sábado, 11 de abril de 2015

LA LIBERACIÓN DE LAS TEPOCATAS, ALIMAÑAS Y VÍBORAS PRIETAS

 
La feroz y deshumanizada explotación que han sufrido por décadas los trabajadores agrícolas de San Quintín, en Baja California, no es algo nuevo y excepcional, por desgracias, es un hecho histórico y recurrente desde la invasión en 1521 en todo el país.
 
 
El Estado moderno surge por iniciativa de los Mercaderes que decidieron derrocar a las monarquías europeas y crear los países para su beneficio económico.
 
 
Dado que antes de 1776, no existían países en el mundo. Había reinos, imperios, sultanatos, federaciones, etc. Por ello, el “país más antiguo del mundo es Estados Unidos”.
 
 
La conformación política de los países modernos es creada para favorecer a la iniciativa privada, los bancos y a los capitales, todo lo demás (libertad, democracia, igualdad, etc.), es puro cuento chino.


Los gobiernos de casi todo “el mundo libre”, son manejados por los intereses económicos de los bancos y las grandes empresas.
 
 
Comenzando con una de las empresas privadas más poderosas del planeta, que es La Reserva Federal de Estados Unidos, quien “gobierna al mundo libre” a través de la emisión de los dólares, una de las mercancías más preciadas del orbe.

 
Pero volviendo a los trabajadores agrícolas de San Quintín, son explotados mañosamente por empresarios “mexicanos” que están al servicio de las empresas trasnacionales que negocian con los alimentos.
 
 
Pagan salarios de hambre y venden en el mercado gringo. En efecto, desde los años sesentas, los capitales trasnacionales decidieron “privatizar” los alimentos y pasaron a ser mercancías producidas en monocultivos, con tecnología y químicos cancerígenos para hacer el negocio más rentable.
 
“La revolución verde” arrasó con los pequeños productores y los campesinos del mundo. Por eso ahora los “alimentos” son más caros, menos nutritivos y totalmente cancerígenos.
 
 
Como resultado un puñado de gente es mucho muy rica, miles de millones están enfermos y cientos de millones están hambrientos.


 
Pero la explotación inhumana que viven los jornaleros de Baja California, no es privativa de ese estado. En todo el país, estas “empresas agroindustriales” tienen nichos de explotación de igual magnitud.
 
 
Cientos de miles de mexicanos, los más pobres entre los pobres, viajan de un lugar a otro buscando ese tipo de trabajo.
 
 
Por lo general, la mayor parte de esta gente es indígena y recibe el rechazo social, y por supuesto, los tres niveles de gobierno cierran los ojos y los oídos a esta injusticia humana y se hacen cómplices o socios de este negocio del trabajo esclavo.


La lucha de los jornaleros agrícolas y sus familias que migran con ellos, es solo la punta de un inmenso iceberg de injusticia que la sociedad mexicana no quiere ver, sin embargo, cada día alcanza a más gente.
 
 
Pero lo mismo podríamos decir de las trabajadoras domésticas o los niños y ancianos que son explotados por las grandes tiendas comerciales, o los millones de jóvenes que no tienen trabajo.

 
Pero, cómo es posible que suceda esto en un país “democrático” donde supuestamente se tiene un “gobierno del pueblo y para el pueblo”.
 
 
No solo es el pantano de la corrupción en que están metidos los funcionarios de los tres niveles, que en general, solo sirven para dos cosas: para hacerse ricos y servir dócilmente al capital.
 
 
Y por otra parta, la voracidad desmedida de los empresarios, que en el frenesí de hacer dinero han perdido su humanidad.
 
 
Y justamente ese es el punto de esta reflexión. Es necesario  y urgente LIBERAR a los corruptos funcionarios y a los voraces explotadores de la deshumanización que sufren.
 
 
Están ciegos y sordos al sufrimiento y reclamo del pueblo.
 
 
Su corazón se ha vuelto de piedra, insensible y fría.
 
 
Están obnubilados por el diabólico destello del dinero y por el “becerro de oro”.
 
 
Han dejado de ser seres humanos. Han perdido la conciencia, sensibilidad, compasión.
 
 
Han sido devorados sus corazones por fuerzas de la oscuridad y la irracionalidad.
 
 
Han perdido su propia divinidad y sacralidad. Son los vampiros de la modernidad.  
   
 
 
 
 

2 comentarios:

Joshua Beta Cihuaoquichtzin dijo...

En si, el artículo es muy interesante y da mucho en qué pensar...

Sin embargo, no puedo creer que los mal llamados indígenas (eufemismo de "indio") sean tan ingenuos como para creer que les irá mejor haciendo exactamente lo mismo que hacían en sus localidades de origen. Eso no me lo creo. Más bien creo que alguien los engañó diciendo que habían llegado a los Estados Unidos y cuando se dieron cuenta, estaban haciendo exactamente la misma porquería que estaban haciendo en sus localidades de origen... :(

Si bien es cierto que "los mercaderes" han hecho de las suyas, también es cierto que lo que se lo ha permitido es el hecho de que un gobierno debe imponerse para hacerse obedecer, lo cual crea la falacia aquella sobre la cual se han apoyado las "independencias" y "revoluciones" que dichos "mercaderes" han creado...xD

Es curioso que esto coincida con lo de los alimentos. Acabo de descubrir que estoy celiaco y esto me está dando demasiado en qué pensar... El problema es que de no ser por la revolución verde, el supermercado y la tienda de autoservicio jamás se hubieran inventado y los citadinos como nosotros no tendríamos acceso a muchas cosas (A lo mejor se habría inventado, pero de forma diferente a como conocemos esas tiendas y de forma desventajosa para nosotros), así como también el hecho de que el granjero gringo sería casi igual al campesino mexicano y eso provocaría un abandono completo del campo alrededor del mundo. La tecnología agraria avanzada es necesaria. Las plagas, las malas tierras, el subdesarrollo vegetal y los caprichos de la naturaleza existen, y de no ser por la tecnología no habría cómo "brincarse las trancas". ¿No ha oído usted hablar del maíz guacho? ¿O de las diminutas y mal-hechas "frutas de rancho"? Otra cosa sería que el campesino mexicano tuviera el dinero y la capacitación necesarios para convertir su feo y pobre pedazo de tierra en un generador de ingresos...xD

Además... ¿Cómo sería la vida de todos nosotros sin las multinacionales? ¿De verdad podríamos conseguir cosas sin ellos? Muchas tragedias del pasado (naufragios, desastres naturales, aventuras peligrosas, plagas, etc.) se repetirían... :(

Joshua Beta Cihuaoquichtzin dijo...

No todos nos hacemos los desentendidos. Existe gente como yo, que es relativamente joven, e "indígena", que es rechazada en todos lados sólo por verse como se ve, sin importar qué me ponga o no me ponga. Si le agregamos que soy un hombre que no luce "masculino", que mi I.Q. es de 131 y que vivo en el patito feo y oveja negra de México (Oaxaca), me va peor. El problema también está en que ellos, ya sea por su ignorancia (accidental o intencional, porque reniegan o no creen en las escuelas) o por "tradición" se quieren dedicar a algo que, como todos sabemos, no rinde en términos económicos y ya no le beneficia a nadie (hoy la gente no come verduras ni frutas porque quiere ser civilizada). Nadie se hace rico sembrando a menos que se recurra al esclavismo. Eso es lo que pasa realmente....xD

Si hay algo que me está quedando claro es que la gran mayoría de mexicanos ya vienen "maleados" de origen, y que se les educa para ser más "maleados". Mire usted a los niños, cómo hablan y lo que dicen, y me entenderá. Cuantas veces no sufrí por culpa de gente que "aparta lugar" en una clínica o un estacionamiento, gente que sólo apoya al amigo o al pariente (por eso no hay trabajo; para el mexicano "su familia y sus cuates son primero") o gente que refuerza el estereotipo que se tiene del mexicano...xD

La gente está deshumanizada. Es cierto. ¿Pero decirle al rico que deje de serlo? Eso jamás funcionará. Por eso son ricos...xD

Desgraciadamente, es necesario "ser de piedra" ante las dificultades de la vida. Sería horrible estar llorando por cada cosa trágica que se nos atraviese. También es necesario tener ambiciones y "ser alguien en la vida" para no pasarla sin hacer absolutamente nada, como los ingenuos que "viven al día, el momento presente" y esas barbaridades. Que los objetivos sean materialistas es otro asunto completamente diferente. Unos sufren porque no son más ricos y otros porque no salen de pobres. Es obvio que se intenta "llenar el vacío" descrito por Jung y que esto forma parte del "subconsciente colectivo" y que por ello la humanidad repite las mismas tonterías que en la Edad Antigua...xD

El problema es que, en pleno siglo 21 y era moderna, no se puede hablar de "sacralidad". Está como prohibido. Es tabú. Además, o se tiene fe ciega en cosas que no constan ni se pueden comprobar (religiones) o se busca la verdad sobre el funcionamiento de todo (ciencia). No se puede ser científico y adorar dioses al mismo tiempo. O es uno o es otro...xD

El problema se modifica con la cuestión de la educación, pero aún me faltan datos...xD