divinas y sagradas”, podremos construir un futuro compartido en el que todos seamos hermanos trabajando y luchando por el bien común más elevado de la especie humana.






18 comentarios:

Anónimo dijo...

Excelente...noo tengo nada mas que decir.. su trabajo es muy bueno.. y espero en calidad de profesora de preescolar.. poder conducir a mis alumnos por un buen camino... Gracias por acercarnos mas a nuestras verdaderas raices!

Anónimo dijo...

Maravillosa exposición de "el por qué" somos un pueblo con un gran legado histórico y que justamente, este legado nos permitirá retomar el camino de nuestros antepasados. Por primera vez me siento orgulloso de mi raíz indígena. Muchas gracias.
Beatriz Landeta

Anónimo dijo...

Su exposición para comparar nuestra civilización con los que nos tienen sometidos, es objetiva, clara y verdadera, claro que tiene razón cuándo dice que por no convenir a los intereses de los dominadores quitaron los vestigios para que nos quedáramos sin memoria histórica, debemos rescatar lo nuestro y enseñarle a nuestros alumnos, esta parte de lo nuestro y volverlos a sder conscientes de lo que somos...GRACIAS Y QUE ESTE SIEMPRE BIEN, SALUDOS
ATTE
SOL DIAZ

Izkaltekatl Nieva Rojas dijo...

El Lic. Rodolfo Nieva lo escribio en los años 60´ en el libro Filosofía Nauatl, sin embargo la comparación de los avances historicos en una línea de tiempo es un buen esfuerzo.
Lo felicito por su iniciativa y lo convoco a buscar la solución práctica de la implementación de la Mexicanidad en esta comunidad nacida en la Gran Anauak.
Quedo a sus ordenes para aportar lo que nosotros tenemos en el archivo del Movimiento Confederado Restaurador de Anauak.
Atentamnete
Izkaltekatl Nieva Rojas

Anónimo dijo...

Me parece excelente artículo. Aún nos queda mucho por hacer e investigar para acercarnos a ese gran conocimiento que dejaron nuestros abuelos y sobre todo a continuar con sus objetivos si es que hay maneras adecuadas a estos tiempos.

Antonio Fuentes dijo...

Valiosa interpretación, sin duda. No me queda claro sin embargo, porqué se generaliza a todas las poblaciones nativas como poseedoras de una cosmovisión única y el mismo nivel cultural. Los Chichimecas, por ejemplo, o Paquimé en el norte, son diametralmente opuestas a lo que fue el centro del actuál México. Ahora bien, los conocimientos astrológicos han sido un descubrimiento de toda la humanidad. Al mismo tiempo que con los mexicas, China y antes los árabes, tenían clara interpretación de eventos similares a los descritos. También me parece que no debemos olvidar la segunda ola europea, la de los ilustrados que terminaron sincretizando lo que hoy somos. Yo me siento orgulloso de mis orígenes zapotecas y también de los españoles. Y trato de conocer los dos sin menoscabo de ninguno. Un gusto recibir las colaboraciones del blog. Saludos.

Anónimo dijo...

El agradecer su trabajo de tantos años y difundir escritos como este, nos permitirán ver el nuevo día que ya esta muy próximo, gracias por su apoyo y fortaleza.
Marisela Ugalde

Guillermo Marín dijo...

PREGUNTA:
Antonio Fuentes dijo...
Valiosa interpretación, sin duda. No me queda claro sin embargo, porqué se generaliza a todas las poblaciones nativas como poseedoras de una cosmovisión única y el mismo nivel cultural.
RESPUESTA:
Porque la civilización del Anáhuac es una sola por múltiples culturas diferentes en tiempo y espacio en que se manifiesta, desde el 6 mil a.C. hasta nuestros días. Y todas las culturas están vertebradas por un "pensamiento filosófico", que en esencia es común, llamado Toltecáyotl.
Saludos.
Guillermo Marín

Anónimo dijo...

esta muy chido este rollo >-<->-<-<
me gustaría saber + de esto :-)

Anónimo dijo...

Hola buenas tardes, disculpe mi ignorancia podría decirme que significa Cem, lo he buscado en la red pero no se si refiera a lo que he encontrado gracias.

Guillermo Marín dijo...

Cem Anáhuac. Durante miles de años una de las civilizaciones más antiguas del mundo con origen autónomo habló la lengua náhuatl desde Nicaragua hasta el Norte de E.U. para comunicarse. Esta extensión de espacio es conocida como “Cem Anáhuac” en donde Cem significa según Wikipedia:"palabras "cem" (totalmente) y "Ānáhuac", que a su vez deriva de las palabras "atl" (agua) y "nahuac", un locativo que significa "circunvalado o rodeado".
Sin embargo, -Cem- se entiende como "lo que está enteramente junto", según los estudiosos mexicanos del Náhuatl "filosófico". De modo que lo podemos traducir Cem Anáhuac como "lo que está enteramente junto rodeado de las grandes aguas". Reciba un cordial saludo.
Guillermo.

Anónimo dijo...

en la escuela siempre se enseña que la llegada de los españoles fue algo bueno para México y es común que en México los extranjeros en general viven muy bien y los indios muy mal.
la mayoría de los mexicanos somos morenos y estamos muy jodidos.
este blog está padre porque nos hace pensar.
timido anónimo.

Anónimo dijo...

saludos maestro:
es un honor recibir sus valiosas contribuciones. es triste percatarse de la pobre personalidad que tenemos gracias a que el trabajo oficial(gubernamental) esta rindiendo sus frutos en la perdida de nuestra identidad...para eso es fabuloso pensar que tenemos dos o tres o diez identidades y origenes diferentes. sin embargo solo evidencia nuestra ignorancia total el no quereer reconocer que solo uno es nuestro origen que se encvuentra en nuestras culturas originarias, orgullosamente en nuestra cosmovisión originaria.
orgullosamente anahuacas.

gracias por ayudarnos a clarificar nuestra escencia

Ricardo dijo...

Me quede asombrado con todo lo descrito. Una muestra mas de que los mexicanos tenemos que abrir los ojos para ver de donde venimos y quienes somos Muy orgulloso de pertenecer a este pais por la herencia dada, ahora solo falta exponerla y darla a conocer y es responsabilidad de cada uno de los que vimos esto, hacerlo. Por otro lado, quisiera preguntarle que significado tiene el símbolo de la foto #30? Es muy importante para mi saberlo, espero me pueda ayudar. Gracias por estos excelentes aportes.

Guillermo Marín dijo...

Ricardo...
Es el símbolo anahuaca de TOTALIDAD o como la llaman los cristianos "Dios Padre". Nuestros Viejos Abuelos toltecas en lengua náhuatl le llamaban Tloque Nahuaque y en lengua maya Hunab Ku, puede leer más en el artículo:
http://tolteca-guillermomarin.blogspot.com/2011_11_01_archive.html
que está en el blog.
Reciba un cordial saludo.
Guillermo.

Vicente Rueda dijo...

Es verdaderamente hermoso que la verdad salga a flote, nuestro pueblo necesita saber la grandiosidad de nuestros viejos abuelos.
El legado historico nos volvera a dar la dignidad perdida.
Estos articulos son verdaderas joyas de conciencia.
Gracias
Vicente Rueda Anaya

Anónimo dijo...

Ni tanto,....la mistificación de los ancestros siempre es algo que nos es agradable, tanto a nuestra alma de pertenencia, como por justificación de nuestras desgracias.
Estudiando la historia, vemos como la mistificación es un medio de reivindicación de "lo Nuestro".
El siglo XV y el XVI, son los de los grandes cambios a nivel mundial. Las naciones europeas inician una carrera desenfrenada, pero ineludible, por la colonización de vastos imperios donde no se ponga el Sol.
El continente Americano, simplemente esta esperando, de manera inconsciente, a ser invadido por las que en esos momentos son potencias emergentes.
América inexorablemente va a ser colonizada, si o si. solo falta saber por quien.
¿Portugueses, Españoles, Franceses, Anglosajones, Holandeses..? unos primero y otros después lo harán y en la lotería de la historia no todos llevaran buenos números.
En el caso de mesoamerica, el anáhuac y la zona andina, los españoles se imponen, o mas bien los caciques que están sojuzgados se les someten como fuerza aglutinante de pueblos diversos y oprimidos y derrotan a los mandatarios existentes.
Cortes, pese a a quien pese, conquista Tenochtitlan, con independencia de sus intenciones, por la oposición que los Aztecas tienen en los pueblos oprimidos y dominados. Son estos los que proveen de la fuerza bélica, y son estos los que consolidan un triunfo sobre sus opresor Tenochtitlan.
Es Cortes el que vertebra, lo que como estados independientes y enfrentados entre sí, es lo que hoy somos como nación mexicana.
La historia, no puede sustraerse al tiempo vivido. Si no hubiera sido Cortes, hubiera sido ...., pero alguien habría conquistado este territorio.
Yo no creo en la civilización anahuac, creo en múltiples legados históricos, que en materia de legado histórico cultural, no solo ha de ser preservado y potenciado, si no que ha de ser enseñado para mayor gloria de la conciencia cultural de los pueblos, reivindicando lo positivo de ese legado.
Pero me parece mas primordial el preservar las actuales culturas indígenas, a punto de ser pulverizadas por
su marginación y pobreza, cuando no por el exterminio cultural al que son sometidos. Esos son a los que debemos preservar, dándoles una forma digna de subsistir sin tener que abandonar sus tierras y sin permitir que sean expulsados de ellas.
Si el legado de los españoles conquistadores, hubiese sido el que en ciertos círculos de historiadores se les quiere atribuir, México no seria güero o moreno o indígena, seria mayoritariamente güero/gringo o afroamericano como en el otro lado, la Guayana, el Brasil costeño, Canadá, Australia...
Con esto no quiero decir que la conquista fuese lo mejor que le pudo pasar a México, no, pero viendo la experiencia del resto de invasores.....
Insisto en que la mítica anahuac, como civilización uniforme y unificada....es una falacia, que queda muy bien sobre el papel y para los cuentos de hoguera...pero nahuas, mayas, zapotecos....no constituyen culturas uniformes, no mas que españoles, franceses o italianos y estos con ser latinos no tienen una cultura uniforme.
Es terrible escuchar platicar a dos qüeritas, en una terraza de Polanco, en los siguientes términos "¡es padrisimo! lo que me dijeron ayer, ya se está undiendo la catedral emergiendo el Templo Mayor..... y le ontesta la otra.....si chaba.. es padrísimo".
El que se empiece a idealizar el pasado lleva a lo anterior.
Que no pase como en la Bizancio asediada, que mientras tanto se preocupaba de platicar sobre el sexo de los ángeles.....
Los indígenas asesinados de Oaxaca, los oprimidos de Chiapas, los poblanos o los tarahumaras, por poner un ejemplo, son los verdaderos herederos de las cultura ancestral y no pueden esperar mas.
Si hasta el Subcomandante Marcos del EZLN es como mínimo criollo y los propios zapatiestas no lo cuestionan, es porque no es solo cuestión de anahuac o de invasores güeros.....

eduardo gonzales dijo...

Perfecto eres el gran tipo de personas que nesecita este gran país antes imperio azteca si todos los mexicanos fuéramos y pensáramos como tu y yo otra cosa seria