viernes, 9 de enero de 2015

LO QUE SIGNIFICA TRATAR DE SER UN TOLTECA


El pasado no tiene significado sino se aplica su sabiduría en el presente. La Toltecáyotl no sirve para nada si solo es un saber enciclopédico más. Porque “el futuro” se construye diariamente con la inspiración y la sabiduría de lo mejor de nuestro pasado, lo mismo como persona, como familia, que como pueblo.


La Toltecáyotl es la mayor y más valiosa herencia que nos han legado, quienes son los padres fundadores de nuestra milenaria civilización. El Patrimonio Cultural que han producido a través de la sabiduría producida por la investigación y sistematización del conocimiento a lo largo de ocho mil años.


Si la India tiene a Buda y China al Tao, nosotros, la civilización del Cem Anáhuac, -tan antigua como ellas-, tenemos la Toltecáyotl. Sabiduría humana que nos ha permitido satisfacer las necesidades y desafíos materiales de la vida.  Pero también, dar respuesta al desafío de trascender la limitada y efímera existencia humana en el plano material.


La Toltecáyotl es una forma de vivir. No es una serie de “ideas maravillosas”, exquisitas pláticas de café o prácticas “esotéricas” de fin de semana. La Toltecáyotl es una sabiduría vivencial, que se ejecuta diariamente, -“a bayoneta calada”-, en todos nuestros actos y que enfrenta decididamente “al enemigo interior” en la “batalla florida”, que se libra en el interior de nuestros sentimientos, pensamientos, palabras y obras.


La Toltecáyotl no está en los libros y menos en la verborrea y parafernalia de los “gurúes y maestros de plástico”. Habita en nuestro interior, latente, entre dormida y acechante. Es un código de la “guerra interior”. Es un fuego que nos impulsa a ser lo mejor de nosotros mismos. Es un haz de luz, un fulgor que nos guía, un fuego que libera.


No está en el rito, ni en la danza, ni en las pócimas mágicas y el baño purificador, ni en el movimiento de los astros, ni en la música primigenia. Menos aún en los atuendos, las plumas y los adornos, ni en la magia de las matemáticas, ni en las manos mágicas que diestramente hacen copias. La Toltecáyotl no está ahí, pero no invalida ninguna práctica como “medio”, si se tiene clara conciencia del fin supremo.


Los Viejos Abuelos en la palabra antigua (Huehuetlatolli), nos legaron “el arte de criar y educar seres humanos” (Tlacahuapahualistli). Nos dejaron dicho cuando nacemos somos plumitas de quetzal (niñas) y piedritas preciosas (niños), que venimos a formarnos “un rostro propio, un corazón verdadero” (in ixtli in yóllotl) a través del trabajo interno al que llamaron poéticamente “Batalla florida”. Para eso crearon el primer sistema de educación pública, obligatoria y gratuita del mundo, para darle a sus hijos “sabiduría a sus rostros” (Ixtlamachiliztli).


Nos dieron como armas “la flor y el canto” (in xóchitl in cuicatl), entendidos como belleza que implica equilibrio, y canto, disfrasismo de sabiduría.  Para darnos la cualidad de estar siempre, bien cimentados, profundamente enraizados, para buscar “la verdad” (Neltiliztli). Nos legaron la sabiduría ancestral (Tlamatiliztli) y que, hasta la fecha, los hombres y mujeres de conocimiento (Tlamatinime), la trasmiten a los hijos de los hijos de los toltecas, para hacerse dignos, amonestarse a sí mismos, para que aprendieran a dialogar con su corazón (Moyolnonotzani), para “la acción de dar sabiduría a los rostros” (Ixtlamachiliztli)..



La Toltecáyotl se encuentra en la humildad, la eficiencia, la impecabilidad, en el cotidiano y sistemático intento inflexible, en la reducción cotidiana de la importancia personal, en la construcción lenta pero constante de la invulnerabilidad, en el fortalecimiento constante de un modelo de vida austero, sobrio, frugal, en el reforzamiento permanente de que no se necesita nada material para disfrutar lo mejor de la vida y del estar vivo. En la erradicación del egoísmo, la envidia y mezquindad. Los Viejos Abuelos toltecas a todo esto le llamaron “la acción de darles sabiduría a los rostros” (Yolmelahualiztli).



La Toltecáyotl es un camino de conciencia, sacrificio, trabajo, esfuerzo, sufrimiento y dolor. Más no es un “vía crusis” de tortura y fanatismo. Por el contrario, es un camino de plenitud, armonía y gozación. De lucha interior y armonía exterior. De exigencia interna y tolerancia externa. Un mundo de decisiones muy bien pensadas.


La Toltecáyotl es armonía, equilibrio, medida, justicia, paz y bienestar. Es un sendero que busca el equilibrio y desarrollo de un metafórico equilibrio a través del ave más bella (quetzal), entendido como la parte espiritual de nuestra totalidad, y la serpiente (cóatl), que repta sobre la superficie del mundo (Tlaltípac), metafóricamente como la parte material de nuestro ser y de nuestro mundo. Alcanzar el equilibrio, es encarnar al “Quetzalcóatl” en nuestra vida diaria, en “la realidad”, en nuestro que-hacer. Es llegar al centro, al equilibrio.


Es equilibrar nuestros opuestos complementarios en el mundo de todos los días. Desarrollar el tonal o mundo cognoscitivo, masculino y racional. Pero al mismo tiempo desarrollar en equilibrio el nahual, es decir, la parte intuitiva, femenina y misteriosa del mundo interior y exterior.


La Toltecáyotl es el refrenamiento, la sensatez, y la conciencia que lo verdadero y trascendente del mundo y la vida, no se toca ni se ve, solo se siente en lo más profundo de nuestro ser. Que lo “más grande” es un “darse cuenta” habitando lo más profundo de nuestro interior. Que la vida es solo “el momento fugaz” (Kauitl poliuini).


Es saber, en cada acto, palabra y sentimiento, que nada es para siempre, que a nada nos podemos aferrar y que nada nos pertenece, que somos efímeros y pasajeros. Que todos los seres vivos que nos rodean tienen los mismos derechos, desde una hormiga hasta la Madre Tierra, por lo que todos debemos “ser y estar parejos”. Nadie es más ni menos que nadie, todos somos uno y cualquiera de nosotros es todos.


Que “todo cuenta” y cada acto nos acerca a la libertad total, lo que implica: “saber que estamos esperando, lo qué estamos esperando y lo que pretendemos alcanzar”, por lo cual no andamos retrasados ni con prisas, no estamos atrapados deseando nada en el pantano del mundo material, y menos hundidos, en el pozo del placer de los sentidos.


La Toltecáyotl en consecuencia, implica “hacer brotar a la mariposa interior”,  ser útil y servir a la comunidad. Cuidar del bien más preciado del pueblo que son sus niños y la Madre Tierra. Trabajar sin miedo y ambición. Sin miedo a perder y sin ambición a ganar. Trabajar diariamente sin esperar recomenzase, reconocimientos y ganancias personales. Esforzarse más allá de nuestros límites y disfrutar el silencio interior. Desarrollando día a día una “inmensa lujuria callada por la vida". Siempre luchando sabiendo que nada es importante en el mundo, más que la impecabilidad material y la conciencia espiritual.



Muy pocos deciden intentar vivir como toltecas, de esos pocos, muchos menos lo logran, pero lo cierto es que, conociendo la Toltecáyotl, no se puede vivir sin intentarlo todos los días. 



Visite www.toltecayotl.org  y Facebook Guillermo Marín Ruiz 


lunes, 5 de enero de 2015

POR UNA VERDADERA FERIA DEL LIBRO EN OAXACA


La Feria del Libro ha sido una institución, en donde los oaxaqueños estaban acostumbrados a tener grandes ofertas y descuentos para comprar sus libros anualmente. El mayor número de participantes eran los propios libreros de Oaxaca y venían algunas librerías del DF y unas cuantas casas editoriales. Era una verdadera fiesta local en la que la gente se hacía de sus libros de manera económica.
 
En efecto, la Feria del Libro nació hace 34 años por lo esfuerzos entusiastas de La Unión de Libreros de Oaxaca que durante 24 años, con el mínimo apoyo, lograron una feria muy decorosa en donde la gente adquiría buenos libros con un excelente descuento y donde los escritores oaxaqueños eran promovidos.
 
 
Sin embargo, el trabajo de Don Rafael García Pinacho, el recordado Profesor Ventura López y los libreros oaxaqueños, fue desplazado y la Proveedora Escolar fue quien se apropió de la feria. Y este es el punto, amable lector, la feria es un fraude porque ahora se dice “internacional”, -y en esencia-, sigue exactamente igual o peor, que la que tenían los libreros de Oaxaca. Igual, porque no se hace en un lugar digno de “una feria internacional”, como la de Guadalajara, Monterrey o el DF.
 
 
Por el contrario, ahora está peor porque se hace entre “chachacualeros”, basura y “vendedores circulantes”. Es un fraude porque se anuncia que “vienen las editoriales”, -y la verdad-, los puestos están atendidos por personal de la Proveedora con la apariencia que es la editorial, pero las empresas no están presentes ni traen ofertas.
 
 
No vienen las universidades del país, no hay suficiente espacio y menos espacios dignos para una supuesta feria internacional. Ahora los libros están al mismo precio que en las librerías y los libreros foráneos traen cerros de “libros chatarra” que no ayudan en nada a elevar el nivel cultural y de información de los lectores.
 
El costo es de once mil pesos por unos pocos metros para los expositores, no hay baños y no existe un sistema de seguridad, ni de urgencias. La mayor parte del espacio lo ocupa la Proveedora, pareciera que es “la feria de la Proveedora” y no una feria internacional. El hecho que vengan los amigos extranjeros de Leonardo Da Jandra, no hace a la feria “internacional”.
 
 
Una feria internacional como la de Guadalajara arroja estos números para dimensionarla: Estadísticas de la FIL (Guadalajara) en la edición XXVII del 2013: 750,987 personas público visitante, Participación de 1932 Editoriales y 656 Escritores, 193 Actividades artísticas y musicales, 14 premios entregados, El evento tuvo un costo de 80 mdp y recaudo 83 mdp.
 
Oaxaca se merece una verdadera feria internacional, para ello se requiere la voluntad política del Gobierno del Estado, la participación de todas las universidades del estado, centros de investigación, la Secretarias de las Culturas y las Artes, y la de Economía y Turismo. Debe tener un objetivo específico, no el de la Proveedora y su editorial Almadía. Por ejemplo, enfocarse al mercado centroamericano y que las editoriales del país, efectivamente vengan para contactarse con éste mercado.
 
 
No debe ser una copia de las ferias de Guadalajara, Monterrey y el DF, bebe poseer su propia personalidad. Podría tener su especialidad, por ejemplo, en libros de arte y cada año tener un tema específico, como: fotografía, artes plásticas, música, danza, etc. Podrían ofrecerse cursos y talleres con prestigiados maestros. Convocar a varios premios nacionales con el CNCA, la ANUIES, UNESCO, OEA, etc. Pero también podría ser dedicada a Pueblos Originarios del Mundo, Arte Popular del Mundo, Arte Culinario del Mundo.
 
A falta de un recinto digno como un centro de convenciones, se debe pensar con mayor creatividad y salirse de la “minúscula mentalidad” de “todas las actividades de Oaxaca llevarlas al zócalo”. Para crecer, se debe pensar no solo en toda la ciudad, sino en poblaciones de los Valles Centrales.
 
 
Para que Oaxaca crezca, se debe pensar en una “zona cultural metropolitana” que incluya a poblaciones como Cuilapan, donde existe un exconvento desaprovechado y un espacio muy amplio para empezar a edificar un verdadero centro de convenciones. Se debe de pensar en grande y a largo plazo. Dejar de "tomarle el pelo" a los oaxaqueños.
 
Oaxaca, los oaxaqueños y la Cultura de Oaxaca se merecen una verdadera feria internacional del libro y dejar la mentalidad "super-chachcaualera". La responsabilidad recae en el Gobierno del Estado y la Secretaría de las Culturas y las Artes, no puede y no se debe dejar tan solo la responsabilidad a la iniciativa privada. 

sábado, 20 de diciembre de 2014

EL SISTEMA DE ORGANIZACIÓN TOLTECA 3/3




El poder no es para hacer lo que el gobernante quiera. El cargo no debe hacer perder el juicio y el equilibrio. Debes ser mesurado, austero, justo, humilde. No presumas de tu estatus ni de tu responsabilidad, no humilles a la gente con tu autoridad, no abuses de ella con la gente. No tomes lo que no es tuyo y cuida el patrimonio de la comunidad y el gobierno, no lo desperdicies, dilapides y deshonres. 



“Pero no dobles las manos, más bien levanta la cabeza. No coloques frente a ti, no pongas encima de ti el tlatconi, el tlamamaloni. (No dejes que el hombre del pueblo se insubordine).
Debes hacer lo correcto para que la autoridad que representas, no se pierda entre la gente a la que tienes que servir. No te iguales con la gente. Honra y dignifica la autoridad que se te ha conferido temporalmente.

 
“También tranquilamente en la estera, en la silla (el poder) haz merced a la gente, acaricia a la gente. No hagas llorar, no hagas entristecer, no hagas gritar a nadie. Y si alguna vez golpearas en la cabeza, si hicieras aparecer tu furor, tu cólera, si alguien llamaras con enojo, provocarás asombro, escandalizarás.”

 Se ecuánime en el poder. Ayuda y trata bien a los gobernados. Que tus actos y decisiones no lastimen ni ofendan al pueblo. No sanciones con enojo. Que no haya ira en la aplicación de la ley porque esto provocará desconcierto y asombro entre el pueblo, desconfianza.

“No vayas a decir palabras vanas, a decir bromas, a colocar el ombligo (hacer burlas o críticas), pues las palabras vanas, las chanzas, no son de tu oficio”
No seas demagogo. Guarda y cuida tu lenguaje de tu alta dignidad. No te burles o critiques, no seas vulgar ni hagas bromas porque no es correcto por la autoridad que representas.




Aunque hasta hace poco te divertía el macehual, aunque te regocijabas como humano con tu hermano menor, con tu hermano mayor, ahora has sido deidificado. Aunque eres hombre como nosotros, aunque eres nuestro amigo, aunque eres nuestro hijito, aunque también eres nuestro hermano menor, aunque eres nuestro hermano mayor, ya no eres como nosotros, no te vemos como humano; ya representas a la gente, estás en lugar de la gente. Tú llamas, tú hablas en un lenguaje extraño con Dios, con Tloque Nahuaque. Él habla en tu interior, en tus entrañas. Viene a hablar por tu boca; eres su labio, la abertura de su boca, su lengua, sus ojos, su  oreja. A ti te hizo su recadero, te llenó de honra pues dispuso tus colmillos, tus uñas. (Dios hace justicia a través del tlatuani).
A pesar de ser un ser humano igual que todos, por la autoridad que se te ha conferido, tú ya no eres como la gente común, la responsabilidad que has asumido te hace diferente, ya no eres como antes, ahora debes ser una mejor persona, porque la divinidad suprema se expresará a través de ti, hablará con tus palabras, verá con tus ojos y escuchará con tus oídos, actuará con tu persona. Tu alta dignidad y la responsabilidad que posees, te acerca a lo sagrado y a lo divino, te transforma para servir a tu pueblo.




“Ya no te regocijes como en el tiempo pasado en que te dabas confiadamente al placer. Dispón tu corazón como de viejo (adquiere la sabiduría que da la edad), dignifica, haz fiero tu rostro, tu corazón, tu vida. Estímate a ti mismo, hónrate, hazte fiero. Dispón como viejo, haz aparecer como de viejo, has divina tu palabra, tu discurso.

Por tu alta dignidad y gran responsabilidad con tu pueblo, actúa con madurez y reflexión. Compórtate con seriedad y aplomo, con mesura lleva tus actos delante de tu pueblo. Se el ejemplo y la imagen de la rectitud y el equilibrio, de lo sagrado y de lo divino.  Habla con la verdad y con sabiduría, pide inspiración a la divinidad suprema para que por tu boca se exprese su designio.




“Ahora ya eres diferente, eres respetado, eres digno de respeto; fuiste colocado aparte, estás lleno de honra, lleno de fama; eres valioso, eres admirable, eres persona preciosa; digno de ser guardado, digno de ser honrado, de ser tenido como hijo menor (heredero de todos los bienes). No por ti mismo atemperes, no apagues tu voluntad. No coloques el obligo sobre la estera, sobre la silla, sobre el señorío, sobre el gobierno.”

Por la alta autoridad que has asumido ahora eres una persona de respeto y respetada. Tu responsabilidad conlleva fama y honra, y te hace valioso para el pueblo y eres admirado. Por la alta dignidad que has asumido eres una persona valiosa para la comunidad, eres su autoridad, el que decide, el que gobierna, representas el bien común más valioso del pueblo. Por ello no puedes hacer burlas o críticas desde tu puesto de responsabilidad.




“No te hagas como fiera; no estés del todo mostrando tus dientes (no seas inclemente). No enfurezcas por completo pues espaciarás las cosas (no robes, no malgastes, no desperdicies el trabajo de los demás y los bienes de Dios), espantarás, te harás lleno de púas, lleno de espinas. Esconde tus dientes, tus uñas (no seas insensible). Acaricia reúne, congrega, lisonjea, seduce, al cerro (a la comunidad), ordena sus lugares. Asista tu forma de ser, tu manera de vivir.”
Obra con rectitud y sabiduría en tus actos de gobierno. No te puedes enojar y menos en público, debes ser sereno y firme, sabio y terso en el trato con quienes te ayudan a gobernar y a organizar. Se amable y generoso con tu pueblo. Erradica la corrupción sé un mandatario limpio y transparente, verdadero, honesto y humano. Convoca, suma, se proactivo, receptivo y atento a las voces de tu pueblo. Imparte justicia con sabiduría y prudencia. Vive de manera austera, sobria y humilde. Se el primero en mostrar el ejemplo de la rectitud y la virtud en la vida.




“Pon atención, persona, tlatoani, noble mío, señor nuestro, persona preciosa. No cualquier lugar se puede pisar. No vayas a ejercitar tus pies pues no tranquilamente es buen lugar, no pacíficamente es lugar propicio el lugar de la estera, la silla (la autoridad), el lugar de la honra. En la tierra se deslizan, se resbalan las cosas; nadie avanza porque están juntos, están reunidos el lazo, el pozo, la trampa, las pajas duras, la cuerda.”

Entiende gobernante, no por tu alta dignidad puedes hacer o pasar por donde tú quieras. Tienes que respetar al pueblo y a las demás autoridades que también tienen su dignidad y su responsabilidad. Hay cosas y espacios que no se pueden hacer y tocar, ni aún el gobernante, porque de hacerlo se creará violencia y rencor. Evita los pantanos y los espacios materiales e inmateriales “resbalosos”. No hay enemigo pequeño y el terreno del gobernante es la ley y la justicia.  



“El sustento de Nuestro Señor nos de huesos, nos da carne, nos da fuerza. Consíguelo, pues en verdad se dice que no es tranquilo el gobierno; así es como se dice que no descansadamente hay bebida, hay comida.”

El pueblo necesita tener los bienes necesarios para satisfacer con dignidad sus necesidades. El gobierno debe ofrecer la posibilidad de que el pueblo con su trabajo satisfaga sus necesidades, el gobierno debe brindar la seguridad y el bienestar. El gobierno debe trabajar arduamente para auspiciar que no falte esto a su pueblo.



“No te alegres en el lugar de la estera, en el lugar de la silla; no gozarás, en ningún lugar estarás contento; sólo sufrirás, te afligirás, harás penitencia.”  

El ejercicio del poder no es para gozar y disfrutar de él. El gobierno es un lugar de trabajo y dedicación total y permanente. Si no es así, solo sufrirás y tendrás sólo problemas.



“Y atiende, oh, persona preciosa, señor nuestro, ojalá que no haya yo dañado tu corazón, que no haya levantado tu cólera, tu ira; que no haya hecho salir tus uñas, tus dientes.”

Señor gobernante, espero que no te hayan ofendido mis palabras, que no provoquen tu cólera y tú ira, tu enojo. Como gobernante debes saber escuchar con paciencia y humildad, para abrir tu corazón.



“Esto es suficiente. Ante ti me resbalo, me tropiezo, trastabilleo. Y delante de Él ando dando rodeos, paso adelante, salto allende Nuestro Señor Yohaualli Ehejecatl. Pues Él está aquí, nos escucha, se digna tomar, se digna oír la palabra, el discurso. El error que he hecho salir, el balbuceo de tartamudo, el sito de no estar, el sitio de no permanecer, lo he elevado, lo he colocado, lo he dicho.”  

Esto es suficiente. Espero no haber errado en lo dicho ante ti y la Divinidad Suprema que todo lo ve y lo escucha, que todo lo sabe.  Espero no haber incomodado.



“Es todo, pertenece, corresponde a la maternidad, a la paternidad, es la costumbre.”

Este discurso es el que nos han legado, como un tesoro, nuestros antepasados y es el mismo que se le da a todos los que asumen la autoridad, el gobierno, para que lo conozcan, para que lo recuerden, para que no lo olviden y lo lleven en su corazón. Esta es nuestra costumbre.



“Es todo. Yo, lo ofrezco (mi discurso) a la Persona, a Nuestro Señor. Él lo toma, lo escucha. A él lo doy, frente a él lo ofrendo.

Haz tu oficio, haz tu trabajo, persona, señor nuestro, tlatoani.”

Es todo lo que debe saber la autoridad, el gobernante, a él se lo ofrezco. Nuestro Señor lo escucha y lo toma, a Él también se lo ofrendo y es un tesoro de nuestros antepasados.

Gobernante, cumple con tu alta responsabilidad, eres un ser humano, eres nuestra autoridad, haz tu trabajo, cumple con tu digno cargo.  



Nota final del autor:
Siempre hemos dicho que el futuro está en el conocimiento del pasado. El pasado es nuestro futuro. Debemos de retomar la sabiduría ancestral "propia-nuestra" para construir nuestro futuro. No es idealización o desvarío, por el contrario es lo mas inteligente y sensato que debemos y podemos hacer ante los cinco siglos de colonización. Estos valores y principios debemos de exigirlos a nuestras autoridades "de aquí y de ahora". Lo difícil no es hacerlo, sino imaginarlo.   


Visite www.toltecayotl.org 


   


domingo, 14 de diciembre de 2014

EL SISTEMA DE ORGANIZACIÓN TOLTECA 2/3




En la historia antigua del Cem Anáhuac, la organización comunitaria fue fundamental para alcanzar los logros civilizatorios. Dentro de esta ancestral forma de organización, el valor que tenía la autoridad era mucho más elevado y llegaba a espacios de virtud y calidad humana, que lo hacían poseer una dimensión casi sagrada. 


Debe tomarse en cuenta, para entender este concepto tan alejado de las sociedades modernas, que la civilización del Cem Anáhuac, como todas las antiguas del mundo, no separaban la ciencia, la comunidad y la divinidad; las tres se expresaban en una sola realidad indivisible. 


De modo que esto permitía el desarrollo personal, comunitario y del Estado, se enfocara hacia la espiritualidad. Como hoy en día, la economía, la producción, el consumo, la ciencia y la tecnología no se pueden disociar en una sociedad moderna, que busca esencialmente la riqueza.  



De esta manera , podemos entender la razón por la cual para las personas que viven en comunidades con culturas anahuacas (indígenas) o campesinas, el gobierno, el gobernante, la Asamblea y el “mandar obedeciendo” tienen un significado muy diferente en la democracia participativa, que tienen miles de años de usarla eficientemente para autogobernarse. 


Esto está tan arraigado en la psique de nuestro pueblo, aún de los mestizos, que en los núcleos urbanos se sigue tomando, inconscientemente, estos valores ancestrales, lo que ha producido el abuso de esta herencia cultural por los grupos de poder económico-político. La democracia participativa, que es comunitaria-espiritual, resulta totalmente diferente de la democracia representativa de Occidente, que es individualista y mercantil.

 

Por ello, ante el brutal fracaso de la democracia representativa, que se ha transformado en una kakistocracia cleptómana, donde gobiernan las personas más ruines y bajas; resulta muy saludable e inspirador, conocer cómo se les daba un mensaje de sabiduría, a aquellas personas que iban a ejercer la autoridad y el poder, en la democracia participativa tolteca del Cem Anáhuac. Por lo cual, “trascribimos libremente”, partes de un Huehuetlatolli que corresponde al capítulo décimo del libro VI del Códice Florentino:



“Persona, Tlatoani, tú, preciosa persona, venerable precioso, piedra   preciosa, turquesa preciosa, pluma preciosa, en verdad tú vienes a asentar que, en verdad aquí se ha dignado colocarte Tloque Nahuaque, Ipalnemoa (la divinidad suprema).
 Se entiende que el nuevo responsable debe ser una persona muy valiosa y que ha sido designado por “Aquél por quien se vive”, para llevar tan alta responsabilidad que implica el gobernar. 




“Pues ahora verdaderamente se fueron, y fueron a yacer tus generadores, tus progenitores, a quien borró, a quien escondió nuestro Señor. Allá van a permanecer.

Tus padres y tus abuelos, al partir detuvieron, al partir dejaron sembrada a su gente.”
El nuevo dirigente tiene “atrás de sí” a todos sus antepasados, por lo cual de actuar con sabiduría y justicia, porque él y sus actos, son la presencia viva de sus antecesores y el legado para sus hijos y nietos. 




No está aquí con nosotros la persona, el Tlatoani, el que ya partió a la región de los descarnados.

Sólo un instante, un momento tomó prestada a la ciudad, sólo los uno, sólo lo vio en sueños. Nada es para siempre, sólo un poco aquí.

El anterior gobernante ya murió. La vida es breve, todo cuanto se hace cuenta y nada es permanente. Debes hacerte consiente y responsable de tu alta responsabilidad.




“Y tú te echarás la carga, los sustituirás en la carga, los descansarás del cacaxtli (del pueblo) que ellos, tus engendradores, los tetecutin, los tolaloque, (los que mandan) te heredaron. De ellos tú saliste, de los que hace algún tiempo se fueron a yacer (tus antepasados que han muerto). En tu espalda, en tu seno, en tu lugar de cargar Nuestro Señor asienta lo que es cargado, la carga, la cola, el ala, los masehuales, los voluntariosos, los caprichosos.”

Entendido que: el nuevo tlatuani, tendrá que asumir toda la responsabilidad de guiar al pueblo, y que en el pueblo, hay todo tipo de personas, positivas y negativas, con todos tendrás que tratar.





“Y esto más, persona, tlatuani, señor nuestro, mi venerable noble: dígnate actuar con todo esfuerzo, ofrécelo todo, dígnate actuar con todo vigor.

Suspira, entristécete, implora la misericordia de Nuestro Señor Tloque Nahuaque (El que está aquí y en todas partes al mismo tiempo), recibe llama al que viene con sus lágrimas desbordadas en las manos, el que viene a mostrar su destino.”
Se le pide a la autoridad que actué en el poder haciendo su mejor esfuerzo y con mucho vigor. Que le pida inspiración y consejo a la divinidad suprema para poder atender y entender al pueblo, que viene con su dolor a pedir ayuda, guía, orientación. 




“No hagas el tonto. No hables apresuradamente, no tomes la palabra con precipitación, no la arrojes. Toma, ase, alcanza lo verdadero, pues se dice, y es cierto, que tú representas, que tú eres el sustituto de Tloque Nahuaque; eres su exhalación, eres su soplo; en tu interior habla; te hace su labio, te hace la abertura de su boca, te hace su oreja”.
Le pide a la autoridad que no se desentienda de su altísimo deber y gran responsabilidad. Que sea moderado con la palabra, que no abuse de ella, que no hable por hablar, que no sea demagogo. Que diga “palabras verdaderas”, honorables, sabias; porque él representa a la divinidad suprema y ella, lo usa a él, como autoridad, para hablar, ver y escuchar a su pueblo. Él es solo un instrumento. 



“Examina otra vez las cosas, ojalá hagas luz, porque Nuestro Señor te hace sus dientes, te hace sus uñas, porque eres como una fiera, eres su fiera, eres su juez, enójese quien se enoje. ¿Acaso es tu deber actuar como hombre? ¿Acaso Nuestro Señor hablará como hombre? Ya tú lo sabes.” 
Los asuntos de gobierno los debes de examinar con detalle, paciencia y de manera minuciosa. Porque en ti la divinidad suprema expresa su sabiduría y amor a su pueblo. Tus decisiones deben ser las correctas porque están inspiradas en “Aquél por quien se vive”. Esa es tu responsabilidad.




“También esto: no hagas extravagancias en la estera, en la silla (en el poder). No estés jadeando, no estés acezando (no estés ávido de poder). Aunque digas “soy tlatoani”, no hagas pedazos a la gente, no estés colocado sobre la gente (no dañes ni abuses de la gente con el poder), no arrebates las cosas, no derrames las cosas. (no robes, no malgastes, no desperdicies el trabajo de los demás y los bienes de Dios)”

El poder no es para hacer lo que el gobernante quiera. El cargo no debe hacer perder el juicio y el equilibrio. Debes ser mesurado, austero, justo, humilde. No presumas de tu estatus ni de tu responsabilidad, no humilles a la gente con tu autoridad, no abuses de ella con la gente. No tomes lo que no es tuyo y cuida el patrimonio de la comunidad y el gobierno, no lo desperdicies, dilapides y deshonres. 



                                            

                                      Visite www.toltecayotl.org